Khuddakanikāya

Las Enseñanzas en verso

1. Versos gemelos (1–20)

1.1. Historia del monje Cakkupala

La mente precede a todo lo conocible,
la mente lo gobierna y lo crea.
Cuando uno actúa o habla
con la mente corrupta,
la insatisfacción causada por esto, le sigue
como la rueda sigue a la pezuña del buey.

1.2. Historia de Mattakundali

La mente precede a todo lo conocible,
la mente lo gobierna y lo crea.
Cuando uno actúa o habla
con la mente clara y confiada,
la felicidad causada por esto, le sigue
como su propia sombra que nunca se aparta.

1.3. Historia del monje Tissa

“Él abusó de mí, me maltrató,
me derrotó y me saqueó”;
alguien que lleva adentro semejante pensamiento
no puede disipar el odio.

“Él abusó de mí, me maltrató,
Me derrotó y me saqueó”,
alguien que no lleva adentro semejante pensamiento,
puede disipar el odio.

1.4. Historia de Kaliyakkhini

La enemistad nunca puede ser disipada
por medio de la enemistad;
sólo puede ser disipada po medio de la bondad.
Ésta es la ley eterna.

1.5. Historia de los monjes de Kosamba

Aunque otros no entiendan
que tenemos que perecer en este mundo,
aquellos que lo entienden,
disipan sus riñas.

1.6. Historia del monje Mahakala

Alguien que contempla la belleza,
cuyas facultades permanecen irrestrictas,
quien no conoce la moderación en la comida,
que es apático e indolente:
aquel es derribado por el Mara
como un árbol débil es derribado por el viento.

Alguien que contempla la asquerosidad,
cuyas facultades permanecen bien restringidas,
quien conoce la moderación en la comida,
que está lleno de confianza y es diligente:
a éste el Mara no lo puede derribar,
como el viento no puede derribar a una roca firme.

1.7. Historia de Devadatta

Alguien que viste el hábito inmaculado,
pero que aún no está libre de las manchas,
sin restricción y veracidad,
es indigno de un hábito inmaculado.

Pero quien se ha purificado de las manchas,
se estableció firmemente en la conducta moral,
habiéndose establecido en la restricción y veracidad,
es digno de un hábito inmaculado.

1.8. Historia del monje Sariputta

Los que conciben como real algo que no lo es,
y al mismo tiempo miran lo irreal como si fuera real,
recorren campos del pensamiento mal formado,
y nunca alcanzan lo real.

Los que conocen lo real como tal,
y para quienes lo irreal es irreal,
recorren campos del pensamiento bien formado,
y alcanzan lo real.

1.9. Historia del monje Nanda

Así como la lluvia penetra
la casa mal techada,
de la misma manera la codicia penetra
la mente no cultivada.

Así como la lluvia nunca penetra
una casa bien techada,
tampoco la codicia penetra
la mente bien cultivada.

1.10. Historia del Cundasukarila

Aquí se apena uno y se apena en la otra vida,
de las dos maneras se apena el malhechor;
se apena y se aflige,
viendo la impureza de sus propias acciones.

1.11. Historia del Upasaka Dhammika

Aquí goza uno y goza en la otra vida,
de las dos maneras goza el bienhechor;
goza y se regocija,
viendo la pureza de sus propias acciones.

1.12. Historia de Devadatta

Aquí se atormenta uno y se atormenta en la otra vida,
de las dos maneras se atormenta el malhechor;
“He hecho la maldad”, se atormenta con remordimientos,
y más aún se atormenta al pasar al reino de la aflicción.

1.13. Historia del Sumanadevi

Aquí se alegra uno y se alegra en la otra vida,
de las dos maneras se alegra el bienhechor;
“He hecho el mérito”, se alegra con serenidad,
y más aún se alegra al pasar a los estados de beatitud.

1.14. Historia de dos amigos

Aunque recite los textos sagrados con frecuencia,
si es un hombre desatento que no practica,
es como el vaquero que cuenta las vacas ajenas,
en la vida santa no tiene participación.

