Colección de discursos agrupados numéricamente

9.4. Nandaka

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta, en el parque de Anathapindica, cerca de Savatthi. Entonces el Venerable Nandaka estaba instruyendo, alentando, inspirando y regocijando a los monjes en la asamblea, en medio del pabellón de las asambleas, con una plática del Dhamma. Entonces, cuando se hizo de tarde, el Bienaventurado emergió de la reclusión y se fue al pabellón de las asambleas. Allí se paró afuera, cerca de la puerta, esperando que terminara la plática. Cuando supo que la plática terminó, se clarificó la garganta y dio un golpecito en el perno. Acto seguido, los monjes le abrieron la puerta y el Bienaventurado entró al pabellón de las asambleas, se sentó en el asiento que estaba preparado para él y dijo al Venerable Nandaka: “Has ofrecido a los monjes una larga exposición del Dhamma. Ya me dolió la espalda mientras esperaba afuera, cerca de la puerta, que la plática terminara”.

Cuando se dijo eso, el Venerable Nandaka, sintiéndo embarazo, dijo al Bienaventurado: “Venerable Señor, no sabía que el Bienaventurado estaba afuera, cerca de la puerta. Si lo supiera, no hablaría por tanto tiempo”.

Entonces, el Bienaventurado, habiendo comprendido la situación embarazosa del Venerable Nandaka, le dijo:

“¡Pero está bien, muy bien Nandaka! Es propio para un miembro de clan como tú, para alguien que ha salido de la vida hogareña por la fe para asumir un estilo de vida sin hogar, sentarse juntos con el propósito de una plática del Dhamma. Nandaka, cuando estáis reunidos en medio de una asamblea, debéis hacerlo solamente para uno de esos dos propósitos: compartir una plática del Dhamma o mantener el noble silencio.

“Nandaka, un monje puede estar dotado de fe, pero no ser virtuoso; así está incompleto con respecto a aquel factor. De modo que debería completar aquel factor [pensando]: ‘¿Cómo podría estar dotado de fe y, al mismo tiempo, ser virtuoso?’. Porque cuando el monje está dotado de fe y, al mismo tiempo, es virtuoso, entonces está completo con respecto a aquel factor.

“Además, un monje puede estar dotado de fe y ser virtuoso, pero no haber ganado la serenidad mental interna; así está incompleto con respecto a aquel factor. De modo que debería completar aquel factor [pensando]: ‘¿Cómo podría estar dotado de fe, ser virtuoso y, al mismo tiempo, ganar la serenidad mental interna?’. Porque cuando el monje está dotado de fe, es virtuoso y, al mismo tiempo, ganó la serenidad mental interna, entonces está completo con respecto a aquel factor.

“Además, un monje puede estar dotado de fe, ser virtuoso y haber ganado la serenidad mental interna, pero no haber ganado la suprema visión de la penetración dentro de los fenómenos; así está incompleto con respecto a aquel factor. Al igual que un animal de cuatro patas cojo, o con una pata defectuosa, estaría incompleto con respecto a aquel miembro, así, también, cuando un monje está dotado de fe, es virtuoso y ganó la serenidad mental interna, pero no ha ganado la suprema visión de la penetración dentro de los fenómenos; así está incompleto con respecto a aquel factor. De modo que debería completar aquel factor [pensando]: ‘¿Cómo podría estar dotado de fe, ser virtuoso, haber ganado la serenidad mental interna y, al mismo tiempo, ganar la suprema visión de la penetración dentro de los fenómenos?’. Porque cuando el monje está dotado de fe, es virtuoso, ganó la serenidad mental interna y, al mismo tiempo, ganó la suprema visión de la penetración dentro de los fenómenos, entonces está completo con respecto a aquel factor”.

Esto es lo que dijo el Bienaventurado. Habiendo dicho esto, el Sublime se levantó de su asiento e ingresó a su morada. Entonces, no mucho tiempo después de que el Bienaventurado se hubiese ido, el Venerable Nandaka se dirigió a los monjes así: “Amigos, justo antes de que se levantara de su asiento e ingresara a su morada, el Bienaventurado nos reveló la perfecta y completa vida espiritual en estos cuatro términos: ‘Nandaka, un monje puede estar dotado de fe, pero no ser virtuoso… Nandaka repite aquí el discurso del Buda.

