Colección de discursos agrupados numéricamente

9.1. Iluminación

Esto he escuchado. En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda Jeta del parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Allí él se dirigió a los monjes así: “Monjes”.

“Sí, Venerable Señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado continuó:

“Si los ascetas errantes de los otros credos os preguntasen: ‘amigos, ¿cuál es la causa próxima para el desarrollo de las ayudas de la iluminación ?’, ¿qué es lo que les responderíais?”

“Venerable Señor, nosotros estamos arraigados en las enseñanzas del Bienaventurado, las cuales son nuestra guía y protección. Sería bueno que el Bienaventurado mismo nos explicara el significado de sus palabras. Habiendo escuchado esto de la boca del Bienaventurado, los monjes se van a acordar de su respuesta”.

“En este caso, monjes, escuchad y prestad atención que voy a hablar”.

“Sí, Venerable Señor”, respondieron los monjes. Entonces, el Bienaventurado dijo:

“Si los ascetas errantes de los otros credos os preguntasen: ‘amigos, ¿cuál es la causa próxima para el desarrollo de las ayudas de la iluminación?’, deberíais responder así: ‘He aquí el caso del monje que tiene admirables amigos, admirables compañeros y admirables camaradas. Esta es la primera causa próxima para el desarrollo de las ayudas de la iluminación.

“‘Además, amigos, el monje es virtuoso. Mora restringiéndose de acuerdo al Patimokkha, siendo su conducta y sus actividades intachables. Se entrena a sí mismo habiendo asumido las reglas del entrenamiento, viendo el peligro en la más mínima falta. Esta es la segunda causa próxima para el desarrollo de las ayudas de la iluminación.

“‘Además, amigos, el monje consigue a voluntad, fácilmente y sin dificultad hablar solamente lo que es veraz y lo que conduce a la apertura hacia el despertar, o sea, habla sobre la modestia, el contentamiento, la reclusión, sobre lo que no es enredado, lo que suscita a la persistencia, sobre la virtud, la concentración, el discernimiento, la liberación y sobre el conocimiento y la visión de la liberación.Esta es la tercera causa próxima para el desarrollo de las ayudas de la iluminación.

“‘Además, amigos, el monje se mantiene persistente en abandonar a los estados mentales perjudiciales y a tener aquellos que son beneficiosos. Es categórico y rotundo en este esfuerzo, no rehúye a sus tareas referentes a los beneficiosos estados mentales. Esta es la cuarta causa próxima para el desarrollo de las ayudas de la iluminación.

“‘Además, amigos, el monje es criterioso, dotado del discernimiento sobre lo que aparece y deja de ser—un discernimiento noble, penetrante, que conduce al completo fin de la insatisfacción. Esta es la quinta causa próxima para el desarrollo de las ayudas de la iluminación.’

“Monjes, cuando el monje tiene admirables amigos, admirables compañeros y admirables camaradas, entonces es de esperar que sea virtuoso, que more restringiéndose de acuerdo al Patimokkha, que su conducta y sus actividades sean intachables, que se entrene a sí mismo habiendo asumido las reglas del entrenamiento y que vea el peligro en la más mínima falta.

“Monjes, cuando el monje tiene admirables amigos, admirables compañeros y admirables camaradas, entonces es de esperar que consiga a voluntad, fácilmente y sin dificultad hablar solamente lo que es veraz y lo que conduce a la apertura hacia el despertar, o sea, hablará sobre la modestia, el contentamiento, la reclusión, sobre lo que no es enredado, lo que suscita a la persistencia, sobre la virtud, la concentración, el discernimiento, la liberación y sobre el conocimiento y la visión de la liberación.

“Monjes, cuando el monje tiene admirables amigos, admirables compañeros y admirables camaradas, entonces es de esperar que se mantenga persistente en abandonar a los estados mentales perjudiciales y a tener los que son beneficioso. Que sea categórico y rotundo en este esfuerzo, no rehúya a sus tareas referentes a los beneficiosos estados mentales.

“Monjes, cuando el monje tiene admirables amigos, admirables compañeros y admirables camaradas, entonces es de esperar que sea criterioso, dotado del discernimiento sobre lo que aparece y deja de ser—un discernimiento noble, penetrante, que conduce al completo fin de la insatisfacción.

“Monjes, cuando el monje se establece en estas cinco cualidades, he aquí que cuatro cualidades adicionales deberían desarrollarse: debería desarrollar la contemplación de lo repulsivo para que, de esta manera, abandone la lujuria. Debería desarrollar la bondad para que, de esta manera, abandone la maldad. Debería desarrollar la atención consciente en la respiración para que, de esta manera, abandone las distracciones. Debería desarrollar la percepción de la transitoriedad para que, de esta manera, desarraigue la presunción del ‘yo’. Para el monje que percibe la transitoriedad, la percepción del ‘no-yo’ se vuelve firme. Y alguien que percibe al ‘no-yo’ y desarraiga la presunción del ‘yo’, alcanza el Nibbana aquí y ahora.”