Colección de discursos agrupados numéricamente

9.72. Esclavitud de la mente

“Monjes, he aquí estas cinco esclavitudes mentales. Y, ¿cuáles son esas cinco?

“He aquí, un monje (1) no evita la codicia por los placeres sensuales, no evita el deseo, no evita la afección, no evita la sed, no evita la pasión y les anhela. Cuando un monje no evita la codicia por los placeres sensuales, no evita el deseo, no evita la afección, no evita la sed, no evita la pasión y les anhela, su mente no se inclina al ardor, el esfuerzo, la perseverancia y la firmeza. Y puesto que su mente no se inclina al ardor, el esfuerzo, la perseverancia ni la firmeza, esta es la primera esclavitud mental.

“Además, un monje (2) no evita la codicia por el cuerpo, no evita el deseo, no evita la afección, no evita la sed, no evita la pasión y los anhela. (3) No evita la codicia por la forma… (4) Habiendo comido mucho hasta tener la panza llena, se rinde al placer del descanso, al placer de la pereza, al placer del dormir… (5) Vive la vida espiritual [aspirando] el renacimiento en cierto orden de los devas, [pensando]: ‘Mediante esta virtuosa conducta, observancia y austeridad de esta vida espiritual, voy a ser un deva o alguien [del séquito] de los devas’. Cuando un monje vive la vida espiritual [aspirando] el renacimiento en cierto orden de los devas… su mente no se inclina al ardor, el esfuerzo, la perseverancia y la firmeza. Y puesto que su mente no se inclina al ardor, el esfuerzo, la perseverancia ni la firmeza, esta es la quinta esclavitud mental.

“Estas son, monjes, las cinco esclavitudes mentales, y los cuatro establecimientos de la atención consciente han de ser desarrollados en aras de abandonar estas cinco esclavitudes mentales. Y, ¿cuáles son esos cuatro? He aquí, un monje mora contemplando el cuerpo en el cuerpo, ardiente, comprendiendo claramente, atento, habiendo removido la añoranza y desánimo en consideración al mundo. Además mora contemplando las sensaciones en las sensaciones… la mente en la mente… los objetos mentales en los objetos mentales, ardiente, comprendiendo claramente, atento, habiendo removido la añoranza y desánimo en consideración al mundo. Estos son, monjes, los cuatro establecimientos de la atención consciente que han de ser desarrollados en aras de abandonar estas cinco esclavitudes mentales”.