Colección de discursos agrupados numéricamente

7.95. Capítulo sobre los dignos de recibir ofrendas

“Monjes, he aquí estas siete clases de personas que son dignas de ofrendas, dignas de hospitalidad, dignas de dádivas, dignas de saludos reverenciales; insuperable campo de méritos para el mundo. Y, ¿cuáles son esas siete?

“He aquí, monjes, una persona mora contemplando la transitoriedad en el ojo, percibiendo la transitoriedad, experimentando la transitoriedad, constante y continuamente, enfocándola interrumpidamente en su mente, la sondea con sabiduría. Con la destrucción de las contaminaciones, ha descubierto con el conocimiento directo, en esta presente vida, la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría y, habiendo entrado en ella, permanece allí. Esta es la primera clase de personas que son dignas de ofrendas, dignas de hospitalidad, dignas de dádivas, dignas de saludos reverenciales; insuperable campo de méritos para el mundo.

“Además, monjes, una persona mora contemplando la transitoriedad en el ojo, percibiendo la transitoriedad, experimentando la transitoriedad, constante y continuamente, enfocándola interrumpidamente en su mente, la sondea con sabiduría. Para él, la extenuación de las contaminaciones ocurre simultáneamente con la extenuación de la vida. Esta es la segunda clase de personas que son dignas de ofrendas…

“Además, monjes, una persona mora contemplando la transitoriedad en el ojo, percibiendo la transitoriedad, experimentando la transitoriedad, constante y continuamente, enfocándola interrumpidamente en su mente, la sondea con sabiduría. Con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llega a ser alguien que alcanza el Nibbana en el intervalo. Esta es la tercera clase de personas que son dignas de ofrendas…

“Además, monjes, una persona mora contemplando la transitoriedad en el ojo, percibiendo la transitoriedad, experimentando la transitoriedad, constante y continuamente, enfocándola interrumpidamente en su mente, la sondea con sabiduría. Con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llega a ser alguien que alcanza el Nibbana en el aterrizaje. Esta es la cuarta clase de personas que son dignas de ofrendas…

“Además, monjes, una persona mora contemplando la transitoriedad en el ojo, percibiendo la transitoriedad, experimentando la transitoriedad, constante y continuamente, enfocándola interrumpidamente en su mente, la sondea con sabiduría. Con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llega a ser alguien que alcanza el Nibbana sin esfuerzo. Esta es la quinta clase de personas que son dignas de ofrendas…

“Además, monjes, una persona mora contemplando la transitoriedad en el ojo, percibiendo la transitoriedad, experimentando la transitoriedad, constante y continuamente, enfocándola interrumpidamente en su mente, la sondea con sabiduría. Con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llega a ser alguien que alcanza el Nibbana mediante el esfuerzo. Esta es la sexta clase de personas que son dignas de ofrendas…

“Además, monjes, una persona mora contemplando la transitoriedad en el ojo, percibiendo la transitoriedad, experimentando la transitoriedad, constante y continuamente, enfocándola interrumpidamente en su mente, la sondea con sabiduría. Con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llega a ser alguien que va aguas arriba, en dirección del reino Akanittha. Esta es la séptima clase de personas que son dignas de ofrendas…

“Estas son, monjes, las siete clases de personas que son dignas de ofrendas, dignas de hospitalidad, dignas de dádivas, dignas de saludos reverenciales; insuperable campo de méritos para el mundo.