Colección de discursos agrupados numéricamente

10.91. Alguien que disfruta de los placeres sensuales

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta, del parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Entonces, el hombre hogareño Anathapindika se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Y el Bienaventurado le dijo:

“Hombre hogareño, he aquí estas diez clases de personas que disfrutan de los placeres sensuales que pueden ser halladas existiendo en el mundo. Y, ¿cuáles son esas diez?

[I. Exposición]

[A. Aquellos que buscan las riquezas incorrectamente]

(1) “He aquí, hombre hogareño, hay alguien que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas incorrectamente, por medio de la violencia. Habiendo actuado así, no se hace feliz ni satisfecho a sí mismo, no comparte las riquezas ni realiza actos meritorios.

(2) “Además, hay otro que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas incorrectamente, por medio de la violencia. Habiendo actuado así, se hace feliz y satisfecho a sí mismo, pero no comparte las riquezas ni realiza actos meritorios.

(3) “Además hay otro que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas incorrectamente, por medio de la violencia. Habiendo actuado así, se hace feliz y satisfecho a sí mismo, comparte las riquezas y realiza actos meritorios.

[B. Aquellos que buscan las riquezas recta e incorrectamente]

(4) “Además, hombre hogareño, hay otro que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas de las dos maneras: recta e incorrectamente, tanto por medio de la violencia como sin violencia. Habiendo actuado así, no se hace feliz ni satisfecho a sí mismo, no comparte las riquezas ni realiza actos meritorios.

(5) “Además hay otro que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas de las dos maneras: recta e incorrectamente, tanto por medio de la violencia como sin violencia. Habiendo actuado así, se hace feliz y satisfecho a sí mismo, pero no comparte las riquezas ni realiza actos meritorios.

(6) “Además hay otro que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas de las dos maneras: recta e incorrectamente, tanto por medio de la violencia como sin violencia. Habiendo actuado así, se hace feliz y satisfecho a sí mismo, comparte las riquezas y realiza actos meritorios.

[C. Aquellos que buscan las riquezas rectamente]

(7) “He aquí, hombre hogareño, hay alguien que desfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas rectamente, sin violencia. Habiendo actuado así, no se hace feliz ni satisfecho a sí mismo, no comparte las riquezas ni realiza actos meritorios.

(8) “Además hay otro que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas rectamente, sin violencia. Habiendo actuado así, se hace feliz y satisfecho a sí mismo, pero no comparte las riquezas ni realiza actos meritorios.

(9) “Además hay otro que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas rectamente, sin violencia. Habiendo actuado así, se hace feliz y satisfecho a sí mismo, comparte las riquezas y realiza actos meritorios. Pero usa sus riquezas siendo atado a ellas, infatuado con ellas y ciegamente absorto en ellas, no viendo el peligro que está en ellas ni comprendiendo el escape.

(10) “Además, hay otro que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas rectamente, sin violencia. Habiendo actuado así, se hace feliz y satisfecho a sí mismo, comparte las riquezas y realiza actos meritorios. Además, usa sus riquezas sin atarse a ellas, sin estar infatuado con ellas ni ciegamente absorto en ellas, viendo el peligro que está en ellas y comprendiendo el escape.

[II. Evaluación]

[A. Aquellos que buscan las riquezas incorrectamente]

(1) “Hombre hogareño, aquel que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas incorrectamente, por medio de la violencia, que no se hace feliz ni satisfecho a sí mismo, no comparte las riquezas ni realiza actos meritorios, puede ser sometido a crítica bajo tres fundamentos. El primer fundamento, bajo el cual puede ser sometido a crítica, es que busca las riquezas incorrectamente, por medio de la violencia. El segundo fundamento, bajo el cual puede ser sometido a crítica, es que no se hace feliz ni satisfecho a sí mismo. El tercer fundamento, bajo el cual puede ser sometido a crítica, es que no comparte las riquezas ni realiza actos meritorios. Este alguien, disfrutando de los placeres sensuales, puede ser sometido a crítica bajo estos tres fundamentos.

(2) “Además, aquel que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas incorrectamente, por medio de la violencia, que se hace feliz y satisfecho a sí mismo, pero no comparte las riquezas ni realiza actos meritorios, puede ser sometido a crítica bajo dos fundamentos y sometido a alabanza bajo uno. El primer fundamento, bajo el cual puede ser sometido a crítica, es que busca las riquezas incorrectamente, por medio de la violencia. El fundamento bajo el cual puede ser sometido a alabanza, es que se hace feliz y satisfecho a sí mismo. El segundo fundamento, bajo el cual puede ser sometido a crítica, es que no comparte las riquezas ni realiza actos meritorios. Este alguien, disfrutando de los placeres sensuales, puede ser sometido a crítica bajo estos dos fundamentos y sometido a alabanza bajo uno.

