Colección de discursos agrupados numéricamente

7.67. Símil de la fortaleza

“Monjes, cuando una fortaleza real está bien provista de siete accesorios del fortín y las facilidades de ganancias, y se pueden obtener fácilmente y a voluntad las cuatro clases de provisiones, se dice que la misma es una fortaleza real que no puede ser asaltada por los enemigos externos ni por aliados traicioneros.

“Y, ¿cuáles son, monjes, esos siete accesorios, con las cuales debe ser bien provista?

“Monjes, he aquí, la fortaleza real debe poseer un pilar profundamente incrustado, bien excavado, inamovible y estable. Este es el primer accesorio del fortín, con el cual una fortaleza real debe ser bien provista, para la protección de sus habitantes y para la advertencia de los intrusos.

“Monjes, he aquí que la fortaleza real debe ser rodeada de una fosa profunda y ancha… debe tener una ruta alrededor de la fortaleza… debe poseer un gran arsenal de lanzas y espadas… debe poseer un gran cuerpo de tropas estacionadas dentro de la fortaleza, como los cuidadores de los elefantes, los jinetes, los aurigas, los arqueros, los portadores de estandartes, oficiales de acantonamiento, cuerpos de solados reservistas, notables hijos del rey, tropas de asalto, hombres valientes como los poderosos nagas, hombres valerosos, guerreros con la coraza y los esclavos nacidos en casa… debe poseer a un guardia de la entrada, inteligente, sabio y atento quien rehúsa la entrada a los desconocidos y permite entrar solamente a los que conoce… debe poseer una muralla alta y ancha, cubierta con una capa de yeso. Este es el séptimo accesorio del fortín, con el cual una fortaleza real debe ser bien provista, para la protección de sus habitantes y para la advertencia de los intrusos.

“Monjes, una fortaleza real debe estar bien provista de estos siete accesorios del fortín.

“Y, ¿qué son, monjes, las cuatro clases de provisiones que se deben obtener fácilmente y a voluntad?

“He aquí, monjes, en la fortaleza real debería haber gran cantidad de víveres, pastos, madera y agua, para la conveniencia de sus habitantes, para su confort, para su bienestar y para la advertencia de los intrusos.

“Además, monjes, en la fortaleza real debería haber una gran cantidad de arroz y granos… gran cantidad de sésamo, frijoles, arvejas y cereales… gran cantidad de medicinas, como la manteca, manteca fresca, aceite, miel, azúcar y sal, para la conveniencia de sus habitantes, para su confort, para su bienestar y para la advertencia de los intrusos.

“Éstas son, monjes, las cuatro clases de provisiones que se deben obtener fácilmente y a voluntad.

“Cuando una fortaleza real está bien provista de estos siete accesorios del fortín y las facilidades de ganancias, y se pueden obtener fácilmente y a voluntad estas cuatro clases de provisiones, se dice que la misma es una fortaleza real que no puede ser asaltada por los enemigos externos ni por aliados traicioneros.

“De la misma manera, monjes, cuando el noble discípulo está bien provisto de las siete cualidades y puede obtener fácilmente y a voluntad los cuatro jhanas que le ofrecen una confortable morada aquí y ahora, se dice que el noble discípulo no puede ser asaltado por el Mara, no puede ser asaltado por el Malvado.

“Y, ¿cuáles son, monjes, las siete cualidades de las cuales el noble discípulo debe estar bien provisto?

“Monjes, al igual que la fortaleza real debe poseer un pilar profundamente incrustado, bien excavado, inamovible y estable -para la protección de sus habitantes y para la advertencia de los intrusos- el noble discípulo debe poseer la fe: él tiene fe en la Iluminación del Tathagata de esta manera: ‘Realmente, el Bienaventurado es un Arahant perfectamente Iluminado, perfecto en sus acciones y el conocimiento, el Bienhechor, el conocedor del mundo, insuperable amansador de los que han de ser amansados. Maestro de los devas y los seres humanos, el Buda, el Bienaventurado’. Con la fe como su pilar, el noble discípulo abandona los caminos equivocados y toma los correctos; abandona lo que es censurable y desarrolla lo irreprochable. Se dirige a sí mismo con pureza. Esta es la primera cualidad, monjes, de la cual el noble discípulo debe estar bien provisto.

