Colección de discursos agrupados numéricamente

11.3. Primer discurso sobre la causa próxima

“Monjes, para una persona inmoral, para alguien de una conducta virtuosa deficiente, la ausencia de remordimiento carece de su causa próxima. Cuando no hay ausencia de remordimiento, para alguien con la ausencia de remordimiento deficiente, el deleite carece de su causa próxima. Cuando no hay deleite, para alguien con el deleite deficiente, el arrobamiento carece de su causa próxima. Cuando no hay arrobamiento, para alguien con el arrobamiento deficiente, la tranquilidad carece de su causa próxima. Cuando no hay tranquilidad, para alguien con la tranquilidad deficiente, el placer carece de su causa próxima. Cuando no hay placer, para alguien con el placer deficiente, la recta concentración carece de su causa próxima. Cuando no hay recta concentración, para alguien con la recta concentración deficiente, el conocimiento y la visión de las cosas tal cómo realmente son, carecen de su causa próxima. Cuando no hay el conocimiento y la visión de las cosas tal cómo realmente son, para alguien con el conocimiento y la visión de las cosas tal cómo realmente son deficientes, el desencantamiento carece de su causa próxima. Cuando no hay desencantamiento, para alguien con el desencantamiento deficiente, el desapasionamiento carece de su causa próxima. Cuando no hay desapasionamiento, para alguien con el desapasionamiento deficiente, el conocimiento y la visión de la liberación carecen de su causa próxima.

“Imaginad, monjes, un árbol deficiente en ramas y follaje. Entonces sus brotes no crecerán en plenitud, al igual que su corteza, la parte blanda y el duramen tampoco crecerán en plenitud. De la misma manera, monjes, para una persona inmoral, para alguien de una conducta virtuosa deficiente, la ausencia de remordimiento carece de su causa próxima. Cuando no hay ausencia de remordimiento… el conocimiento y la visión de la liberación carecen de su causa próxima.

“Monjes, para una persona virtuosa, para alguien que posee una conducta virtuosa, la ausencia de remordimiento posee su causa próxima. Cuando hay ausencia de remordimiento, para alguien que posee la ausencia de remordimiento, el deleite posee su causa próxima. Cuando hay deleite, para alguien que posee el deleite, el arrobamiento posee su causa próxima. Cuando hay arrobamiento, para alguien que posee el arrobamiento, la tranquilidad posee su causa próxima. Cuando hay tranquilidad, para alguien que posee la tranquilidad, el placer posee su causa próxima. Cuando hay placer, para alguien que posee el placer, la recta concentración posee su causa próxima. Cuando hay recta concentración, para alguien que posee la recta concentración, el conocimiento y la visión de las cosas tal cómo realmente son poseen su causa próxima. Cuando hay el conocimiento y la visión de las cosas tal cómo realmente son, para alguien que posee el conocimiento y la visión de las cosas tal cómo realmente son, el desencantamiento posee su causa próxima. Cuando hay desencantamiento, para alguien que posee el desencantamiento, el desapasionamiento posee su causa próxima. Cuando hay desapasionamiento, para alguien que posee el desapasionamiento, el conocimiento y la visión de la liberación poseen su causa próxima.

“Imaginad, monjes, un árbol que posee las ramas y el follaje. Entonces sus brotes crecerán en plenitud, al igual que su corteza, la parte blanda y el duramen también crecerán en plenitud. De la misma manera, monjes, para una persona virtuosa, para alguien que posee una conducta virtuosa, la ausencia de remordimiento posee su causa próxima. Cuando hay ausencia de remordimiento… el conocimiento y la visión de la liberación poseen su causa próxima”.