Colección de discursos agrupados numéricamente

7.58. Sin necesidad de esconder

“Monjes, he aquí estas cuatro cosas que el Tathagata no necesita esconder y tres cosa acerca de las cuales es irreprochable.

“Y, ¿cuáles son las cuatro cosas que el Tathagata no necesita esconder?

“Monjes, el Tathagata es alguien cuya conducta virtuosa está purificada. He ahí que no hay mala conducta corporal alguna como parte del Tathagata que tendría necesidad de esconder [pensando]: ‘Que los demás no encuentren eso de mí’.

“Además, monjes, el Tathagata es alguien cuya conducta verbal está purificada. He ahí que no hay mala conducta verbal alguna como parte del Tathagata que tendría necesidad de esconder [pensando]: ‘Que los demás no encuentren eso de mí’.

“Monjes, el Tathagata es alguien cuya conducta virtuosa está purificada. He ahí que no hay mala conducta mental alguna como parte del Tathagata que tendría necesidad de esconder [pensando]: ‘Que los demás no encuentren eso de mí’.

“Monjes, el Tathagata es alguien cuyo modo de vida está purificado. He ahí que no hay mal modo de vida como parte del Tathagata que tendría necesidad de esconder [pensando]: ‘Que los demás no encuentren eso de mí’.

“Estas son, monjes, las cuatro cosas que el Tathagata no necesita esconder. “Y, ¿cuáles son las tres cosas acerca de las cuales el Tathagata es irreprochable?

“El Tathagata, monjes, es alguien cuyo Dhamma está bien expuesto, en consideración al cual, no veo base alguna para que los ascetas, brahmanes, devas, Mara, Brahma o cualquiera en el mundo pueda hacerme algún reproche justificado: ‘Por esta u otra razón, tu Dhamma no está bien expuesto’. Puesto que no veo semejante base, permanezco seguro, sin miedo y con auto-confianza.

“Además, monjes, he proclamado bien a mis discípulos la práctica conducente al Nibbana, de manera tal que, practicando de acuerdo con ella, [alcanzando] la destrucción de las contaminaciones, ellos descubren por sí mismos, con el conocimiento directo y en esta presente vida, la inmaculada liberación de la mente, la liberación a través de la sabiduría y, habiendo entrado en ella, permanecen allí. En consideración a esto, no veo base alguna para que los ascetas, brahmanes, devas, Mara, Brahma o cualquiera en el mundo pueda hacerme algún reproche justificado: ‘Por esta u otra razón, no has proclamado bien a tus discípulos la práctica conducente al Nibbana, de manera tal que, practicando de acuerdo con ella, [alcanzando] la destrucción de las contaminaciones, ellos descubran por sí mismos, con el conocimiento directo y en esta presente vida, la inmaculada liberación de la mente, la liberación a través de la sabiduría y, habiendo entrado en ella, permanezcan allí’. Puesto que no veo semejante base, permanezco seguro, sin miedo y con auto-confianza.

“Además, monjes, mi asamblea consiste en miles y miles de discípulos, los cuales, con la destrucción de sus contaminaciones descubrieron por sí mismos, con el conocimiento directo y en esta presente vida, la inmaculada liberación de la mente, la liberación a través de la sabiduría y, habiendo entrado en ella, permanecen allí. En consideración a esto, no veo base alguna para que los ascetas, brahmanes, devas, Mara, Brahma o cualquiera en el mundo pueda hacerme algún reproche justificado: ‘Por esta u otra razón, no es el caso que tu asamblea consista en miles y miles de discípulos, los cuales, con la destrucción de sus contaminaciones hayan descubierto por sí mismos, con el conocimiento directo y en esta presente vida, la inmaculada liberación de la mente, la liberación a través de la sabiduría y, habiendo entrado en ella, hayan permanecido allí’. Puesto que no veo semejante base, permanezco seguro, sin miedo y con auto-confianza.

“Estas son, monjes, las tres cosas acerca de las cuales el Tathagata es irreprochable”.