(3) “Además, aquel que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas incorrectamente, por medio de la violencia, que se hace feliz y satisfecho a sí mismo, comparte las riquezas y realiza actos meritorios, puede ser sometido a crítica bajo un fundamento y sometido a alabanza bajo dos fundamentos. El fundamento, bajo el cual puede ser sometido a crítica, es que busca las riquezas incorrectamente, por medio de la violencia. El primer fundamento bajo el cual puede ser sometido a alabanza, es que se hace feliz y satisfecho a sí mismo. El segundo fundamento, bajo el cual puede ser sometido a alabanza, es que comparte las riquezas y realiza actos meritorios. Este alguien, disfrutando de los placeres sensuales, puede ser sometido a crítica bajo un fundamento y sometido a alabanza bajo dos fundamentos.

[B. Aquellos que buscan las riquezas recta e incorrectamente]

(4) “Además, hombre hogareño, aquel que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas de las dos maneras: recta e incorrectamente, tanto por medio de la violencia como sin violencia, que no se hace feliz ni satisfecho a sí mismo y no comparte las riquezas ni realiza actos meritorios, puede ser sometido a alabanza bajo un fundamento y sometido a crítica bajo tres fundamentos. El fundamento, bajo el cual puede ser sometido a alabanza, es que busca las riquezas rectamente, sin la violencia. El primer fundamento, bajo el cual puede ser sometido a crítica, es que busca las riquezas incorrectamente, por medio de la violencia. El segundo fundamento bajo el cual puede ser sometido a crítica, es que no se hace feliz ni satisfecho a sí mismo. El tercer fundamento, bajo el cual puede ser sometido a crítica, es que no comparte las riquezas ni realiza actos meritorios. Este alguien, disfrutando de los placeres sensuales, puede ser sometido a alabanza bajo un fundamento y sometido a crítica bajo tres fundamentos.

(5) “Además, aquel que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas de las dos maneras: recta e incorrectamente, tanto por medio de la violencia como sin violencia, que se hace feliz y satisfecho a sí mismo, pero no comparte las riquezas ni realiza actos meritorios, puede ser sometido a alabanza bajo dos fundamentos y sometido a crítica bajo dos fundamentos. El primer fundamento, bajo el cual puede ser sometido a alabanza, es que busca las riquezas rectamente, sin violencia. El primer fundamento, bajo el cual puede ser sometido a crítica, es que busca las riquezas incorrectamente, por medio de la violencia. El segundo fundamento bajo el cual puede ser sometido a alabanza, es que se hace feliz y satisfecho a sí mismo. El segundo fundamento, bajo el cual puede ser sometido a crítica, es que no comparte las riquezas ni realiza actos meritorios. Este alguien, disfrutando de los placeres sensuales, puede ser sometido a alabanza bajo dos fundamentos y sometido a crítica bajo dos fundamentos.

(6) “Además, hombre hogareño, aquel que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas de las dos maneras: recta e incorrectamente, tanto por medio de la violencia como sin violencia, que se hace feliz y satisfecho a sí mismo, comparte las riquezas y realiza actos meritorios, puede ser sometido a alabanza bajo tres fundamentos y sometido a crítica bajo un fundamento. El primer fundamento, bajo el cual puede ser sometido a alabanza, es que busca las riquezas rectamente, sin violencia. El fundamento, bajo el cual puede ser sometido a crítica, es que busca las riquezas incorrectamente, por medio de la violencia. El segundo fundamento bajo el cual puede ser sometido a alabanza, es que se hace feliz y satisfecho a sí mismo. El tercer fundamento, bajo el cual puede ser sometido a alabanza, es que comparte las riquezas y realiza actos meritorios. Este alguien, disfrutando de los placeres sensuales, puede ser sometido a alabanza bajo tres fundamentos y sometido a crítica bajo un fundamento.

[C. Aquellos que buscan las riquezas rectamente]

(7) “Además, hombre hogareño, aquel que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas rectamente, sin violencia, que no se hace feliz ni satisfecho a sí mismo, no comparte las riquezas ni realiza actos meritorios, puede ser sometido a alabanza bajo un fundamento y sometido a crítica bajo dos fundamentos. El fundamento, bajo el cual puede ser sometido a alabanza, es que busca las riquezas rectamente, sin violencia. El primer fundamento, bajo el cual puede ser sometido a crítica, es que no se hace feliz ni satisfecho a sí mismo. El segundo fundamento, bajo el cual puede ser sometido a crítica, es que no comparte las riquezas ni realiza actos meritorios. Este alguien, disfrutando de los placeres sensuales, puede ser sometido a alabanza bajo un fundamento y sometido a crítica bajo dos fundamentos.

