Colección de discursos agrupados numéricamente

9.7. Sutava

Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en el monte Pico de Buitre, cerca de Rajagaha. Entonces el asceta mendigante Sutava se acercó al Bienaventurado e intercambió con él cordiales saludos. Cuando concluyeron sus amables y cordiales charlas, se sentó a un lado y dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, en una ocasión el Bienaventurado estaba morando aquí en el monte Pico de Buitre, cerca de Rajagaja cuando escuché en presencia del Bienaventurado esto: ‘Sutava, el monje que es un Arahant, alguien, cuyas contaminaciones han sido destruidas, que ha vivido la vida espiritual, realizó lo que había que hacer, echó la carga, alcanzó su propia meta, destruyó los grilletes de la existencia por completo y fue liberado completamente a través del conocimiento final, es incapaz de transgredir en estos nueve casos: es incapaz de privar intencionalmente de la vida a un ser vivo; es incapaz, como si fuera un ladrón, de tomar algo que no le ha sido dado; es incapaz de involucrarse en una relación sexual; es incapaz de decir voluntariamente una mentira; es incapaz de acumular cosas en aras de disfrutar de los placeres sensuales tal como lo hacía en el pasado cuando era laico’. Venerable Señor, ¿escuché esto correctamente de parte del Bienaventurado, lo mantuve correctamente, lo atendí correctamente, lo recuerdo correctamente?”.

“Sí, Sutava, lo escuchaste correctamente, lo mantuviste correctamente, lo atendiste correctamente, lo recuerdas correctamente. En el pasado, al igual que hoy, digo esto: ‘El monje que es un Arahant, alguien, cuyas contaminaciones han sido destruidas, que ha vivido la vida espiritual, realizó lo que había que hacer, echó la carga, alcanzó su propia meta, destruyó los grilletes de la existencia por completo y fue liberado completamente a través del conocimiento final, es incapaz de transgredir en estos nueve casos: es incapaz de privar intencionalmente de la vida a un ser vivo; es incapaz, como si fuera un ladrón, de tomar algo que no le ha sido dado; es incapaz de involucrarse en una relación sexual; es incapaz de decir voluntariamente una mentira; es incapaz de acumular cosas en aras de disfrutar de los placeres sensuales tal como lo hacía en el pasado cuando era laico; es incapaz de rechazar a un Buda; es incapaz de rechazar al Dhamma; es incapaz de rechazar al Sangha; es incapaz de rechazar el entrenamiento’. Sutava, en el pasado, al igual que hoy, digo esto: ‘El monje que es un Arahant, alguien, cuyas contaminaciones han sido destruidas, que ha vivido la vida espiritual, realizó lo que había que hacer, echó la carga, alcanzó su propia meta, destruyó los grilletes de la existencia por completo y fue liberado completamente a través del conocimiento final, es incapaz de transgredir en estos nueve casos'”.