Colección de discursos agrupados numéricamente

9.27. Primer discurso sobre la enemistad

Entonces, el hombre hogareño Anathapindika se acercó al Bienaventurado y, al llegar, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Estando sentado ahí, el Bienaventurado se dirigió a él con estas palabras:

“Hombre hogareño, cuando el noble discípulo haya eliminado los cinco peligros y enemistades—y posee los cuatro factores de la entrada en la corriente―, puede, si así lo desea, declarar de sí mismo esto: ‘Soy uno que terminó con el infierno, con el renacimiento en los úteros de los animales, con el plano de los espíritus hambrientos; soy uno que terminó con el plano de la miseria, con el mal destino y con el bajo mundo. Soy el que entra-en-la-corriente, uno que ha superado el [nacimiento en el] bajo mundo y se ha asegurado un destino hacia la Iluminación’.

“Ahora, hombre hogareño, ¿en qué consisten los cinco peligros y enemistades que han sido eliminados?

“Cuando alguien, hombre hogareño, destruye la vida, entonces con la destrucción de la vida como condición, crea el peligro y enemistad pertenecientes a esta vida, y peligro y enemistad pertenecientes a las vidas futuras; y experimenta estados mentales de pena y desesperanza. Pero, cuando alguien se abstiene de destruir la vida, entonces no crea semejante peligro ni enemistad pertenecientes a esta vida, tampoco crea ese peligro ni enemistad pertenecientes a las vidas futuras; no experimenta estados mentales de pena ni desesperanza. Para alguien que se abstiene de destruir la vida, aquel peligro y enemistad se han eliminado.

“Cuando alguien, hombre hogareño, toma lo que no le ha sido dado… se entrega a ilícitas prácticas sexuales… dice mentiras… se deja estar bajo la influencia de los vinos, licores y bebidas embriagantes, que son la base para la negligencia, entonces el hecho de dejarse estar influenciado por los vinos, licores y bebidas embriagantes, que son la base para la negligencia, como condición crea el peligro y enemistad pertenecientes a esta vida, y peligro y enemistad pertenecientes a las vidas futuras; y experimenta estados mentales de pena y desesperanza. Pero, cuando alguien se abstiene de estar influenciado por los vinos, licores y bebidas embriagantes, que son la base para la negligencia, entonces no crea semejante peligro ni enemistad pertenecientes a esta vida, tampoco crea ese peligro ni enemistad pertenecientes a las vidas futuras; no experimenta estados mentales de pena ni desesperanza. Para alguien que se abstiene de estar bajo la influencia de los vinos, licores y bebidas embriagantes, que son la base para la negligencia, aquel peligro y enemistad se han eliminado.

“En eso consisten los cinco peligros y enemistades que han de ser eliminados.

“¿Y cuáles son los cuatro factores de la entrada a la corriente que posee?

“Este es el caso, hombre hogareño, del noble discípulo que posee una fe inquebrantable en el Bienaventurado de esta manera: ‘Realmente, el Bienaventurado es un Arahant perfectamente Iluminado, perfecto en sus acciones y el conocimiento, el Bienhechor, el conocedor del mundo, insuperable amansador de hombres que han de ser amansados. Maestro de los devas y los seres humanos, el Buda, el Bienaventurado’.

“También, posee una fe inquebrantable en el Dhamma de esta manera: ‘Este Dhamma está bien expuesto por el Bienaventurado, puede ser conocido aquí y ahora, no está limitado por el tiempo, sino que puede ser verificado, llevado a la práctica y el sabio lo puede realizar por sí mismo’.

“También, posee una fe inquebrantable en el Sangha de esta manera: ‘El Sangha de los discípulos del Bienaventurado practica de buena manera, practica de manera recta, practica de manera verdadera, Es decir, el Sangha de los discípulos del Bienaventurado se compone de cuatro pares de personas, de ocho clases de individuos, por lo cual, el Sangha de los discípulos del Bienaventurado es digno de recibir dádivas, digno de recibir hospitalidad, digno de recibir ofrendas, digno de ser respetado y se convierte en un incomparable campo de méritos para el mundo’.

“También posee las virtudes que son apreciadas por los nobles: es inquebrantable, sin manchas, sin impurezas, liberado, ponderado por los sabios, conducente hacia la concentración.

“Estos son los cuatro factores de la entrada a la corriente.

“Hombre hogareño, cuando el noble discípulo haya eliminado estos cinco peligros y enemistades—y cuando posee estos cuatro factores de la entrada en la corriente―, puede, si así lo desea, declarar de sí mismo esto: ‘Soy uno que terminó con el infierno, con el renacimiento en los úteros de los animales, con el plano de los espíritus hambrientos; soy uno que terminó con el plano de la miseria, con el mal destino y con el bajo mundo. Soy el que entra-en-la-corriente, uno que ha superado el [nacimiento en el] bajo mundo y se ha asegurado un destino hacia la Iluminación’”.