Colección de discursos agrupados numéricamente

9.65. Placer sensual

“Monjes, he aquí estos cinco objetos de placer sensual. Y, ¿cuáles son esos cinco? Formas conocibles por el ojo que son apetecibles, deseables, placenteras, agradables, conectadas con el placer sensual y tentadoras; sonidos conocibles por el oído… olores conocibles por la nariz… sabores conocibles por la lengua… objetos táctiles conocibles con el cuerpo, que son apetecibles, deseables, placenteros, agradables, conectados con el placer sensual y tentadores. Estos son los cinco objetos de placer sensual. Y los cuatro establecimientos de la atención consciente han de ser desarrollados en aras de abandonar a estos cinco objetos del placer sensual. Y, ¿cuáles son esos cuatro? He aquí, un monje mora contemplando el cuerpo en el cuerpo, ardiente, comprendiendo claramente, atento, habiendo removido la añoranza y desánimo en consideración al mundo. Además mora contemplando las sensaciones en las sensaciones… la mente en la mente… los objetos mentales en los objetos mentales, ardiente, comprendiendo claramente, atento, habiendo removido la añoranza y desánimo en consideración al mundo. Estos son, monjes, los cuatro establecimientos de la atención consciente que han de ser desarrollados en aras de abandonar a estos cinco objetos del placer sensual”.