Colección de discursos agrupados numéricamente

8.53. En resumen [sobre Gotami]

He oído que en una ocasión el Bendito estaba residiendo en Vesali, en la Sala del techo Puntiagudo en el Gran Bosque.

Entonces Mahapajapati Gotami fue hacia el Bendito y, a su llegada, habiéndose postrado ante él, permaneció parada a un lado. Estando ahí parada le dijo: “Sería bueno, señor, si el Bendito me enseñase el Dhamma brevemente para que, habiendo oído el Dhamma del Bendito, pudiera morar sola, recluida, atenta, entusiasta y decidida.”

“Gotami, las cualidades de las que puedes saber, ‘Estas cualidades llevan a la pasión, no a la serenidad; a estar encadenado, no a estar libre de cadenas; a acumular, no al desprendimiento; a la exaltación propia, no a la modestia; al descontento, no al contentamiento; al enredo, no al retiro; a la pereza, no a la perseverancia entusiasta; a ser una carga, no a ser fácil de mantener: Puedes definitivamente sostener que, ‘Esto no es el Dhamma, esto no es el Vinaya, estas no son las instrucciones del Maestro.'

“Con respecto a las cualidades de las que puedes saber, ‘Estas cualidades llevan a la serenidad, no a la pasión; a estar libre de cadenas, no a estar encadenado; al desprendimiento, no a acumular; a la modestia, no a la exaltación propia; al contentamiento, no al descontento; al retiro, no al enredo; a la perseverancia entusiasta, no a la pereza; a ser fácil de mantener, no a ser una carga': Puedes definitivamente sostener que, ‘Esto es el Dhamma, esto es el Vinaya, estas son las instrucciones del Maestro.'”

Eso fue lo que el Bendito dijo. Complacida, Mahapajapati Gotami se deleitó en sus palabras.