Colección de discursos agrupados numéricamente

6.140–649. Serie repetitiva sobre la codicia, etc.

“Monjes, mediante el conocimiento directo sobre la codicia, han de desarrollarse seis cosas. Y, ¿cuáles son esas seis? La insuperable visión, el insuperable oído, la insuperable ganancia, el insuperable entrenamiento, el insuperable servicio y el insuperable recordamiento. Mediante el conocimiento directo sobre la codicia, monjes, han de desarrollarse estas seis cosas.

“Monjes, mediante el conocimiento directo sobre la codicia, han de desarrollarse seis cosas. Y, ¿cuáles son esas seis? El recordamiento del Buda, el recordamiento del Dhamma, el recordamiento del Sangha, el recordamiento de la conducta virtuosa, el recordamiento de la generosidad y el recordamiento de las deidades. Mediante el conocimiento directo sobre la codicia, monjes, han de desarrollarse estas seis cosas.

“Monjes, mediante el conocimiento directo sobre la codicia, han de desarrollarse seis cosas. Y, ¿cuáles son esas seis? La percepción de la transitoriedad, la percepción de la insatisfacción en lo que es transitorio, la percepción del no-ser en lo que es insatisfactoriedad, la percepción del abandono, la percepción del desapasionamiento y la percepción del cese. Mediante el conocimiento directo sobre la codicia, monjes, han de desarrollarse estas seis cosas.

[143–169] {143–169} “Monjes, mediante la plena comprensión de la codicia… mediante la completa destrucción… el abandono… la destrucción… el desvanecimiento… la desaparición… el cese… el renunciamiento… la dimisión de la codicia… han de desarrollarse estas seis cosas.

[170–649] {170–649} “Monjes, mediante el conocimiento directo… mediante la plena comprensión… mediante la completa destrucción… el abandono… la destrucción… el desvanecimiento… la desaparición… el cese… el renunciamiento… la dimisión del odio… de la falsa ilusión… la ira… la hostilidad… la denigración… la insolencia… la envidia… la avaricia… el engaño… la astucia… la obstinación… la vehemencia… el orgullo… la arrogancia… la embriaguez… la negligencia han de desarrollarse estas seis cosas”.

Esto es lo que dijo el Bienaventurado. Exaltados, aquellos monjes se deleitaron en la declaración del Bienaventurado.