Colección de discursos agrupados numéricamente

10.48. El renunciante

“Monjes, he aquí estás diez cosas sobre las cuales alguien que es renunciante debería reflexionar frecuentemente. Y, ¿cuáles son esas diez?

“Alguien que es renunciante debería reflexionar frecuentemente: ‘Entré bajo la condición sin clases’.

“Alguien que es renunciante debería reflexionar frecuentemente: ‘Mi vida depende de otros’.

“Alguien que es renunciante debería reflexionar frecuentemente: ‘Mi comportamiento debería ser diferente’.

“Alguien que es renunciante debería reflexionar frecuentemente: ‘¿Puedo reprocharme a mí mismo en consideración a la conducta virtuosa?’.

“Alguien que es renunciante debería reflexionar frecuentemente: ‘¿Pueden mis compañeros monjes, después de haber investigado, reprocharme en consideración a la conducta virtuosa?’.

“Alguien que es renunciante debería reflexionar frecuentemente: ‘Debo estar apartado y separado de todos y de todo lo que me es caro y agradable’.

“Alguien que es renunciante debería reflexionar frecuentemente: ‘Soy el dueño de mi propio kamma, soy heredero de mi kamma; tengo al kamma como mi origen, al kamma como mi pariente y al kamma como mi recurso; cualquier kamma que haga—bueno o malo—, soy su heredero’.

“Alguien que es renunciante debería reflexionar frecuentemente: ‘¿Cómo estoy pasando el día y la noche?’.

“Alguien que es renunciante debería reflexionar frecuentemente: ‘¿Estoy encontrando el deleite en la choza vacía?’.

“Alguien que es renunciante debería reflexionar frecuentemente: ‘¿Alcancé alguna distinción sobrehumana en el conocimiento y la visión digna de los nobles, de manera tal que, cuando mis compañeros monjes me pregunten en mis últimos días [sobre esto], no quedaré avergonzado?’.

“Estas son, monjes, las diez cosas sobre las cuales alguien que es renunciante debería reflexionar frecuentemente”.