Aunque recite poco los textos sagrados,
si se esmera en la práctica del Dhamma,
limpia la falsa ilusión, la codicia y el odio,
se perfecciona en sabiduría con el corazón liberado.

2. La atención (21–32)

2.1. Historia de Samavati

La atención es el sendero hacia la inmortalidad;
la desatención, sendero hacia la muerte.
Aquellos que están atentos no mueren,
los desatentos son como si ya estuvieran muertos.

Por eso el sabio, reconociéndolo claramente,
se establece en la atención,
se deleita en esfera de los Nobles
y se regocija en la atención.

Aquellos que meditan persistentemente,
constante y firmemente se esfuerzan,
alcanzarán tenazmente el Nibbana,
la insuperable liberación del cautiverio.

2.2. Historia del banquero Kumbhaghosaka

Alguien que presevera en la atención consciente,
que es considerado como el hacedor del kamma puro,
que vive restringido de acuerdo al Dhamma:
para alguien como él, aumenta la gloria.

2.3. Historia de Kulapanthaka

A través del esfuerzo y la atención,
disciplinado y autocontrolado,
el sabio debe hacer de sí mismo una isla,
de manera tal que ninguna inundación lo afecte.

2.4. Historia del festival de Bala Nakkhatta

La gente tonta de pocas luces,
es indulgente con la atención;
el sabio cuida de la atención
como del más grande tesoro.

No seáis negligentes,
no os acercéis a los placeres sensuales.
El hombre contemplativo y atento
alcanza una abundante dicha.

2.5. Historia del monje Mahakassapa

El sabio siempre sigue adelante,
con la atención supera la desatención,
habiendo ascendido a la torre de la sabiduría,
firme y resuelto examina a los tontos,
libre de pena, contempla a los apenados,
como un montañés observa lo que está abajo.

2.6. Historia de dos monjes compañeros

Entre los desatentos, el atento,
entre los adormecidos, el despierto.
Como un veloz caballo sobrepasa a la corte
así sale victorioso el sabio.

2.7. Historia de Magha

La atención es siempre alabada,
la desatención, siempre avergonzada.
Por permanecer atento, el Magha
ganó la preeminencia entre los dioses.

2.8. Historia de cierto monje

El monje que abraza la atención,
que ve peligro en la desatención,
avanza como un incendio
que quema los grilletes grandes y pequeños.

2.9. Historia del monje Vasitissa

El monje que abraza la atención,
que ve peligro en la desatención,
nunca se echará atrás,
está cerca del Nibbana.

3. La mente (33–43)

3.1. Historia del venerable Meghiya

La mente agitada e inestable,
es difícil de resguardar y controlar;
el sabio la endereza
como el arquero lo hace con la flecha.

Como el pez sacado del agua,
tiembla, arrojado a la tierra,
así también patalea la mente
mientras abandona el reino del Mara.

3.2. Historia de cierto monje

Es muy dificil controlar la mente,
ligera y veloz, cae donde le place.
Domar la mente es bueno,
la mente controlada trae felicidad.

3.3. Historia de cierto monje contrariado

Es muy dificil percibir la mente,
sutil, cae donde le place.
El sabio protege la mente,
la mente protegida trae felicidad.

3.4. Historia del monje Sangharakkhita

Yendo a la deriva y extraviada,
incorpórea, yace en las cuevas.
Aquellos que restringen la mente,
se liberan de las cadenas del Mara.

3.5. Historia del monje Cittahattha

Aquel, cuya mente es inestable,
quien no conoce el verdadero Dhamma,
cuya fe vacila,
falla en alcanzar la sabiduría.

Pero aquel, cuya mente no es inundada,
que no tiene la mente abollada,
habiendo trascendido tanto lo malo como lo meritorio,
no tiene miedo de despertar.

3.6. Historia de los quinientos monjes

Habiendo comprendido que este cuerpo es como una olla de barro,
manteniendo su mente firme como una ciudad fortificada,
con el arma de la sabiduría combate al Mara,
mientras guarda el botín intacto.

