Colección de discursos agrupados numéricamente

6.10. Mahanama

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando entre los sakyanos, en la arboleda de los banianos, cerca de Kapilavatthu. Entonces, el sakyano Mahanama se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable Señor, ¿cómo mora con frecuencia un noble discípulo que ha alcanzado el fruto y ha comprendido la enseñanza?”.

“He aquí, Mahanama, el noble discípulo recuerda al Tathagata así: ‘El Bienaventurado es un Arahant perfectamente iluminado, consumado en el conocimiento verdadero y la conducta, afortunado, conocedor del mundo, insuperable preparador de personas que han de ser amansadas, maestro de los devas y seres humanos, un Iluminado, un Bendito’. Cuando un noble discípulo recuerda al Tathagata en esta ocasión, su mente no está obsesionada por la codicia, el odio o la falsa ilusión; en esta ocasión su mente simplemente es recta y afirmada en el Tathagata. Un noble discípulo, cuya mente es recta se inspira en el significado, se inspira en el Dhamma y se alegra conectado con el Dhamma. Y cuando está alegre, surge el arrobamiento. El cuerpo de alguien con mente arrebatada llega a estar tranquilo. Alguien tranquilo en el cuerpo, siente placer. Y la mente de alguien que siente placer llega a estar concentrada. Este se llama el noble discípulo que mora balanceado entre la población no balanceada, que mora sin aflicción entre la población afligida. Al igual que alguien que entró en la corriente del Dhamma, desarrolla el recordamiento del Buda.

“Además, Mahanama, el noble discípulo recuerda al Dhamma así: ‘El Dhamma está bien expuesto por el Bienaventurado, es directamente visible, inmediato e invita a uno a venir, es aplicable y personalmente experimentable por el sabio’. Cuando un noble discípulo recuerda al Dhamma en esta ocasión, su mente no está obsesionada por la codicia, el odio o la falsa ilusión; en esta ocasión su mente simplemente es recta y afirmada en el Dhamma. Un noble discípulo, cuya mente es recta… desarrolla el recordamiento del Dhamma.

“Además, Mahanama, el noble discípulo recuerda al Sangha así: ‘El Sangha de los discípulos del Bienaventurado practica de buena manera, practica de manera recta, practica de manera verdadera, practica de manera apropiada; es decir, las cuatro pares de personas, las ocho clases de individuos; este Sangha de los discípulos del Bienaventurado es digno de recibir ofrendas, digno de hospitalidad, digno de donativos, digno de reverenciales saludos y es un inigualable campo de méritos para el mundo’. Cuando un noble discípulo recuerda al Sangha en esta ocasión, su mente no está obsesionada por la codicia, el odio o la falsa ilusión; en esta ocasión su mente simplemente es recta y afirmada en el Sangha. Un noble discípulo, cuya mente es recta… desarrolla el recordamiento del Dhamma.

“Además, Mahanama, el noble discípulo recuerda su propia conducta virtuosa como inquebrantable, perfecta, sin mancha, intachable, liberada, alabada por los sabios, no aferrada y que conduce a la concentración. Cuando un noble discípulo recuerda su propia conducta virtuosa en esta ocasión, su mente no está obsesionada por la codicia, el odio o la falsa ilusión; en esta ocasión, su mente simplemente es recta y afirmada en su propia conducta virtuosa. Un noble discípulo, cuya mente es recta… desarrolla el recordamiento de la conducta virtuosa.

“Además, Mahanama, el noble discípulo recuerda su propia generosidad así: ‘Para mí, es una buena fortuna y ganancia que, en medio de esta populación obsesionada por la mancha de la avaricia, permanezca con la mente libre de la mancha de la avaricia, deleitándome en el renunciamiento, dedicado a la caridad, deleitándome en dar y compartir’. Cuando un noble discípulo recuerda su propia generosidad en esta ocasión, su mente no está obsesionada por la codicia, el odio o la falsa ilusión; en esta ocasión, su mente simplemente es recta y afirmada en su propia generosidad. Un noble discípulo, cuya mente es recta… desarrolla el recordamiento de la conducta virtuosa.

“Además, Mahanama, el noble discípulo recuerda a las deidades así: ‘He aquí, los devas de los cuatro grandes reyes, devas de Tavatimsa, devas de Yama, devas de Tusita, devas que se deleitan en la creación, devas que controlan lo que ha sido creado por otros, devas de la compañía del Brahma y devas aún más altos que estos. Yo también tengo esa fe que tenían aquellas deidades, razón por la cual, cuando fallecieron allí, renacieron allá; yo también tengo esa conducta virtuosa… ese aprendizaje… esa generosidad… esa sabiduría que tenían aquellas deidades, razón por la cual, cuando fallecieron allí, renacieron allá’. Cuando un noble discípulo recuerda las deidades, la fe, la conducta virtuosa, el aprendizaje, la generosidad y la sabiduría tanto en sí mismo como en aquellas divinidades en esta ocasión, su mente no está obsesionada por la codicia, el odio o la falsa ilusión; en esta ocasión, su mente simplemente es recta y afirmada en las deidades. Un noble discípulo, cuya mente es recta se inspira en el significado, se inspira en el Dhamma y se alegra conectado con el Dhamma. Y cuando está alegre, surge el arrobamiento. El cuerpo de alguien con mente arrebatada llega a estar tranquilo. Alguien tranquilo en el cuerpo, siente placer. Y la mente de alguien que siente placer llega a estar concentrada. Este se llama el noble discípulo que mora balanceado entre la población no balanceada, que mora sin aflicción entre la población afligida. Al igual que alguien que entró en la corriente del Dhamma, desarrolla el recordamiento de las deidades.

“Mahanama, un noble discípulo que ha alcanzado el fruto y comprendido la enseñanza, mora precisamente en esta manera”.