Colección de discursos agrupados numéricamente

7.56. El Brahma Tissa

Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en el monte Pico del Buitre, cerca de Rajagaha. Entonces, cuando la noche había avanzado, dos deidades de asombrosa belleza, iluminando todo el Pico del Buitre, se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje y se pararon a un lado. Acto seguido, una de las deidades dijo al Bienaventurado: “Venerable Señor, estos monjes están liberados”.

La otra dijo: “Venerable Señor, estos monjes están bien liberados, sin residuos remanentes”.

Esto es lo que dijeron aquellas deidades y el Maestro lo aprobó. Entonces [pensando]: “El Maestro lo aprobó”, rindieron homenaje al Bienaventurado, rodearon al Bienaventurado cuidando que permaneciera siempre a su lado derecho y desaparecieron de ahí.

Entonces, pasada la noche, el Bienaventurado se dirigió a los monjes: “La noche pasada, monjes, cuando la noche había avanzado, dos deidades de asombrosa belleza, iluminando todo el Pico del Buitre, se acercaron a mí, me rindieron homenaje y se pararon a un lado. Acto seguido, una de las deidades me dijo: ‘Venerable Señor, estos monjes están liberados’. La otra dijo: ‘Venerable Señor, estos monjes están bien liberados, sin residuos remanentes’. Esto es lo que dijeron aquellas deidades y yo lo aprobé. Entonces [pensando]: ‘El Maestro lo aprobó’, me rindieron homenaje, me rodearon, cuidando que permaneciera siempre a su lado derecho y desaparecieron de ahí”.

En esta ocasión el Venerable Mahamoggallana estaba sentado no lejos del Bienaventurado. Entonces, esto se le ocurrió al Venerable Mahamoggallana: “¿Cuáles son los devas que conocen a uno con residuos remanentes como ‘alguien con residuos remanentes’ y a uno que no tiene residuos remanentes como ‘alguien sin residuos remanentes’?”.

Ahora bien, en aquel tiempo aquel monje de nombre Tissa, recientemente fallecido, había renacido en cierto mundo de Brahma. Allí también se lo conocía como “el Brahma Tissa, poderoso y majestuoso”. Entonces, así como un hombre fuerte extiende su brazo recogido o recoge su brazo extendido, el Venerable Mahamoggallana desapareció de la montaña Pico del Buitre y reapareció en aquel mundo de Brahma. Habiendo visualizado al Venerable Mahamoggallana llegando de cierta distancia, el Brahma Tissa le dijo:

“¡Ven, respetado Moggallana! ¡Seas bienvenido, respetado Moggallana! Hace mucho tiempo ya desde que tuviste la oportunidad de venir aquí la última vez. Toma asiento, respetado Moggallana. Este asiento que ha sido preparado”. Y el Venerable Mahamoggallana se sentó en el asiento preparado. Entonces el Brahma Tissa rindió homenaje al Venerable Mahamoggallana y se sentó a un lado. Acto seguido el Venerable Mahamoggallana le dijo:

“¿Cuáles son los devas que conocen a uno con residuos remanentes como ‘alguien con residuos remanentes’ y a uno que no tiene residuos remanentes como ‘alguien sin residuos remanentes’?”.

“Los devas de la compañía del Brahma tienen este conocimiento, respetado Moggallana”.

“¿Todos los devas de la compañía del Brahma tienen este conocimiento, Tissa?”.

“No todos, respetado Moggallana. Aquellos devas de la compañía del Brahma que están contentos con el espacio vital del Brahma, con la belleza del Brahma, con la felicidad del Brahma, con la gloria del Brahma, con la autoridad del Brahma y que no entendieron, tal como realmente es, el escape superior a este, no tienen este conocimiento.

“Pero aquellos devas de la compañía del Brahma que no están contentos con el espacio vital del Brahma, con la belleza del Brahma, con la felicidad del Brahma, con la gloria del Brahma, con la autoridad del Brahma y que entendieron, tal como realmente es, el escape superior a este, conocen a uno con residuos remanentes como ‘alguien con residuos remanentes’ y a uno que no tiene residuos remanentes como ‘alguien sin residuos remanentes’.

