Colección de discursos agrupados numéricamente

6.49. Khema

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la Arboleda del Jeta, en el Parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Ahora bien, en ese tiempo el Venerable Khema y el Venerable Sumana estaban morando en la Arboleda del Hombre Ciego, cerca de Savatthi. Entonces se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje y se sentaron a un lado. Acto seguido, el Venerable Khema dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, cuando el monje es un Arahant, alguien, cuyas contaminaciones han sido destruidos, que ha vivido la vida espiritual, realizó lo que había que hacer, echó la carga, alcanzó su propia meta, destruyó los grilletes de la existencia por completo y fue liberado completamente a través del conocimiento final, a él no se le ocurre esto: ‘He aquí, hay alguien mejor que yo’, ‘hay alguien igual que yo’ o ‘hay alguien inferior que yo’”.

Esto es lo que dijo el Venerable Khema y el Bienaventurado lo aprobó. Entonces, el Venerable Khema, pensando: “El Maestro lo aprobó”, le rindió homenaje, le rodeó, cuidando que permaneciera siempre a su lado derecho y salió de allí.

Entonces, ni bien el Venerable Khema había salido de allí, el Venerable Sumana dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, cuando el monje es un Arahant, alguien, cuyas contaminaciones han sido destruidos, que ha vivido la vida espiritual, realizó lo que había que hacer, echó la carga, alcanzó su propia meta, destruyó los grilletes de la existencia por completo y fue liberado completamente a través del conocimiento final, a él no se le ocurre esto: ‘He aquí, no hay alguien mejor que yo’, ‘no hay alguien igual que yo’ o ‘no hay alguien inferior que yo’”.

Esto es lo que dijo el Venerable Sumana y el Bienaventurado lo aprobó. Entonces, el Venerable Sumana, pensando: “El Maestro lo aprobó”, le rindió homenaje, le rodeó, cuidando que permaneciera siempre a su lado derecho y salió de allí.

Entonces, ni bien ambos monjes habían salido de allí, el Bienaventurado dijo a los monjes: “Monjes, es precisamente de esta manera que el miembro del clan declara su conocimiento final. Ellos declaran bien el significado pero ellos mismos no encuadran dentro del cuadro. Pero he aquí hay algunos hombres tontos, para los cuales, declarar el conocimiento final parece una broma. Ellos se encontrarán luego con la angustia”.

No se consideran como superior o inferior,
Tampoco se consideran iguales.
Destruido el nacimiento y vivida la vida espiritual,
Continúan hacia adelante, libres de las contaminaciones.