Colección de discursos agrupados numéricamente

6.45. Deuda

“Monjes, ¿no es la pobreza el sufrimiento en el mundo para quien disfruta de los placeres sensuales?”.

“Sí, Venerable Señor”.

“Si un pobre, desprovisto, indigente, se endeuda, ¿no es su deuda, también, el sufrimiento en el mundo para quien disfruta de los placeres sensuales?”.

“Sí, Venerable Señor”.

“Si un pobre, desprovisto, indigente, que llegó a endeudarse, promete pagar los intereses, ¿no son los intereses, también, el sufrimiento en el mundo para quien disfruta de los placeres sensuales?”.

“Sí, Venerable Señor”.

“Si un pobre, desprovisto, indigente, que ha prometido pagar los intereses, al no poder pagarlos, está siendo reprendido por eso, ¿no es esto de estar reprendido, también, el sufrimiento en el mundo para quien disfruta de los placeres sensuales?”.

“Sí, Venerable Señor”.

“Si un pobre, desprovisto, indigente, que está siendo reprobado, al no pagar, es enjuiciado, ¿no es el enjuiciamiento, también, el sufrimiento en el mundo para quien disfruta de los placeres sensuales?”.

“Sí, Venerable Señor”.

“Si un pobre, desprovisto, indigente, que es enjuiciado, al no pagar, es llevado a la prisión, ¿no es el encarcelamiento, también, el sufrimiento en el mundo para quien disfruta de los placeres sensuales?”.

“Sí, Venerable Señor”.

“De esta manera, monjes, para alguien que disfruta de los placeres sensuales, la pobreza es el sufrimiento en el mundo; llegar a endeudarse, es el sufrimiento en el mundo; tener que pagar intereses, es el sufrimiento en el mundo; ser reprendido, es el sufrimiento en el mundo; ser enjuiciado, es el sufrimiento en el mundo; ser encarcelado, es el sufrimiento en el mundo.

“De la misma manera, monjes, cuando uno no tiene fe en [el cultivo de] los beneficiosos estados, cuando uno no tiene vergüenza moral en [el cultivo de] los beneficiosos estados, cuando uno no tiene temor moral en [el cultivo de] los beneficiosos estados, cuando uno no tiene energía para [el cultivo de] los beneficiosos estados, cuando uno no tiene sabiduría en cuanto [al cultivo de] los beneficiosos estados, uno es llamado pobre, desprovisto e indigente, en esta disciplina de los Nobles.

“No teniendo fe, vergüenza moral, temor moral, energía, sabiduría en cuanto [al cultivo de] los beneficiosos estados, aquella persona pobre, desprovista e indigente se involucra en una mala conducta corporal, verbal y mental. Esto es para él, lo declaro yo, contraer una deuda.

“Al esconder su mala conducta corporal, nutre sus malos deseos. Desea: ‘Que nadie me reconozca’; actúa [con la intención]: ‘Que nadie me reconozca’; habla [con la intención]: ‘Que nadie me reconozca’; hace esfuerzos corporales [con la intención]: ‘Que nadie me reconozca’.

“Al esconder su mala conducta verbal… Al esconder su mala conducta mental, nutre sus malos deseos. Desea: ‘Que nadie me reconozca’; actúa [con la intención]: ‘Que nadie me reconozca’; habla [con la intención]: ‘Que nadie me reconozca’; hace esfuerzos corporales [con la intención]: ‘Que nadie me reconozca’. Estos son para él, lo declaro yo, los intereses que tiene que pagar.

“Sus compañeros monjes, de buena conducta, hablarán acerca de él: ‘Este venerable actúa de esta manera, se conduce de esta manera’. Esto es para él, lo declaro yo, el ser reprendido.

“Cuando se retira al bosque, al pie de un árbol o a una choza vacía, lo asaltan malos y perjudiciales pensamientos, acompañados por remordimiento. Esto es para él, lo declaro yo, el encarcelamiento.

“Entonces, con el quiebre de su cuerpo, después de la muerte, aquella persona pobre, desprovista e indigente, que se involucró con una mala conducta corporal, verbal y mental, está llevada a la prisión del infierno o a la prisión del reino animal. Y yo no conozco, monjes, otra prisión tan terrible y dura, que tanto obstaculice el logro de la insuperable liberación de la esclavitud, como la prisión del infierno o la prisión del reino animal”.

La pobreza es llamada sufrimiento en el mundo;
Al igual que contraer deudas.
La persona pobre que se endeuda
Se turba mientras trata de gozar.
Entonces lo enjuician
Y lo encarcelan.
Esa prisión realmente es sufrimiento
Para alguien que anhela ganancias y placeres sensuales.
De igual manera en esa disciplina de los Nobles,
Alguien que carece de la fe,
Sin la vergüenza moral y temor,
Amontona esa masa del mal kamma.
Habiéndose involucrado en mala conducta
Corporal, verbal y mental,
Formula su deseo:
“Que nadie me encuentre”.
Se retuerce con su cuerpo,
Con su habla y la mente;
Acumula sus malas acciones,
De una manera u otra repetidamente.
Ese tonto hacedor del mal, conociendo
Sus malas obras, es una persona pobre,
Que contrae deudas,
Atormentada, mientras trata de regocijarse.
Sus pensamientos entonces lo aprisionan;
Penosos estados mentales nacen del remordimiento,
En el pueblo o en el bosque.
Ese tonto hacedor del mal,
Conociendo sus malas obras,
Se encamina hacia cierto reino
O peor, al infierno.
Este realmente es el sufrimiento de la esclavitud,
Del que el sabio se salva,
Compartiendo sus riquezas rectamente obtenidas,
Asentando su mente en la confianza.
El hombre hogareño dotado de la fe
Se ha hecho afortunado en dos casos:
Para su bienestar en esta presente vida
Y la felicidad en las vidas futuras.
Así es como crece el mérito mediante la generosidad
Para aquellos que habitan dentro de los hogares.
De igual manera en esa disciplina de los Nobles,
Alguien, cuya fe es firme,
Que es dotado de la vergüenza moral y teme al mal,
Un sabio y restringido mediante una conducta virtuosa.
Se dice que vive feliz
En la disciplina de los Nobles.
Habiendo alcanzado la felicidad espiritual,
Uno toma la resolución de ser ecuánime.
Habiendo abandonado los cinco impedimentos,
Haciendo siempre surgir la energía,
Entra bajo los jhanas,
Unificado, alerta y consciente.
Habiendo conocido las cosas tal como realmente son,
Mediante un completo desapego
Libera correctamente su mente
Con la destrucción de todos los grilletes.
Con la destrucción de los grilletes de la existencia,
Para alguien que es estable y rectamente liberado,
Surge el conocimiento:
“Mi liberación es inamovible”.
Este es el conocimiento supremo;
Esta es la suprema felicidad.
Libre de pena, libre de polvo y seguro:
Esta es es la más alta liberación de las deudas.