(8) “Además, aquel que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas rectamente, sin violencia, que se hace feliz y satisfecho a sí mismo, pero no comparte las riquezas ni realiza actos meritorios, puede ser sometido a alabanza bajo dos fundamentos y sometido a crítica bajo un fundamento. El primer fundamento, bajo el cual puede ser sometido a alabanza, es que busca las riquezas rectamente, sin violencia. El segundo fundamento, bajo el cual puede ser sometido a alabanza, es que se hace feliz y satisfecho a sí mismo. El fundamento, bajo el cual puede ser sometido a crítica, es que no comparte las riquezas ni realiza actos meritorios. Este alguien, disfrutando de los placeres sensuales, puede ser sometido a alabanza bajo dos fundamentos y sometido a crítica bajo un fundamento.

(9) “Además, aquel que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas rectamente, sin violencia, que se hace feliz y satisfecho a sí mismo, comparte las riquezas y realiza actos meritorios, pero usa sus riquezas siendo atado a ellas, infatuado con ellas y ciegamente absorto en ellas, no viendo el peligro que está en ellas ni comprendiendo el escape, puede ser sometido a alabanza bajo tres fundamentos y sometido a crítica bajo un fundamento. El primer fundamento, bajo el cual puede ser sometido a alabanza, es que busca las riquezas rectamente, sin violencia. El segundo fundamento, bajo el cual puede ser sometido a alabanza, es que se hace feliz y satisfecho a sí mismo. El tercer fundamento, bajo el cual puede ser sometido a alabanza, es que comparte las riquezas y realiza actos meritorios. El fundamento bajo el cual puede ser sometido a crítica, es que usa sus riquezas siendo atado a ellas, infatuado con ellas y ciegamente absorto en ellas, no viendo el peligro que está en ellas ni comprendiendo el escape. Este alguien, disfrutando de los placeres sensuales, puede ser sometido a alabanza bajo tres fundamentos y sometido a crítica bajo un fundamento.

(10) “Además, hombre hogareño, aquel que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas rectamente, sin violencia, que se hace feliz y satisfecho a sí mismo, comparte las riquezas y realiza actos meritorios, usa sus riquezas no siendo atado a ellas, no estando infatuado con ellas ni ciegamente absorto en ellas, viendo el peligro que está en ellas y comprendiendo el escape, puede ser sometido a alabanza bajo cuatro fundamentos. El primer fundamento, bajo el cual puede ser sometido a alabanza, es que busca las riquezas rectamente, sin violencia. El segundo fundamento, bajo el cual puede ser sometido a alabanza, es que se hace feliz y satisfecho a sí mismo. El tercer fundamento, bajo el cual puede ser sometido a alabanza, es que comparte las riquezas y realiza actos meritorios. El cuatro fundamento bajo el cual puede ser sometido a alabanza, es que usa sus riquezas no siendo atado a ellas, no estando infatuado con ellas ni ciegamente absorto en ellas, viendo el peligro que está en ellas y comprendiendo el escape. Este alguien, disfrutando de los placeres sensuales, puede ser sometido a alabanza bajo cuatro fundamentos.

[III. Conclusión]

“Estas son, hombre hogareño, las diez clases de personas que disfrutan de los placeres sensuales que pueden ser halladas existiendo en el mundo. De estas diez, la mejor, la primera, le preeminente, la suprema y la más elevada es aquella que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas rectamente, sin violencia, que se hace feliz y satisfecha a sí misma, comparte las riquezas y realiza actos meritorios, usa sus riquezas no siendo atada a ellas, no estando infatuada con ellas ni ciegamente absorta en ellas, viendo el peligro que está en ellas y comprendiendo el escape. Al igual que de una vaca proviene la leche, de la leche la cuajada, de la cuajada la manteca, de la manteca la fina mantequilla ghee, de la fina mantequilla ghee la crema de la mantequilla ghee, la cual es reconocida como la suprema entre todo ello, así también de estas diez clases de personas que disfrutan de los placeres sensuales, la mejor, la primera, le preeminente, la suprema y la más elevada es aquella que disfruta de los placeres sensuales buscando las riquezas rectamente, sin violencia, que se hace feliz y satisfecha a sí misma, comparte las riquezas y realiza actos meritorios, usa sus riquezas no siendo atada a ellas, no estando infatuada con ellas ni ciegamente absorta en ellas, viendo el peligro que está en ellas y comprendiendo el escape”.