Colección de discursos agrupados numéricamente

4.111. Kesi

Entonces, Kesi, el entrenador de caballos se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Cuando ya estaba sentado ahí, el Bienaventurado le dijo:

“Kesi, eres un renombrado entrenador de caballos que han de ser domados. Pero, ¿cómo es que entrenas a los caballos que han de ser domados, Kesi?”

“Venerable Señor, [a veces] entreno a los caballos que han de ser domados con gentileza, [a veces] con dureza y [otras veces] de ambas formas: con gentileza y con dureza.”

“Pero imagina, Kesi, que algún caballo se negase a someterse al entrenamiento gentil, al entrenamiento duro y también al entrenamiento que fuera tanto gentil como duro. ¿Qué harías, en este caso, Kesi?”

“Venerable Señor, si un caballo que ha de ser domado, se negase a someterse al entrenamiento gentil, al entrenamiento duro y también al entrenamiento que fuese tanto gentil como duro, entonces, Venerable Señor, lo destruiría. Y, ¿por qué así? [Porque pensaría así:] ‘No sea que esto se convierta en deshonra para mi linaje de domadores’. Sin embargo, Venerable Señor, el Bienaventurado es un insuperable entrenador de los hombres que han de ser amansados. Por favor, que explique el Bienaventurado cómo entrena a los hombres que han de ser amansados.”

“Kesi, [a veces] entreno a los hombres que han de ser amanzados con gentileza, [a veces] con dureza y [otras veces] de ambas formas: con gentileza y con dureza.

“Cuando uso la gentileza [digo:] ‘tal es la buena conducta corporal y tal es el resultado de la buena conducta corporal. Tal es la buena conducta verbal y tal es el resultado de la buena conducta verbal. Tal es la buena conducta mental y tal es el resultado de la buena conducta mental. Así son los devas, así son los seres humanos.’

“Cuando uso la dureza [digo:] ‘tal es la mala conducta corporal y tal el resultado de la mala conducta corporal. Tal es la mala conducta verbal y tal es el resultado de la mala conducta verbal. Tal es la mala conducta mental y tal es el resultado de la mala conducta mental. Así el infierno, así es el reino animal y así es la esfera de los espíritus hambrientos.’

“Cuando uso la gentileza y la dureza [digo:] ‘tal es la buena conducta corporal y tal es el resultado de la buena conducta corporal. Tal es la mala conducta corporal y tal el resultado de la mala conducta corporal. Tal es la buena conducta verbal y tal es el resultado de la buena conducta verbal. Tal es la mala conducta verbal y tal es el resultado de la mala conducta verbal. Tal es la buena conducta mental y tal es el resultado de la buena conducta mental. Tal es la mala conducta mental y tal es el resultado de la mala conducta mental. Así son los devas, así son los seres humanos. Así el infierno, así es el reino animal y así es la esfera de los espíritus hambrientos.’”

“Pero, Venerable Señor, cuando algún hombre que ha de ser amansado no quiere someterse al entrenamiento gentil, ni al entrenamiento duro, ni tampoco al entrenamiento de ambas formas: gentil y duro, ¿qué hace, entonces, el Bienaventurado?”

“Si un hombre que ha de ser domado, no se somete ni al entrenamiento gentil, ni al entrenamiento duro, ni tampoco al entrenamiento de ambas formas: gentil y duro, entonces, Kesi, lo destruyo.”

“Pero, Venerable Señor, no es propio del Bienaventurado atentar en contra de la vida, pero aún así, el Bienaventurado dijo: ‘Lo destruyo, Kesi’”.

“Esto es cierto, Kesi, que no es propio para el Tathagata atentar en contra de la vida. Sin embargo, cuando un hombre que ha de ser amansado, Kesi, no se somete al entrenamiento gentil, ni al entrenamiento duro, ni tambpoco al entrenamiento de ambas formas: gentil y duro, entonces, Kesi, el Tathagata no lo considera como una persona digna de ser enseñada y amonestada. Sus instruidos compañeros de la vida santa, tampoco lo consideran como una persona digna de ser enseñada y amonestada. Este es el significado de ser totalmente destruido por este Dhamma y Disciplina: cuando el Tathagata no lo considera como una persona digna de ser enseñada y amonestada y cuando sus instruidos compañeros de la vida santa, tampoco lo consideran como una persona digna de ser enseñada y amonestada.”

“Ciertamente, Venerable Señor, si el Tathagata no lo considerase como una persona digna de ser enseñada y amonestada y cuando sus instruidos compañeros de la vida santa, tampoco lo considerasen como una persona digna de ser enseñada y amonestada, él estaría totalmente destruido por este Dhamma y Disciplina.

“¡Excelente, maestro Gotama, Excelente, maestro Gotama! El maestro Gotama esclareció el Dhamma de diferentes maneras, como si enderezara lo que estaba torcido, revelara lo que estaba oculto, mostrara el camino a los que estaban perdidos o sostuviera una lámpara en medio de la oscuridad de manera tal que los de buena vista pudieran ver las formas. Ahora voy por refugio a maestro Gotama, al Dhamma y al Sangha de los monjes. Que el maestro Gotama me considere como su seguidor laico a partir de ahora, que ha ido por refugio de por vida”.