Colección de discursos agrupados numéricamente

4.8. Auto-confianza

“Monjes, he aquí estas cuatro clases de auto-confianza que tiene el Tathagata, y debido a las cuales reclama el lugar del principal de los toros, rugiendo su rugido de león en las asambleas, y poniendo en movimiento la rueda del Brahma. Y, ¿cuáles son esas cuatro?

“Yo no veo fundamento ni base alguna, sobre la cual un asceta o brahmán, un deva, el Mara o Brahma, o cualquiera en el mundo pudiese reprocharme razonablemente en esto: ‘Por más que reclames ser perfectamente iluminado, no eres plenamente iluminado acerca de esas cosas’. Puesto que no veo semejante base, puedo morar seguro, sin miedo y con auto-confianza.

“Además, tampoco veo fundamento ni base alguna, sobre la cual un asceta o brahmán, un deva, el Mara o Brahma, o cualquiera en el mundo pudiese reprocharme razonablemente en esto: ‘Por más que reclames ser alguien cuyas corrupciones mentales son destruidas, no has destruido plenamente estas corrupciones’. Puesto que no veo semejante base, puedo morar seguro, sin miedo y con auto-confianza.

“Además, tampoco veo fundamento ni base alguna, sobre la cual un asceta o brahmán, un deva, el Mara o Brahma, o cualquiera en el mundo pudiese reprocharme razonablemente en esto: ‘Estas cosas que dices, que son obstructivas, no son capaces obstruir a alguien que se involucra en ellas’. Puesto que no veo semejante base, puedo morar seguro, sin miedo y con auto-confianza.

“Además, tampoco veo fundamento ni base alguna, sobre la cual un asceta o brahmán, un deva, el Mara o Brahma, o cualquiera en el mundo pudiese reprocharme razonablemente en esto: ‘El Dhamma no conduce, a uno que lo practica, a la completa destrucción de la insatisfacción, la meta en aras de la cual lo enseñas’. Puesto que no veo semejante base, puedo morar seguro, sin miedo y con auto-confianza.

“Estas son, monjes, las cuatro clases de auto-confianza que tiene el Tathagata, y debido a las cuales reclama el lugar del principal de los toros, rugiendo su rugido de león en las asambleas, y poniendo en movimiento la rueda del Brahma”.