Colección de discursos agrupados numéricamente

3.143. Primer discurso en el Santuario del Pavo Real

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en el parque de los mendigantes, en el Santuario del Pavo Real, cerca de Rajagaja. Estando allí, el Bienaventurado se dirigió a los monjes: “Monjes”. “Sí, Venerable Señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado continuó:

“Monjes, poseyendo las tres cualidades, el monje es el mejor entre los devas y los seres humanos: alguien que ha alcanzado la última conclusión, ganó la última seguridad de la esclavitud, vivió la última vida espiritual y ganó la última consumación. Y, ¿cuáles son esas tres? El cúmulo de la conducta virtuosa de alguien que está más allá del entrenamiento, el cúmulo de la concentración de alguien que está más allá del entrenamiento y el cúmulo de la sabiduría de alguien que está más allá del entrenamiento. Poseyendo estas tres cualidades, monjes, el monje es el mejor entre los devas y los seres humanos: alguien que ha alcanzado la última conclusión, ganó la última seguridad de la esclavitud, vivió la última vida espiritual y ganó la última consumación”.