Colección de discursos agrupados numéricamente

6.32. No declive (1)

Entonces, cuando la noche estaba avanzada, una cierta deidad de maravillosa belleza, iluminando toda la arboleda Jeta, se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y, estando a un lado, le dijo:

“Venerable Señor, he aquí estas seis cualidades que conducen al no declive del monje. Y, ¿cuáles son esas seis? La reverencia hacia el maestro, la reverencia hacia el Dhamma, la reverencia hacia el Sangha, la reverencia hacia el entrenamiento, la reverencia hacia la vigilancia y la reverencia hacia la hospitalidad. Estas son las seis cualidades que conducen al no declive del monje”.

Esto es lo que dijo el deva y el Maestro estuvo de acuerdo. Entonces, aquella deidad, pensando “el Maestro está de acuerdo conmigo”, rindió homenaje al Bienaventurado, dio vuelta cuidando que el Bienaventurado quedase siempre a su lado derecho y desapareció de allí.

Entonces, cuando pasó la noche, el Bienaventurado se dirigió a los monjes: “Monjes, ayer, cuando la noche estaba avanzada, una cierta deidad de maravillosa belleza, iluminando toda la arboleda Jeta, se me acercó, me rindió homenaje y, estando a un lado, me dijo: ‘Venerable Señor, he aquí estas seis cualidades que conducen al no declive del monje. Y, ¿cuáles son esas seis? La reverencia hacia el maestro, la reverencia hacia el Dhamma, la reverencia hacia el Sangha, la reverencia hacia el entrenamiento, la reverencia hacia la vigilancia y la reverencia hacia la hospitalidad. Estas son las seis cualidades que conducen al no declive del monje’. Esto es lo que dijo el deva y yo estuve de acuerdo. Entonces, aquella deidad, pensando ‘el Maestro está de acuerdo conmigo’, me rindió homenaje, dio vuelta cuidando que quedase siempre a su lado derecho y desapareció de allí”.

Respetuoso hacia el Maestro,
respetuoso hacia el Dhamma,
reverenciando profundamente el Sangha,
respetuoso hacia la vigilancia,
reverenciando la hospitalidad: este monje
no cae, sino que está cerca del Nibbana.