Colección de discursos agrupados numéricamente

9.5. Poderes

“Monjes, he aquí estos cuatro poderes. Y, ¿cuáles son esos cuatro? El poder de la sabiduría, el poder de la energía, el poder de la intachabilidad y el poder de sostener relaciones favorables.

“Y, ¿qué es, monjes, el poder de la sabiduría? Uno ve claramente y explora con sabiduría aquellas cualidades que son perjudiciales, contándolas entre las perjudiciales; aquellas que son beneficiosas, las cuenta entre las beneficiosas; aquellas que son censurables, las cuenta entre las censurables; aquellas que son irreprochables, las cuenta entre las irreprochables; aquellas que son oscuras, las cuenta entre las oscuras; aquellas que son luminosas, las cuenta entre las luminosas; aquellas que no deben ser cultivadas, las cuenta entre las que no deben ser cultivadas; aquellas que deben ser cultivadas, las cuenta entre las que deben ser cultivadas; aquellas que no son dignas de un noble, las cuenta entre las que no son dignas de un noble; aquellas que son dignas de un noble, las cuenta entre las que son dignas de un noble. Este se llama el poder de la sabiduría.

“Y, ¿qué es, monjes, el poder de la energía? Uno genera el deseo de abandonar aquellas cualidades que son perjudiciales, contándolas entre las perjudiciales; aquellas que son censurables, las cuenta entre las censurables; aquellas que son oscuras, las cuenta entre las oscuras; aquellas que no deben ser cultivadas, las cuenta entre las que no deben ser cultivadas; aquellas que no son dignas de un noble, las cuenta entre las que no son dignas de un noble. Uno hace el esfuerzo, hace surgir la energía, aplica su mente y se esfuerza por eso. Además, uno genera el deseo de obtener aquellas cualidades que son beneficiosas y las cuenta entre las beneficiosas; aquellas que son irreprochables y las cuenta entre las irreprochables; aquellas que son luminosas y las cuenta entre las luminosas; aquellas que deben ser cultivadas y las cuenta entre las que deben ser cultivadas; aquellas que son dignas de un noble y las cuenta entre las que son dignas de un noble. Este se llama el poder de la energía.

“Y, ¿qué es, monjes, el poder de la intachabilidad? He aquí, el noble discípulo se propone ser intachable en las acciones corporales, verbales y mentales. Este se llama el poder de la intachabilidad.

“Y, ¿qué es, monjes, el poder de sostener relaciones favorables? He aquí este cuádruple significado de sostener favorables relaciones: el dar, el habla entrañable, la conducta beneficiosa y la imparcialidad. Entre las dádivas, la mejor es la dádiva del Dhamma. Entre los tipos de habla entrañable, el mejor es la repetida enseñanza del Dhamma dirigida a los que están interesados y escuchan con oído presto. Entre los tipos de conducta beneficiosa, la mejor ocurre cuando uno alienta, instala y establece a una persona sin fe, en la realización de la fe, a una persona inmoral, en la realización de la conducta virtuosa, a una persona avara, en la realización de la generosidad y a una persona tonta, en la realización de la sabiduría. Entre los tipos de imparcialidad, la mejor es que el que entra-en-la-corriente es igual al que entra-en-la-corriente, el que una-vez-retorna es igual al que una-vez-retorna, el que no-retorna es igual al que no-retorna, el Arahant es igual al Arahant. Este se llama el poder de sostener relaciones favorables.

“Estos son, monjes, los cuatro poderes. Cuando un discípulo noble posee estos cuatro poderes, ha trascendido los cinco temores. Y, ¿cuáles son esos cinco? El temor de [la pérdida] del modo de vida, el temor de mala fama, el temor de la timidez en las asambleas, el temor a la muerte y el temor al mal destino. El noble discípulo reflexiona así: ‘Yo no tengo temor de [la pérdida] de mi modo de vida. ¿Por qué habría de tener miedo por mi modo de vida? Yo tengo los cuatro poderes: el poder de la sabiduría, el poder de la energía, el poder de la intachabilidad y el poder de sostener relaciones favorables. Una persona tonta podría tener temor por su modo de vida; una persona perezosa podría tener temor por su modo de vida; una persona que se involucra en censurables acciones corporales, verbales y mentales podría tener temor por su modo de vida; una persona que no sostiene relaciones favorables podría tener temor por su modo de vida.

“‘Yo no tengo temor de la mala fama… temor de la timidez en las asambleas… temor a la muerte… temor al mal destino. ¿Por qué habría de tener miedo al mal destino? Yo tengo los cuatro poderes: el poder de la sabiduría, el poder de la energía, el poder de la intachabilidad y el poder de sostener relaciones favorables. Una persona tonta podría tener temor al mal destino; una persona perezosa podría tener temor al mal destino; una persona que se involucra en censurables acciones corporales, verbales y mentales podría tener temor al mal destino; una persona que no sostiene relaciones favorables podría tener temor al mal destino’.

“Cuando un discípulo noble posee esos cuatro poderes, ha trascendido estos cinco temores”.