“Monjes, al igual que la fortaleza real debe ser rodeada de una fosa profunda y ancha -para la protección de sus habitantes y para la advertencia de los intrusos- el noble discípulo debe permanecer consciente: él se avergüenza de la conducta inapropiada realizada a través de las acciones, palabras o pensamientos; se avergüenza de los caminos torcidos e incorrectos. Con la conciencia como su fosa, el noble discípulo abandona los caminos equivocados y toma los correctos; abandona lo que es censurable y desarrolla lo irreprochable. Se dirige a sí mismo con pureza. Esta es la segunda cualidad, monjes, de la cual el noble discípulo debe estar bien provisto.

“Monjes, al igual que la fortaleza real debe tener una ruta alrededor de ella -para la protección de sus habitantes y para la advertencia de los intrusos- el noble discípulo debe tener el temor de cometer el error: él teme de tener una conducta equivocada en sus acciones, palabras o pensamientos; teme a los caminos torcidos e incorrectos. Con el temor de cometer error como su ruta, el noble discípulo abandona los caminos equivocados y toma los correctos; abandona lo que es censurable y desarrolla lo irreprochable. Se dirige a sí mismo con pureza. Esta es la tercera cualidad, monjes, de la cual el noble discípulo debe estar bien provisto.

“Monjes, al igual que la fortaleza real debe tener un gran arsenal de lanzas y espadas -para la protección de sus habitantes y para la advertencia de los intrusos- el noble discípulo debe escuchar mucho, retener mucho y almacenar mucho las enseñanzas del Dhamma que es agradable en el principio, agradable en el medio y agradable al final. Debe exponer su significado en detalle, cumplirlo a cabalidad mediante la vida santa, purificándola a la perfección, para que aquellos que fueran enseñados por él, estuvieran resueltos a hacer [esta enseñanza] familiar, meditar en ella y penetrarla mediante el recto entendimiento. Con la enseñanza como su arsenal, el noble discípulo abandona los caminos equivocados y toma los correctos; abandona lo que es censurable y desarrolla lo irreprochable. Se dirige a sí mismo con pureza. Esta es la cuarta cualidad, monjes, de la cual el noble discípulo debe estar bien provisto.

“Monjes, al igual que la fortaleza real debe tener un gran cuerpo de tropas estacionadas dentro de la fortaleza, como los cuidadores de elefantes, los jinetes, los aurigas, los arqueros, los portadores de estandartes, oficiales de acantonamiento, cuerpos de solados reservistas, notables hijos del rey, tropas de asalto, hombres valientes como los poderosos nagas, hombres valerosos, guerreros con la coraza y los esclavos nacidos en casa -para la protección de sus habitantes y para la advertencia de los intrusos- el noble discípulo debe permanecer ejercitando la energía para abandonar los perjudiciales estados mentales y permanecer en los estados mentales beneficiosos; él es fuerte en esto, sólido en su esfuerzo, no eludiendo su tarea concerniente al cultivo de los beneficiosos estados mentales. Con la energía como su gran cuerpo de tropas, el noble discípulo abandona los caminos equivocados y toma los correctos; abandona lo que es censurable y desarrolla lo irreprochable. Se dirige a sí mismo con pureza. Esta es la quinta cualidad, monjes, de la cual el noble discípulo debe estar bien provisto.

“Monjes, al igual que la fortaleza real debe tener un guardia de la entrada, inteligente, sabio y atento quien rehúsa la entrada a los desconocidos y permite entrar solamente a los que conoce -para la protección de sus habitantes y para la advertencia de los intrusos- el noble discípulo debe estar conscientemente atento y poseer los altos grados de la atención consciente y discernimiento; él es capaz de recordar en su mente las cosas que fueron hechas y dichas aún en los tiempos muy remotos. Con la atención consciente como su guardia, el noble discípulo abandona los caminos equivocados y toma los correctos; abandona lo que es censurable y desarrolla lo irreprochable. Se dirige a sí mismo con pureza. Esta es la sexta cualidad, monjes, de la cual el noble discípulo debe estar bien provisto.