3.7. Historia del monje con el cuerpo hediondo

Por cierto, dentro de poco tiempo yacerá
este cuerpo aquí sobre la tierra,
arrojado, vaciado de la conciencia,
inservible como un tronco roto.

3.8. Historia del vaquero Nanda

Por más grande que sea el mal o el daño
que un enemigo puede hacer al otro,
un daño aún mayor puede hacer
la mente mal direccionada.

3.9. Historia de Soreyya

Por más grande que sea el bien
que puede hacer la madre, el padre o algún pariente cercano de uno,
un bien aún mayor puede hacer
la mente bien direccionada.

4. Flores (44–59)

El sistema de numeración entre llaves obedece al World Tipitaka Edition

4.1. Historia de los quinientos monjes

¿Quén comprenderá esta tierra,
el mundo del Yama y de los dioses?
¿Quién elegirá el Dhamma correcto,
como un hábil jardinero elige las flores?

Alguien bien entrenado comprenderá esta tierra,
el mundo del Yama y de los dioses.
Alguien bien entrenado elegirá el Dhamma bien enseñado,
como el hábil jardinero elige las flores.

4.2. Historia del monje que contemplaba el cuerpo como espejismo

Habiendo comprendido que este cuerpo es como espuma,
y despertando a su naturaleza ilusoria,
uno eliminina las espinas del Mara,
e inadvertido, va más allá del Rey de la Muerte.

4.3. Historia de Vitatubha

Alguien con la mente apegada,
que sólo recoge las flores placenteras,
es asido y arrasado por la muerte,
como un pueblo adormecido es arrasado por la gran inundación.

4.4. Historia de Patipujika Kamari

La muerte se apodera de aquel
que tiene deseos insaciables,
que sólo recoge las flores placenteras,
y cuya mente está apegada.

4.5. Historia de Kosiya, el miserable rico

Al igual que una abeja en la flor,
no daña su color ni perfume,
que sólo recoge el néctar y se aleja,
así de pasajero es el sabio en medio de las ciudades.

4.6. Historia del asceta Paveyya

No buscar las fallas en los demás,
ni mirar lo que hacen o dejan de hacer,
sino a sus propios actos y omisiones
uno debería mirar.

4.7. Historia del seguidor laico Chattapani

Al igual que una flor hermosa
brillante, pero sin perfume,
así de infructuosas son las palabras bien pronunciadas,
para alguien que no las practica.

Al igual que una flor hermosa
brillante y dulcemente perfumada,
así de fructíferas son las palabras bien pronunciadas,
para alguien que las practica.

4.8. Historia de Visakha

Así como de una gran cantidad de flores,
se pueden hacer muchas guirnaldas,
así cuando alguien nace en este mundo,
debe efectuar muchas obras virtuosas.

4.9. Historia de las preguntas del Venerable Ananda

Las fragancias de las flores se propagan contra el viento,
de sándalo, el jazmín o de lavanda.
Pero la fragancia de la virtud se esparce contra el viento,
la virtud del bien lo penetra todo.

El sándalo o la lavanda,
el loto o el gran jazmín;
de todas estas fragancias
la virtud es la suprema.

4.10. Historia del monje Mahakassapa

Débil es la fragancia,
del sándalo o la lavanda,
pero la fragancia del hombre virtuoso,
se eleva a lo alto y es sublime entre los dioses.

4.11. Historia del Venerable Godhika

El Mara no puede conocer el sendero
de aquellos que perfeccionaron la virtud,
que permanecen atentos,
liberados mediante el conocimiento final.

4.12. Historia de Garahadinna

Al igual que detrás del camino principal,
en la fosa llena de escombros arrojados
florece la flor de loto,
que perfuma y deleita la mente,

Así también entre los escombros humanos,
entre los seres comunes y enceguecidos,
el discípulo de un perfecto Iluminado,
alumbra con su sabiduría.

5. Los tontos (60–75)

El sistema de numeración entre llaves obedece al World Tipitaka Edition

5.1. Historia de cierta persona

Larga es la noche para quien está insomne,
larga la legua para el fatigado,
largo el samsara para los tontos
que no conocen el verdadero Dhamma.

