Colección de discursos agrupados numéricamente

3.3. Pensando

“Monjes, el tonto tiene esas tres características del tonto, marcas del tonto, manifestaciones del tonto. Y, ¿cuáles son esas tres? He aquí, el tonto piensa mal, habla mal y actúa mal. Si el tonto no pensara mal, no hablara mal ni actuara mal, ¿cómo podría la gente sabia saber de él esto: ‘Este compañero es tonto, es una mala persona’? Pero como el tonto piensa mal, habla mal y actúa mal, la gente sabia sabe de él esto: ‘Este compañero es tonto, es una mala persona’. Estas son las tres características del tonto, marcas del tonto, manifestaciones del tonto.

“Monjes, la persona sabia tiene esas tres características de la persona sabia, marcas de la persona sabia, manifestaciones de la persona sabia. Y, ¿cuáles son esas tres? He aquí, la persona sabia piensa bien, habla bien y actúa bien. Si la persona sabia no pensara bien, no hablara bien ni actuara bien, ¿cómo podría la gente sabia saber de él esto: ‘Este compañero es una persona sabia, es una buena persona’? Pero como la persona sabia piensa bien, habla bien y actúa bien, la gente sabia sabe de él esto: ‘Este compañero es una persona sabia, es una buena persona’. Estas son las tres características de la persona sabia, marcas de la persona sabia, manifestaciones de la persona sabia.

“Por eso, monjes, deberíais entrenaros a vosotros mismos de esa manera: ‘Vamos a evitar las tres características que posee alguien conocido como tonto, y vamos a comprometernos a practicar las tres cualidades que posee alguien conocido como sabio’. De esta manera, monjes, deberíais entrenaros a vosotros mismos”.