“Monjes, al igual que la fortaleza real debe tener una muralla alta y ancha, cubierta con una capa de yeso—para la protección de sus habitantes y para la advertencia de los intrusos- el noble discípulo debe tener la sabiduría con la cual se dirige hacia el surgir y cesar [de los fenómenos]—una sabiduría noble, penetrante, que lleva correctamente al fin del sufrimiento. Con la sabiduría como su muralla cubierta con la capa de yeso, el noble discípulo abandona los caminos equivocados y toma los correctos; abandona lo que es censurable y desarrolla lo irreprochable. Se dirige a sí mismo con pureza. Esta es la séptima cualidad, monjes, de la cual el noble discípulo debe estar bien provisto.

“Éstas son, monjes, las siete cualidades de las cuales el noble discípulo debe estar bien provisto.

“¿Y cuáles son, monjes, los cuatro jhanas que ofrecen al discípulo de un noble una confortable morada aquí y ahora, y que deben ser obtenidos fácilmente y a voluntad?

“Monjes, al igual que en la fortaleza real debe haber gran cantidad de víveres, pastos, madera y agua, para la conveniencia de sus habitantes, para su confort, para su bienestar y para la advertencia de los intrusos, así también, monjes, el noble discípulo, recluido de los placeres sensuales, recluido de los perjudiciales estados mentales, entra y permanece en el primer jhana, que consiste en el arrobamiento y felicidad nacidos de la reclusión, acompañado por el pensamiento aplicado y sostenido—para su conveniencia, para su confort, para su bienestar y para poder dirigirse hacia el Nibbana.

“Monjes, al igual que en la fortaleza real debe haber una gran cantidad de arroz y granos para la conveniencia de sus habitantes, para su confort, para su bienestar y para la advertencia de los intrusos, así también, monjes, el noble discípulo, al calmar el pensamiento aplicado y sostenido, entra y permanece en el segundo jhana, el cual tiene la placidez interior y la unificación mental y consiste en el arrobamiento y felicidad nacidos de la concentración, sin el pensamiento aplicado y sostenido—para su conveniencia, para su confort, para su bienestar y para poder dirigirse hacia el Nibbana.

“Monjes, al igual que en la fortaleza real debe haber una gran cantidad de sésamo, frijoles, arvejas y cereales para la conveniencia de sus habitantes, para su confort, para su bienestar y para la advertencia de los intrusos, así también, monjes, el noble discípulo, al desaparecer el arrobamiento, permanece ecuánime, con atención consciente y clara comprensión, y experimenta la felicidad en su cuerpo; entonces, entra y permanece en el tercer jhana, del cual los nobles declararon: ‘él es ecuánime, atentamente consciente y es alguien que tiene una morada feliz’—para su conveniencia, para su confort, para su bienestar y para poder dirigirse hacia el Nibbana.

“Monjes, al igual que en la fortaleza real debe haber una gran cantidad de medicinas, como la manteca, manteca fresca, aceite, miel, azúcar y sal, para la conveniencia de sus habitantes, para su confort, para su bienestar y para la advertencia de los intrusos, así también, monjes, el noble discípulo, al abandonar la felicidad y la pena, con la previa desaparición de la alegría y el abatimiento, entra y permanece en el cuarto jhana, ni penoso ni placentero, el cual tiene la purificación de la atención consciente mediante la ecuanimidad.—para su conveniencia, para su confort, para su bienestar y para poder dirigirse hacia el Nibbana.

“Éstos son, monjes, los cuatro jhanas que ofrecen al discípulo de un noble una confortable morada aquí y ahora, y que deben ser obtenidos fácilmente y a voluntad.

“Monjes, cuando el noble discípulo está bien provisto de estas siete cualidades y puede obtener fácilmente y a voluntad estos cuatro jhanas que le ofrecen una confortable morada aquí y ahora, se dice que el noble discípulo no puede ser asaltado por el Mara, no puede ser asaltado por el Malvado.”