Colección de discursos agrupados numéricamente

9.22. Potros salvajes

“Monjes, voy a enseñaros acerca de las tres clases de potros salvajes y tres clases de personas que son como los potros salvajes; sobre tres clases de buenos caballos y tres clases de personas que son como los buenos caballos; sobre tres clases de excelentes caballos pura sangre y tres clases de excelente personas pura sangre. Escuchad y prestad atención que voy a hablar”.

“Sí, Venerable Señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado continuó:

“Y, ¿cuáles son, monjes, las tres clases de potros salvajes? He aquí, una clase de potros salvajes posee la velocidad, pero no la belleza ni las rectas proporciones. Hay otra clase de potros salvajes que posee la velocidad y la belleza, pero no las rectas proporciones. Y otra clase más de potros salvajes que posee la velocidad, la belleza y las rectas proporciones. Estas son las tres clases de potros salvajes.

“Y, ¿cuáles son, monjes, las tres clases de personas que son como los potros salvajes? He aquí una clase de personas que es como el potro salvaje que posee la velocidad, pero no la belleza ni las rectas proporciones. Hay otra clase de personas que es como el potro salvaje que posee la velocidad y la belleza, pero no las rectas proporciones. Y otra clase de personas que es como el potro salvaje que posee la velocidad, la belleza y las rectas proporciones.

“Y, ¿cómo es, monjes, una persona que es como el potro salvaje que posee la velocidad, pero no la belleza ni las rectas proporciones? He aquí, un monje comprende tal como realmente es: ‘Esta es la insatisfacción’, ‘este es el origen de la insatisfacción’, ‘este es el cese de la insatisfacción’ y ‘este es el sendero que conduce al cese de la insatisfacción’. Esto es, lo declaro yo, la velocidad. Pero cuando se le pregunta sobre algún asunto concerniente al Dhamma o la Disciplina, se tambalea y no responde. Esto es, lo declaro yo, la falta de belleza. Además, no se gana los hábitos, la comida de las limosnas, las viviendas, ni la medicina con las provisiones para la enfermedad. Esto es, lo declaro yo, la falta de rectas proporciones. Es de esta manera, monjes, cómo es una persona que es como el potro salvaje que posee la velocidad, pero no la belleza ni las rectas proporciones.

“Y, ¿cómo es, monjes, una persona que es como el potro salvaje que posee la velocidad y la belleza, pero no las rectas proporciones? He aquí, un monje comprende tal como realmente es: ‘Esta es la insatisfacción’… ‘este es el sendero que conduce al cese de la insatisfacción’. Esto es, lo declaro yo, la velocidad. Y cuando se le pregunta sobre algún asunto concerniente al Dhamma o la Disciplina, responde y no tambalea. Esto es, lo declaro yo, su belleza. Pero no se gana los hábitos, la comida de las limosnas, las viviendas, ni la medicina con las provisiones para la enfermedad. Esto es, lo declaro yo, la falta de rectas proporciones. Es de esta manera, monjes, cómo es una persona que es como el potro salvaje que posee la velocidad y la belleza, pero no las rectas proporciones.

“Y, ¿cómo es, monjes, una persona que es como el potro salvaje que posee la velocidad, la belleza y las rectas proporciones? He aquí, un monje comprende tal como realmente es: ‘Esta es la insatisfacción’… ‘este es el sendero que conduce al cese de la insatisfacción’. Esto es, lo declaro yo, la velocidad. Y cuando se le pregunta sobre algún asunto concerniente al Dhamma o la Disciplina, responde y no tambalea. Esto es, lo declaro yo, su belleza. Además se gana los hábitos, la comida de las limosnas, las viviendas y la medicina con las provisiones para la enfermedad. Esto es, lo declaro yo, sus rectas proporciones. Es de esta manera, monjes, cómo es una persona que es como el potro salvaje que posee la velocidad, la belleza y las rectas proporciones. Estas son, monjes, las tres clases de personas que son como los potros salvajes.

“Y, ¿cuáles son, monjes, las tres clases de buenos caballos? He aquí una clase de caballos… sigue igual que en el caso de potros salvajes… posee la velocidad, la belleza y las rectas proporciones. Estas son las tres clases de buenos caballos.

“Y, ¿cuáles son, monjes, las tres clases de personas que son como los buenos caballos? He aquí una clase de personas que es… sigue igual que en el caso de potros salvajes… como el buen caballo que posee la velocidad, la belleza y las rectas proporciones.

“Y, ¿cómo es, monjes, una persona que es como el buen caballo que posee la velocidad, pero no la belleza ni las rectas proporciones… posee la velocidad y la belleza, pero no las rectas proporciones… posee la velocidad, la belleza y las rectas proporciones? He aquí, con la completa destrucción de los cinco grilletes menores un monje es alguien de nacimiento espontáneo, que alcanza el Nibbana allí sin siquiera retornar de aquel mundo. Esto es, lo declaro yo, la velocidad. Y cuando se le pregunta sobre algún asunto concerniente al Dhamma o la Disciplina, responde y no se tambalea. Esto es, lo declaro yo, su belleza. Además, se gana los hábitos, la comida de las limosnas, las viviendas y la medicina con las provisiones para la enfermedad. Esto es, lo declaro yo, sus rectas proporciones. Es de esta manera, monjes, cómo es una persona que es como un buen caballo que posee la velocidad, la belleza y las rectas proporciones. Estas son, monjes, las tres clases de personas que son como los buenos caballos.

“Y, ¿cuáles son, monjes, las tres clases de excelentes caballos pura sangre? He aquí, una clase de excelentes caballos pura sangre… sigue igual que en el caso de potros salvajes… posee la velocidad, la belleza y las rectas proporciones. Estas son las tres clases de excelentes caballos pura sangre.

“Y, ¿cuáles son, monjes, las tres clases de excelentes personas pura sangre? He aquí una clase de personas que es… sigue igual que en el caso de potros salvajes… que posee la velocidad, la belleza y las rectas proporciones.

“Y, ¿cómo es, monjes, una excelente persona pura sangre que posee la velocidad, pero no la belleza ni las rectas proporciones… posee la velocidad y la belleza, pero no las rectas proporciones… posee la velocidad, la belleza y las rectas proporciones? He aquí, con la destrucción de las contaminaciones un monje ha descubierto por sí mismo con el conocimiento directo, en esta presente vida, la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría y, habiendo entrado en ella, permanece allí. Esto es, lo declaro yo, la velocidad. Y cuando se le pregunta sobre algún asunto concerniente al Dhamma o la Disciplina, responde y no se tambalea. Esto es, lo declaro yo, su belleza. Además, se gana los hábitos, la comida de las limosnas, las viviendas y la medicina con las provisiones para la enfermedad. Esto es, lo declaro yo, sus rectas proporciones. Es de esta manera, monjes, cómo es una excelente persona pura sangre que posee la velocidad, la belleza y las rectas proporciones. Estas son, monjes, las tres clases de excelentes personas pura sangre”.