Colección de discursos agrupados numéricamente

3.45. El sabio

“Monjes, he aquí estas tres cosas prescritas por el sabio, prescritas por la buena gente. Y, ¿cuáles son esas tres? El dar está prescrito por el sabio, prescrito por la buena gente. Renunciar está prescrito por el sabio, prescrito por la buena gente. Asistir a su madre y padre está prescrito por el sabio, prescrito por la buena gente. Estas son tres cosas prescritas por el sabio, prescritas por la buena gente”.

La buena gente prescribe el dar,
la inocuidad, el autocontrol y el auto-amansamiento,
servir a su madre y padre
y a los pacíficos compañeros de la vida espiritual.
Estas son las acciones del bien,
las cuales una persona sabia debería perseguir.
El noble, poseyendo la visión,
se dirige a un mundo auspicioso.