Colección de discursos agrupados numéricamente

8.63. Resumen

Entonces, cierto monje se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable Señor, sería bueno que el Bienaventurado me enseñara el Dhamma en resumen, de manera tal que, habiendo escuchado el Dhamma por parte del Bienaventurado, morase apartado, en soledad, atento, ardiente y resuelto”.

“Es precisamente de esta manera, en la que algunos hombres huecos me piden, pero luego, cuando se les explica el Dhamma, sólo piensan en seguirme de cerca”.

“Venerable Señor, que el Bienaventurado me enseñe el Dhamma, por favor. Que el Afortunado me enseñe el Dhamma en resumen. Tal vez pueda entender el sentido de la declaración del Bienaventurado; tal vez pueda llegar a ser el heredero de la declaración del Bienaventurado”.

“En este caso, monje, deberías entrenarte a ti mismo de esta manera: ‘Mi mente será firme y bien establecida internamente. Los malos y perjudiciales estados no obsesionarán mi mente’. Así deberías entrenarte a ti mismo.

“Monje, cuando tu mente está firme y bien establecida internamente, y cuando los malos y perjudiciales estados no obsesionan tu mente, entonces deberías entrenarte a ti mismo de esta manera: ‘Voy a desarrollar y cultivar la liberación de la mente a través del amor benevolente, haré de él la base y el vehículo, cuidaré de él, lo consolidaré y me comprometeré adecuadamente con él’. Así deberías entrenarte a ti mismo.

“Cuando esta concentración haya sido desarrollada y cultivada por ti de esta manera, entonces deberías desarrollar esta concentración con el pensamiento aplicado y sostenido; deberías desarrollarla sin el pensamiento aplicado, pero con el pensamiento sostenido; deberías desarrollarla sin el pensamiento aplicado ni sostenido. Deberías desarrollarla con el arrobamiento; deberías desarrollarla sin el arrobamiento; deberías desarrollarla acompañado por la comodidad; deberías desarrollarla acompañado por la ecuanimidad.

“Cuando esta concentración haya sido desarrollada y cultivada por ti de esta manera, entonces deberías entrenarte a ti mismo de esta manera: ‘Voy a desarrollar y cultivar la liberación de la mente a través de la compasión… voy a desarrollar y cultivar la liberación de la mente a través de la alegría altruista… voy a desarrollar y cultivar la liberación de la mente a través de la ecuanimidad, haré de ella la base y el vehículo, cuidaré de ella, la consolidaré y me comprometeré adecuadamente con ella’. Así deberías entrenarte a ti mismo.

“Cuando esta concentración haya sido desarrollada y cultivada por ti de esta manera, entonces deberías desarrollar esta concentración con el pensamiento aplicado y sostenido; deberías desarrollarla sin el pensamiento aplicado, pero con el pensamiento sostenido; deberías desarrollarla sin el pensamiento aplicado ni sostenido. Deberías desarrollarla con el arrobamiento; deberías desarrollarla sin el arrobamiento; deberías desarrollarla acompañado por la comodidad; deberías desarrollarla acompañado por la ecuanimidad.

“Cuando esta concentración haya sido desarrollada y cultivada por ti de esta manera, entonces deberías entrenarte a ti mismo de esta manera: ‘Voy a morar contemplando el cuerpo en el cuerpo, ardiente, con clara comprensión y atención consciente, habiendo eliminado la nostalgia y el anhelo por el mundo’. Así deberías entrenarte a ti mismo.

“Cuando esta concentración haya sido desarrollada y cultivada por ti de esta manera, entonces deberías desarrollar esta concentración con el pensamiento aplicado y sostenido; deberías desarrollarla sin el pensamiento aplicado, pero con el pensamiento sostenido; deberías desarrollarla sin el pensamiento aplicado ni sostenido. Deberías desarrollarla con el arrobamiento; deberías desarrollarla sin el arrobamiento; deberías desarrollarla acompañado por la comodidad; deberías desarrollarla acompañado por la ecuanimidad.

“Cuando esta concentración haya sido desarrollada y cultivada por ti de esta manera, entonces deberías entrenarte a ti mismo de esta manera: ‘Voy a morar contemplando las sensaciones en las sensaciones… la mente en la mente… los fenómenos mentales en los fenómenos mentales, ardiente, con clara comprensión y atención consciente, habiendo eliminado la nostalgia y el anhelo por el mundo’. Así deberías entrenarte a ti mismo.

“Cuando esta concentración haya sido desarrollada y cultivada por ti de esta manera, entonces deberías desarrollar esta concentración con el pensamiento aplicado y sostenido; deberías desarrollarla sin el pensamiento aplicado, pero con el pensamiento sostenido; deberías desarrollarla sin el pensamiento aplicado ni sostenido. Deberías desarrollarla con el arrobamiento; deberías desarrollarla sin el arrobamiento; deberías desarrollarla acompañado por la comodidad; deberías desarrollarla acompañado por la ecuanimidad.

“Monje, cuando esta concentración haya sido desarrollada y cultivada por ti de esta manera, entonces, dondequiera que vayas, vas a caminar con facilidad; siempre que estés de pie, vas a estar parado con facilidad; siempre que estés sentado, vas a estar sentado con facilidad; siempre que te recuestes, vas a estar recostado con facilidad”.

Habiendo recibido esta exhortación de parte del Bienaventurado, aquel monje se levantó de su asiento, le rindió homenaje al Bienaventurado y se retiró de allí, cuidando que el Bienaventurado estuviera siempre hacia su lado derecho. Entonces, viviendo en soledad, retirado, atento, ardiente y resuelto, no mucho tiempo después, aquel monje descubrió por sí mismo con el conocimiento directo, aquella insuperable consumación de la vida espiritual, por la cual el miembro de clan correctamente sale de la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar. Y conoció directamente esto: “Destruido es el nacimiento, la vida espiritual ha sido vivida, lo que había qué hacer se ha realizado, y he aquí no hay más futuros estados de existencia”. Y aquel monje llegó a ser uno de los arahants.