Colección de discursos agrupados numéricamente

9.15. Protuberancia

“Monjes, imaginad a una protuberancia de muchos años que tuviera nueve orificios de herida, nueve orificios naturales. Cualquier cosa que fluiría de ellos hacia fuera sería algo impuro, maloliente y repugnante. Cualquier cosa que rezumaría de ellos hacia fuera sería algo impuro, maloliente y repugnante.

“‘La protuberancia’, monjes, es la designación de este cuerpo consistente en cuatro grandes elementos, originado por la madre y el padre, hecho de arroz y gachas, sujeto a la transitoriedad, a ser amasado y abrasado, a ser roto y disperso. Él mismo tiene nueve orificios de herida, nueve orificios naturales. Cualquier cosa que fluya de ellos hacia fuera es algo impuro, maloliente y repugnante. Cualquier cosa que rezuma de ellos hacia fuera es algo impuro, maloliente y repugnante. Por eso, monjes, estad desencantados con ese cuerpo”.