Colección de discursos agrupados numéricamente

21–31. Capítulo sobre los tontos

“He aquí, monjes, hay estas dos clases de tontos. Y, ¿Cuáles son esas dos? Una, que no ve su propia transgresión como transgresión y otra, que no acepta, de acuerdo con el Dhamma, la transgresión de alguien que la confiesa. Estas son, monjes, las dos clases de tontos.

“He aquí, monjes, hay estas dos clases de sabios. Y, ¿Cuáles son esas dos? Una, que ve su propia transgresión como transgresión y otra, que acepta, de acuerdo con el Dhamma, la transgresión de alguien que la confiesa. Estas son, monjes, las dos clases de sabios.

“He aquí, monjes, hay estas dos clases de personas que difaman al Tathagata. Y, ¿Cuáles son esas dos? Una, llena de odio que alberga odio y otra, dotada de fe a raíz de su mal entendimiento. Estas son las dos clases de personas que difaman al Tathagata.

“He aquí, monjes, hay estas dos clases de personas que difaman al Tathagata. Y, ¿Cuáles son esas dos? Una, [compuesta por] los que proclaman como dicho o declarado por el Tathagata algo que nunca fue dicho ni declarado por él. Y la otra, [compuesta por] los que niegan lo dicho o declarado por el Tathagata. Estas son las dos clases de personas que difaman al Tathagata.

“He aquí, monjes, hay estas dos clases de personas que no difaman al Tathagata. Y, ¿Cuáles son esas dos? Una, [compuesta por] los que no proclaman como dicho o declarado por el Tathagata algo que nunca fue dicho ni declarado por él. Y la otra, [compuesta por] los que proclaman lo dicho o declarado por el Tathagata. Estas son las dos clases de personas que no difaman al Tathagata.

“He aquí, monjes, hay estas dos clases de personas que difaman al Tathagata. Y, ¿Cuáles son esas dos? Una, [compuesta por] los que proclaman como explícito algo, cuyo significado todavía necesita de un esclarecimiento. Y la otra [compuesta por] los que proclaman como algo que todavía necesita de un esclarecimiento, un discurso explícito. Estas son las dos clases de personas que difaman al Tathagata.

“He aquí, monjes, hay estas dos clases de personas que no difaman al Tathagata. Y, ¿Cuáles son esas dos? Una, [compuesta por] los que proclaman como algo que aún necesita una interpretación, el discurso cuyo significado todavía necesita de un esclarecimiento. Y la otra [compuesta por] los que proclaman como explícito, algo que ya no necesita esclarecimiento alguno. Estas son las dos clases de personas que no difaman al Tathagata.

“Monjes, para alguien de acciones ocultas hay dos destinos que se pueden esperar: el infierno o el reino animal.

“Monjes, para alguien, cuyas acciones no son ocultas hay dos destinos que se pueden esperar: el reino de los devas o el reino humano.

“Monjes, para alguien que mantiene el incorrecto punto de vista hay dos destinos que se pueden esperar: el infierno o el reino animal.

“Monjes, para alguien que mantiene el correcto punto de vista hay dos destinos que se pueden esperar: el reino de los devas o el reino humano.

“Monjes, para una persona inmoral hay dos receptáculos: el infierno o el reino animal. Monjes, para una persona virtuosa hay dos receptáculos: el reino de los devas o el reino humano.

“Monjes, viendo las dos ventajas, recurro a una morada lejana en el bosque o en la selva. Y, ¿cuáles son esas dos? Para mí mismo veo una morada placentera ya en esta vida y tengo compasión para las generaciones posteriores. Viendo estas dos ventajas, recurro a una morada lejana en el bosque o en la selva.

“Monjes, estas dos cosas pertenecen al verdadero conocimiento. Y, ¿cuáles son esas dos? La tranquilidad y la perspicacia. Y, ¿qué beneficio experimenta uno cuando desarrolla la tranquilidad? Su mente se desarrolla. Y, ¿qué beneficio experimenta uno cuando su mente está desarrollada? Se abandona la codicia. Y, ¿qué beneficio experimenta uno cuando la codicia está abandonada?

“Y, ¿qué beneficio experimenta uno cuando desarrolla la perspicacia? Se desarrolla la sabiduría. Y, ¿qué beneficio experimenta uno cuando la sabiduría está desarrollada? Se abandona la ignorancia.

“De esta manera, monjes, al desaparecer la codicia, he aquí, la liberación de la mente, y al desaparecer la ignorancia, he aquí, la liberación a través de la sabiduría.”