“He aquí, respetado Moggallana, cuando el monje es liberado en ambos respectos, aquellos devas lo conocen así: ‘Este venerable señor está liberado en ambos respectos. Mientras su cuerpo permanece, los devas y los seres humanos lo van a ver, pero con el quiebre de su cuerpo, ni devas ni seres humanos lo verán más’. Es de esa manera que aquellos devas conocen a uno con residuos remanentes como ‘alguien con residuos remanentes’ y a uno que no tiene residuos remanentes como ‘alguien sin residuos remanentes’.

“Entonces, cuando el monje es liberado a través de la sabiduría, aquellos devas lo conocen así: ‘Este venerable señor está liberado a través de la sabiduría. Mientras su cuerpo permanece, los devas y los seres humanos lo van a ver, pero con el quiebre de su cuerpo, ni devas ni seres humanos lo verán más’. Es de esa manera, también, que aquellos devas conocen a uno con residuos remanentes…

“Entonces, cuando el monje es un testigo corporal liberado a través de la sabiduría, aquellos devas lo conocen así: ‘Este venerable señor es el testigo corporal. Si este venerable señor recurre a los alojamientos agradables, busca el soporte en buenos amigos y armoniza sus facultades espirituales, tal vez descubra por sí mismo, con el conocimiento directo, en esta presente vida aquella insuperable consumación de la vida espiritual, en búsqueda de la cual, el miembro de clan correctamente renuncia a la vida hogareña y asume el estilo de vida sin hogar y, sometiéndose a ella, permanece allí’. Es de esa manera, también, que aquellos devas conocen a uno con residuos remanentes…

“Entonces, cuando el monje es alguien que alcanzó la visión… alguien liberado por la fe… alguien seguidor del Dhamma, aquellos devas lo conocen así: ‘Este venerable señor es alguien seguidor del Dhamma. Si este venerable señor recurre a los alojamientos agradables, busca el soporte en buenos amigos y armoniza sus facultades espirituales, tal vez descubra por sí mismo, con el conocimiento directo, en esta presente vida aquella insuperable consumación de la vida espiritual, en búsqueda de la cual, el miembro de clan correctamente renuncia a la vida hogareña y asume el estilo de vida sin hogar y, sometiéndose a ella, permanece allí’. Es de esa manera, también, que aquellos devas conocen a uno con residuos remanentes como ‘alguien con residuos remanentes’ y a uno que no tiene residuos remanentes como ‘alguien sin residuos remanentes’”.

Entonces, habiéndose deleitado y regocijado en las palabras del Brahma Tissa, así como un hombre fuerte extiende su brazo recogido o recoge su brazo extendido, el Venerable Mahamoggallana desapareció de aquel mundo de Brahma y reapareció en la montaña Pico del Buitre. Se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y relató al Bienaventurado el contenido entero de la conversación que tuvo con el Brahma Tissa.

[El Bienaventurado dijo:] “Pero, Moggallana, ¿no te enseñó el Brahma Tissa acerca de la séptima persona, de uno que mora en lo de sin-signo?”.

“¡Este es el tiempo para eso, Venerable Señor! ¡Este es el tiempo para eso, oh Sublime! El Bienaventurado debería enseñar sobre la séptima persona, de uno que mora en lo de sin-signo. Habiendo escuchado esto de parte del Bienaventurado, los monjes lo retendrán en su mente”.

“Entonces escucha, Moggallana, y presta atención que voy a hablar”.

“Sí, Venerable Señor”, respondió el Venerable Mahamoggallana y el Bienaventurado continuó:

“He aquí, Moggallana, a través de la no-atención a cualquier signo, el monje entra y permanece en la concentración mental sin-signo. Aquellos devas lo conocen así: ‘Este venerable señor, a través de la no-atención a cualquier signo, entra y permanece en la concentración mental sin-signo. Si este venerable señor recurre a los alojamientos agradables, busca el soporte en buenos amigos y armoniza sus facultades espirituales, tal vez descubra por sí mismo, con el conocimiento directo, en esta presente vida aquella insuperable consumación de la vida espiritual, en búsqueda de la cual, el miembro de clan correctamente renuncia a la vida hogareña y asume el estilo de vida sin hogar y, sometiéndose a ella, permanece allí’. Es de esa manera, también, que aquellos devas conocen a uno con residuos remanentes como ‘alguien con residuos remanentes’ y a uno que no tiene residuos remanentes como ‘alguien sin residuos remanentes’”.