“He aquí, amigos, estos cinco beneficios de escuchar el Dhamma de manera oportuna y discutir el Dhamma de manera oportuna. Y, ¿cuáles son esos cinco?

“He aquí, amigos, el monje enseña a los monjes el Dhamma que es agradable en el comienzo, agradable en el medio y agradable al final, con el recto significado y forma; revela una vida espiritual que es perfecta, completa y pura. Siempre que el monje enseña a los monjes el Dhamma que es agradable en el comienzo… revela una vida espiritual que es perfecta, completa y pura, de esta manera el Maestro se convierte para él en alguien encantador y agradable, y es respetado y estimado por él. Este es el primer beneficio de escuchar el Dhamma de manera oportuna y discutir el Dhamma de manera oportuna.

“Además, el monje enseña a los monjes el Dhamma que es agradable en el comienzo, agradable en el medio y agradable al final, con el recto significado y forma; revela una vida espiritual que es perfecta, completa y pura. Siempre que el monje enseña a los monjes el Dhamma que es agradable en el comienzo… revela una vida espiritual que es perfecta, completa y pura, de esta manera, en relación con este Dhamma, experimenta inspiración en el significado e inspiración en el Dhamma. Este es el segundo beneficio de escuchar el Dhamma de manera oportuna y discutir el Dhamma de manera oportuna.

“Además, el monje enseña a los monjes el Dhamma que es agradable en el comienzo, agradable en el medio y agradable al final, con el recto significado y forma; revela una vida espiritual que es perfecta, completa y pura. Siempre que el monje enseña a los monjes el Dhamma que es agradable en el comienzo… revela una vida espiritual que es perfecta, completa y pura, de esta manera, ve en este Dhamma asuntos sustanciales y profundos, después de haberlos penetrado con sabiduría. Este es el tercer beneficio de escuchar el Dhamma de manera oportuna y discutir el Dhamma de manera oportuna.

“Además, el monje enseña a los monjes el Dhamma que es agradable en el comienzo, agradable en el medio y agradable al final, con el recto significado y forma; revela una vida espiritual que es perfecta, completa y pura. Siempre que el monje enseña a los monjes el Dhamma que es agradable en el comienzo… revela una vida espiritual que es perfecta, completa y pura, de esta manera sus compañeros monjes lo estiman más altamente [pensando]: ‘Ciertamente, este venerable se ha realizado o se va a realizar. Este es el cuarto beneficio de escuchar el Dhamma de manera oportuna y discutir el Dhamma de manera oportuna.

“Además, el monje enseña a los monjes el Dhamma que es agradable en el comienzo, agradable en el medio y agradable al final, con el recto significado y forma; revela una vida espiritual que es perfecta, completa y pura. Siempre que el monje enseña a los monjes el Dhamma que es agradable en el comienzo… revela una vida espiritual que es perfecta, completa y pura; y escuchan este Dhamma aquellos monjes que aún son aprendices, que todavía no alcanzaron el ideal en su corazón, que viven aspirando la insuperable liberación de la esclavitud, hacen surgir la energía para alcanzar lo aún no alcanzado, para lograr lo aún no logrado, para realizar lo aún no realizado. Y al escuchar este Dhamma, aquellos monjes [llegan a ser] arahants, cuyas contaminaciones están destruidas, que han vivido la vida espiritual, hicieron lo que se debía hacer, echaron la carga, alcanzaron su propia meta, completamente destruyeron los grilletes de la existencia y están completamente liberados a través del conocimiento final, siendo devotos simplemente a la placentera morada en esta presente vida. Este es el quinto beneficio de escuchar el Dhamma de manera oportuna y discutir el Dhamma de manera oportuna.

“Estos son los cinco beneficios de escuchar el Dhamma de manera oportuna y discutir el Dhamma de manera oportuna”.