Colección de discursos agrupados numéricamente

9.2. Ayuda

Entonces, cierto monje se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo: “Esto se ha dicho, Venerable Señor, ‘equipado con las ayudas, equipado con las ayudas’. ¿De qué manera un monje está equipado con las ayudas?”.

“Monje, si un monje, apoyado por la fe, abandona lo perjudicial y desarrolla lo beneficioso, lo perjudicial realmente es abandonado por él. Si un monje, apoyado por la vergüenza moral… apoyado por el temor moral… apoyado por la energía… apoyado por la sabiduría, abandona lo perjudicial y desarrolla lo beneficioso, lo perjudicial realmente es abandonado por él. El monje ha abandonado y bien abandonado lo perjudicial cuando lo abandonó viéndolo con la noble visión.

“Establecido en estas cinco cosas, aquel monje debe apoyarse en cuatro cosas. Y, ¿cuáles son esas cuatro? He aquí, habiendo reflexionado, el monje usa algunas cosas; habiendo reflexionado, pacientemente se consolida en algunas cosas; habiendo reflexionado, evita algunas cosas y, habiendo reflexionado, disipa algunas cosas.

“De esta manera, monje, aquel monje está equipado con las ayudas”.