5.2. Historia del discípulo residente del Venerable Mahakassapa

Si el caminante falla en encontrar
a alguien mejor o igual a él,
entonces, con firmeza debería proseguir sólo:
no hay compañerismo con un tonto.

5.3. Historia de Ananda, un hombre rico

“Tengo hijos, tengo riquezas”,
con eso cuenta el tonto.
Pero, siendo que ni siquiera él mismo es su propio dueño
¿cómo tendrá hijos, cómo riquezas?

5.4. Historia de dos rateros

Al conocer sus necesades,
el tonto se convierte en sabio,
pero el necio que se cree sabio,
éste es un verdadero tonto.

5.5. Historia del Venerable Udayi

Aunque durante toda su vida
el necio intime con un sabio,
no conocerá el sentido del Dhamma,
al igual que la cuchara no conoce el sabor de la sopa.

5.6. Historia de los treinta monjes de Patheyyaka

Si el hombre inteligente intima con un sabio
aunque fuera por un breve tiempo,
rápidamente conocerá el sentido del Dhamma,
al igual que la lengua conoce el sabor de la sopa.

5.7. Historia del leproso Suppaddha

Los tontos de endeble sabiduría,
enemigos de sí mismos,
haciendo el mal karma,
tomarán sus frutos amargos.

5.8. Historia de un agricultor

No es un karma bien hecho,
el que causa remordimientos,
cuyos resultados se sienten
a través del llanto y un rostro bañado de lágrimas.

5.9. Historia del florista Sumana

Pero el karma bien hecho es aquel
que no causa remordimientos,
cuyos resultados se sienten
con la mente alegre y llena de gozo.

5.10. Historia de la monja Uppalavanna

Mientras el mal karma es aún inmaduro,
el tonto lo percibe como meloso,
pero tan pronto que el mal haya madurado,
el tonto comienza a sufrir.

5.11. Historia del monje Jambuja

Aunque mes tras mes el tonto se alimentara
tan solo con la punta de la hoja de hierba,
aún así no sería digno, ni en lo más mínimo,
de uno que conoce el Dhamma.

5.12. Historia del espíritu hambriento de la serpiente

Un acto de mal karma es como la leche,
pues ésta no se vuelve agria inmediatamente.
Arde lentamente siguiendo al tonto,
como el fuego escondido entre las cenizas.

5.13. Historia del espíritu hambriento Satthikuta

Al tonto, el aprendizaje
sólo le conduce al deterioro;
arruinada es su naturaleza amarga
y derrochados sus ingenios.

5.14. Historia del hombre hogareño Citta

El tonto desea prestigio,
preeminencia entre los monjes,
autoridad en el monasterio,
honra por parte de las familias.

Deja que los monjes y laicos piensen
que esto estuviera hecho por él,
que cualquier trabajo, pequeño o grande,
por él estuviera ejecutado.
Así es la ambición del tonto,
la cual inflama con su avidez y vanagloria.

5.15. Historia de Tissa, el novicio del monestario del bosque

Uno es el camino hacia las ganancias mundanas
y otro, el que conduce al Nibbana.
Comprendiéndolo claramente,
el monje que es seguidor del Buda,
no debería sumirse en los regalos que le ofrecen,
sino perseguir la tranquilidad.

6. El sabio (76–89)

El sistema de numeración entre llaves obedece al World Tipitaka Edition

6.1. La historia del Venerable Radha

Si alguien encuentra a un hombre sabio
que le señale sus faltas y las repruebe,
con semejante sabio vale la pena asociarse
y tratarlo como a alguien que le ayuda a descubrir tesoros.
Esta clase de relación enriquece
y nunca declina.

6.2. La historia de los Venerables Assaji y Punabbasuka

Deja que te exhorte, deja que te instruya,
que te detenga antes que seas humillado.
Semejante amigo es apreciado por los virtuosos,
pero parece repulsivo a los malvados.

6.3. La historia del Venerable Channa

No te asocies con malos amigos,
no hay compañía con hombres malvados.
Pasa tu tiempo con amigos nobles,
asóciate con los mejores hombres.

