Colección de discursos agrupados numéricamente

7.7. Ugga

Entonces, el primer ministro del rey Ugga se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“Esto es asombroso y maravilloso, Venerable Señor, cómo Migara de Rohana es tan rico y posee tantas riquezas y propiedades”.

“Pero, ¿qué tan rico es Migara de Rohana? ¿Cuántas riquezas y propiedades tiene?”.

“Tiene cien mil unidades de oro acuñado, sin mencionar la plata”.

“Esta es una clase de riquezas, Ugga, no lo niego. Pero esta clase de riquezas puede ser arrebatada por el fuego, el agua, los reyes, los ladrones o los desagradables herederos. Sin embargo, Ugga, estas siete clases de riquezas no pueden ser arrebatadas por el fuego, el agua, los reyes, los ladrones ni los desagradables herederos. Y, ¿cuáles son esas siete? La riqueza de la fe, la riqueza de la conducta virtuosa, la riqueza de la vergüenza moral, la riqueza del temor moral, la riqueza del aprendizaje, la riqueza de la generosidad y la riqueza de la sabiduría. Estas siete clases de riquezas no pueden ser arrebatadas por el fuego, el agua, los reyes, los ladrones ni los desagradables herederos”.

La riqueza de la fe, la riqueza de la virtud,
la riqueza de la vergüenza moral, la riqueza del temor moral,
la riqueza de aprender y de la generosidad,
con la sabiduría como la séptima clase de riqueza.
Quien posee estas riquezas,
sea hombre o mujer,
se ha dicho que no puede ser pobre
ni su vida se vive en vano.
Así que la fe y la virtud,
la claridad del Dhamma
han de ser cultivados por el sabio,
quien rememora las enseñanzas del Buda.