Colección de discursos agrupados numéricamente

9.24. Moradas de los seres

“Monjes, he aquí estas nueve moradas de los seres. Y, ¿cuáles son esas nueve?

“He aquí, monjes, hay seres que son diferentes en el cuerpo y diferentes en la percepción, como los seres humanos, algunos devas y algunos [seres] del mundo bajo. Esta es la primera morada de los seres.

“Además, monjes, hay seres que son diferentes en el cuerpo, pero idénticos en la percepción, como los devas del séquito del Brahma que renacen a través del primer [jhana]. Esta es la segunda morada de los seres.

“Además, monjes, hay seres que son idénticos en el cuerpo, pero diferentes en la percepción, como los devas que transmiten resplandor. Esta es la tercera morada de los seres.

“Además, monjes, hay seres que son idénticos en el cuerpo e idénticos en la percepción, como los devas de la gloria refulgente. Esta es la cuarta morada de los seres.

“Además, monjes, hay seres que son no-perceptivos, sin experiencia, como los devas que son no-perceptivos. Esta es la quinta morada de los seres.

“Además, monjes, hay seres que, con la completa superación de las percepciones de las formas, con la desaparición de la afectación sensorial, con la desatención a la percepción de la diversidad, [percibiendo:] ‘el espacio es infinito’, pertenecen a la base de la infinitud del espacio. Esta es la sexta morada de los seres.

“Además, monjes, hay seres que, con la completa superación de la base de la infinitud del espacio, [percibiendo:] ‘la conciencia es infinita’, pertenecen a la base de la infinitud de la conciencia. Esta es la séptima morada de los seres.

“Además, monjes, hay seres que, con la completa superación de la base de la infinitud de la conciencia, [percibiendo:] ‘he aquí no hay nada', pertenecen a la base de la nada. Esta es la octava morada de los seres.

“Además, monjes, hay seres que, con la completa superación de la base de la nada, pertenecen a la base de la ni-percepción-ni-no-percepción. Esta es la novena morada de los seres.

“Estas son, monjes, las nueve moradas de los seres”.