6.4. La historia del Venerable Mahakappina

Feliz es aquel que bebe de la fuente del Dhamma,
con la mente limpia y fresca.
El sabio se deleita siempre
en el Dhamma proclamado por los Nobles.

6.5. La historia del monje Pandita

Los que riegan dominan el agua,
los arqueros moldean las flechas,
los carpinteros tallan la madera,
y los hombres sabios refrenan su propia mente.

6.6. La historia del Venerable Lakuntaka Bhaddiya

Al igual que una imponente roca
no se agita con el viento,
así también el sabio permanece inamovible,
tanto frente al elogio, como ante la calumnia.

6.7. La historia de Kanamata

Como un lago profundo,
calmo y trasparente,
así de serenos se vuelven
los sabios cuando escuchan la enseñanza.

6.8. La historia de los quinientos monjes

El Noble a nada se apega,
no se entretiene con charlas sensuales,
y cuando le alcanza el placer o la pena,
no se excita ni se abate.

6.9. La historia del Venerable Dhammika

Ni para sí mismo ni para otros
uno debería desear hijos, riquezas y poder;
tampoco debería buscar éxitos equivocados;
así uno será virtuoso y sabio, realmente recto.

6.10. La historia de los oidores del Dhamma

Entre todos los seres humanos,
son pocos los que cruzan a la lejana orilla,
la gran masa de ellos,
se mantiene corriendo sólo por ésta, más cercana.

Pero aquellos que practican el Dhamma,
el Dhamma bien articulado,
al reino de la muerte, que es tan difícil de cruzar,
lo pasan por alto.

6.11. La historia de los quinientos monjes visitantes

Abandonando los estados mentales impuros,
el sabio debe cultivar la pureza,
renunciando a la vida hogareña,
se instala en aquella liberación.

Tomando interés por esta liberación,
renuncia a los placeres y las posesiones,
el sabio se purifica a sí mismo,
de los impedimentos mentales.

Aquellos que bien desarrollan
los factores la Iluminación,
deleitándose en la falta del apego,
no aferrándose a nada,
ellos son los que, sin las impurezas y radiantes,
incluso en este mundo, alcanzan el Nibbana.

7. Los santos (90–99)

El sistema de numeración entre llaves obedece al World Tipitaka Edition

7.1. La historia de la pregunta hecha por Jivaka

Con el viaje concluido y libre de penas,
plenamente liberado de todo,
para alguien que así desató todas sus ataduras,
la fiebre de las pasiones no se encuentra más.

7.2. La historia del Venerable Mahakassapa

Los atentos se esfuerzan a sí mismos,
para no apegarse a su deleite,
hogar tras hogar dejan atrás y se marchan
como los cisnes que abandonan su lago.

7.3. La historia del Venerable Belatthasisa

Aquellos que no acumulan,
que reflexionan sabiamente acerca de su comida,
poseen el rango de lo indecible
y la vacuidad de la perfecta liberación.
Es tan difícil trazar sus huellas,
como las de las aves que vuelan a través del espacio.

7.4. La historia del Venerable Anuruddha

Aquel que destruyó las poluciones,
que no se apega a ninguna clase de comida,
posee el rango de lo indecible
y la vacuidad de la perfecta liberación.
Es tan difícil trazar sus caminos,
como los de las aves que vuelan a través del espacio.

7.5. La historia del Venerable Mahakaccayana

En aquel que calmó sus facultades,
como si fueran un corcel domado por el auriga,
que abandonó sus corrupciones e impurezas.
hasta los dioses encuentran complacencia.

7.6. La historia del Venerable Sariputta

El benévolo es como la tierra,
ofrece seguridad y no se resiente,
es como una columna o un lago libre de la inmundicia.
Aquel que está firme escapa del samsara.

7.7. La historia del monje novicio de Kosambi

Con la mente calmada,
al igual que sus palabras y acciones,
liberado a través de un perfecto conocimiento:
alguien así tiene la perfecta paz.

