Colección de discursos agrupados numéricamente

3.51. Primer discurso con dos brahmanes

Entonces, dos brahmanes que eran ancianos, de edad, consumidos por la vejez y avanzados en la vida, arribados a la última etapa de su espacio vital, de ciento veinte años, se acercaron al Bienaventurado e intercambiaron con él cordiales saludos. Cuando concluyeron sus saludos y amables palabras de bienvenida, se sentaron a un lado y dijeron al Bienaventurado:

“Maestro Gotama, somos brahmanes ancianos… de ciento veinte años. Pero no hemos hecho aún nada bueno ni beneficioso, tampoco hemos hecho refugio alguno para nosotros. Que el maestro Gotama nos exhorte y nos instruya de manera tal que nos conduzcamos hacia nuestro bienestar y felicidad por largo tiempo”.

“Es cierto, brahmanes, sois brahmanes ancianos… de ciento veinte años, pero no habéis hecho aún nada bueno ni beneficioso, tampoco habéis hecho refugio alguno para vosotros. En efecto, este mundo está barrido por la vejez, la enfermedad y la muerte; cuando uno se haya ido, el autocontrol corporal, verbal y mental va a proveer un refugio, un puerto, una isla, un amparo y un apoyo”.

La vida se barre y corto es el espacio vital,
no hay refugio para quien ha crecido en años.
Viendo claramente el peligro en la muerte,
uno debería hacer acciones meritorias que traigan felicidad.
Cuando alguien abandona [esta vida],
el autocontrol sobre su cuerpo, habla y mente,
y las acciones meritorias que uno realizó a los largo de la vida,
le conducen a la felicidad.