Colección de discursos agrupados numéricamente

11.9. Con Saddha

En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en el vestíbulo amurallado en Nadika. Estando allí, se acercó al Bienaventurado el Venerable Saddha, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Entonces, el Bienaventurado le dijo:

“Medita como un [caballo] de pura sangre, Saddha, no como un potro salvaje. Y, ¿cómo medita un potro salvaje? Cuando el potro salvaje está atado cerca del comedero medita así: ‘¡Forraje, forraje!’. Y, ¿por qué esto? Porque cuando el potro salvaje está atado cerca del comedero, no se pregunta a sí mismo: ‘¿Qué tarea me asignó mi entrenador para hoy? ¿Cómo podría satisfacerlo?’. Atado cerca del comedero sólo medita: ‘¡Forraje, forraje!’. De la misma manera, Saddha, una persona es como un potro salvaje cuando va al bosque, al pie de un árbol o a una choza vacía, y mora con la mente obsesionada y oprimida por los deseos sensuales, no comprendiendo cómo realmente es la liberación del surgimiento de los deseos sensuales. Albergando los deseos sensuales dentro de sí mismo, medita, pondera, reflexiona y rumia. También mora con la mente obsesionada y oprimida por animadversión… pereza y somnolencia… preocupación y remordimiento… por la duda, no comprendiendo cómo realmente es la liberación del surgimiento de la duda. Albergando la duda dentro de sí mismo, medita, pondera, reflexiona y rumia.

“Y él medita, Saddha, dependiendo de la tierra, dependiendo del agua, dependiendo del fuego, dependiendo del aire, dependiendo de la base de la infinitud del espacio, dependiendo de la base de la infinitud de la conciencia, dependiendo de la base de la nada, dependiendo de la base de la no-percepción-ni-no-percepción, dependiendo de este mundo, dependiendo del otro mundo, dependiendo de lo que se ve, escucha, siente, conoce y alcanza, de lo que se busca y examina con la mente. Así es, Saddha, la meditación de la persona que es como un potro salvaje.

“Y, ¿cómo, Saddha, medita un [caballo] de sangre pura? Cuando un excelente caballo de sangre pura está atado cerca del comedero no medita así: ‘¡Forraje, forraje!’. Y, ¿por qué esto? Porque cuando el excelente caballo de sangre pura está atado cerca del comedero, se pregunta a sí mismo: ‘¿Qué tarea me asignó mi entrenador para hoy? ¿Cómo podría satisfacerlo?’. Atado cerca del comedero no medita: ‘¡Forraje, forraje!’. Un excelente caballo de sangre pura considera el aguijón como deuda, atadura, pérdida y error. De la misma manera, Saddha, una excelente persona de sangre pura cuando va al bosque, al pie de un árbol o a una choza vacía, no mora con la mente obsesionada y oprimida por los deseos sensuales, más bien comprende cómo realmente es la liberación del surgimiento de los deseos sensuales. Tampoco mora con la mente obsesionada y oprimida por animadversión… pereza y somnolencia… preocupación y remordimiento… por la duda, más bien comprende cómo realmente es la liberación del surgimiento de la duda.

“Y él no medita, Saddha, dependiendo de la tierra, dependiendo del agua, dependiendo del fuego, dependiendo del aire, dependiendo de la base de la infinitud del espacio, dependiendo de la base de la infinitud de la conciencia, dependiendo de la base de la nada, dependiendo de la base de la no-percepción-ni-no-percepción, dependiendo de este mundo, dependiendo del otro mundo, ni dependiendo de lo que se ve, escucha, siente, conoce y alcanza, de lo que se busca y examina con la mente, y sin embargo medita.

“Cuando medita de esta manera, los devas con Indra, Brahma y Pajapati, alaban a aquella excelente persona de sangre pura desde lejos, diciendo:

“‘¡Homenaje a ti, oh persona de sangre pura!
¡Homenaje a ti, oh persona suprema!
Nosotros mismo no entendemos
De qué depende tu meditación’”.

Cuando esto fue dicho, el Venerable Saddha dijo al Bienaventurado: “Pero, ¿cómo, Venerable Señor, medita una excelente persona de pura sangre? Puesto que no medita dependiendo de la tierra… ni dependiendo de lo que se ve, escucha, siente, conoce y alcanza, de lo que se busca y examina con la mente, y sin embargo medita, y de tal manera que los devas… alaban a aquella excelente persona de sangre pura desde lejos, diciendo: ‘¡Homenaje a ti, oh persona de sangre pura!…’, entonces, ¿en dependencia de qué él medita?”.

“He aquí, Saddha, para una excelente persona de sangre pura la percepción de la tierra se desvaneció en relación con la tierra, la percepción del agua se desvaneció en relación con el agua, la percepción del fuego se desvaneció en relación con el fuego, la percepción del aire se desvaneció en relación con el aire, la percepción de la base de la infinitud del espacio se desvaneció en relación con la base de la infinitud del espacio, la percepción de la base de la infinitud de la conciencia se desvaneció en relación con la base de la infinitud de la conciencia, la percepción de la base de la nada se desvaneció en relación con la base de la nada, la percepción de la base de la ni-percepción-ni-no-percepción se desvaneció en relación con la base de la ni-percepción-ni-no-percepción, la percepción de este mundo se desvaneció en relación con este mundo, la percepción del otro mundo se desvaneció en relación con el otro mundo, se desvaneció la percepción en relación con todo lo que puede ser visto, escuchado, sentido, conocido, alcanzado, buscado y examinado por la mente.

“Meditando de esta manera, Saddha, una excelente persona de sangre pura no medita dependiendo de la tierra, dependiendo del agua, dependiendo del fuego, dependiendo del aire, dependiendo de la base de la infinitud del espacio, dependiendo de la base de la infinitud de la conciencia, dependiendo de la base de la nada, dependiendo de la base de la no-percepción-ni-no-percepción, dependiendo de este mundo, dependiendo del otro mundo, ni dependiendo de lo que se ve, escucha, siente, conoce y alcanza, de lo que se busca y examina con la mente, y sin embargo medita.

“Y cuando medita de esta manera, los devas con Indra, Brahma y Pajapati, alaban a aquella excelente persona de sangre pura desde lejos, diciendo:

“‘¡Homenaje a ti, oh persona de sangre pura!
¡Homenaje a ti, oh persona suprema!
Nosotros mismo no entendemos
De qué depende tu meditación’”.