Colección de discursos agrupados numéricamente

21–30. Capítulo sobre lo no desarrollado

“Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando no se la desarrolla es tan difícil de manejar que la mente. La mente no desarrollada es difícil de manejar.

“Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando se la desarrolla es tan manejable que la mente. La mente desarrollada es manejable.

“Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando no se la desarrolla conduce al prejuicio tan grande que la mente. La mente no desarrollada conduce a gran prejuicio.

“Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando se la desarrolla conduce al bien tan grande que la mente. La mente desarrollada conduce a gran bien.

“Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando no se la desarrolla ni manifiesta, conduce al prejuicio tan grande que la mente. La mente no desarrollada ni manifiesta conduce a gran prejuicio.

“Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando se la desarrolla y manifiesta, conduce al bien tan grande que la mente. La mente desarrollada y manifiesta conduce a gran bien.

“Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando no se la desarrolla ni cultiva, conduce al prejuicio tan grande que la mente. La mente no desarrollada ni manifiesta conduce a gran prejuicio.

“Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando se la desarrolla y cultiva conduce al bien tan grande que la mente. La mente desarrollada y cultivada conduce a gran bien.

“Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando no se la desarrolla ni cultiva, trae sufrimiento tan grande que la mente. La mente no desarrollada ni manifiesta trae sufrimiento.

“Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando se la desarrolla y cultiva trae la felicidad tan grande que la mente. La mente desarrollada y cultivada trae felicidad”.