7.8. La historia del Venerable Sariputta

Sin creencias, conociendo lo incondicionado,
con las cadenas finalmente rotas,
habiendo destruido todas las oportunidades y los deseos,
sin duda alcanza la más alta nobleza.

7.9. La historia del Venerable Revata

En la ciudad o en el bosque,
en el valle o en la colina:
dondequiera que moran los Arahants,
el lugar se vuelve delicioso.

7.10. La historia de una mujer

Deliciosos son los bosques,
donde el pueblo no encuentra placer,
ahí sólo los desapasionados disfrutan,
los que no buscan placeres sensuales.

8. Miles (100–115)

8.1. La historia de Tambadathika

Mejor que mil disertaciones,
compuestas por expresiones sin sentido,
es una sola palabra significativa y noble,
que al ser escuchada, pacifica al hombre.

8.2. La historia de Bahiyadaruciriya

Mejor que miles de versos,
compuestos por expresiones sin sentido,
es una sola línea de verso,
que al ser escuchada, pacifica al hombre.

8.3. La historia de la monja Kundalakesi

Mejor que cientos de versos,
compuestos por expresiones sin sentido,
es una sola línea del Dhamma,
que al ser escuchada, pacifica al hombre.

Más grande que aquel que miles de veces
ha hecho conquistas mediante las batallas,
es aquel que ya se ha conquistado a sí mismo,
éste es el conquistador más grande.

8.4. La historia del brahmán Anatthapucchaka

Mejor es conquistarse a uno mismo,
que subyugar a otros;
uno que vive siempre bien restringido,
que se amansa a sí mismo,

ni los devas con sus ministros,
ni el Mara con el Brahma
podrán arrebatar la victoria,
de alguien semejante a él.

8.5. La historia del tío brahmán del Venerable Sariputta

Aunque mes tras mes durante cien años,
uno hiciera miles de sacrificios,
pero otro, aunque sea sólo por un momento
honrara a un auto-realizado,
semejante honra sería mejor
que un siglo de sacrificios.

8.6. La historia del sobrino del Venerable Sariputta

Aunque uno cuidara por cien años,
el sagrado fuego en el bosque,
pero otro, aunque sea sólo por un momento
honrara a un auto-realizado,
semejante honra sería mejor
que un siglo de sacrificios.

8.7. La historia del amigo brahmán del Venerable Sariputta

Lo que un buscador de méritos,
podría lograr haciendo sacrificios durante un año,
todo esto no constituye ni la cuarta parte
del hecho de honrar a un Noble.

8.8. La historia de Ayuvaddhanakumara

En alguien de naturaleza respetuosa,
que siempre honra a los ancianos,
crecen estas cualidades:
larga vida y belleza, gozo y fuerza.

8.9. La historia del novicio Sankicca

Es mejor vivir un solo día
de manera moral y meditativa,
que vivir cien años,
inmoral y descontroladamente.

8.10. La historia de Khanu-Kondanna

Es mejor vivir un solo día
de manera sabia y meditativa,
que vivir cien años,
tonta y descontroladamente.

8.11. La historia del Venerable Sabbada

Es mejor vivir un solo día
haciendo un gran esfuerzo,
que vivir cien años,
perezosa e inactivamente.

8.12. La historia de la monja Patacara

Es mejor vivir un solo día
observando el surgir y desaparecer de las cosas,
que vivir cien años,
sin ver cómo las cosas surgen y desaparecen.

8.13. La historia de la monja Kisagotami

Es mejor vivir un solo día
observando lo Inmortal,
que vivir cien años,
sin percibir lo Inmortal.

8.14. La historia de la monja Bahuputtika

Es mejor vivir un solo día
viendo el supremo Dhamma,
que vivir cien años,
sin ver el verdadero Dhamma.

9. El mal (116–128)

9.1. La historia del brahmán Culla Ekasataka

Apresuraos en hacer el bien,
refrenad la mente del mal.
Alguien que es lento para hacer el bien
deleita su mente en el mal.

9.2. La historia del Venerable Seyyasaka

Si alguien obrara de mala manera,
que no lo repita una y otra vez,
que no lo desee nuevamente
porque la maldad madura en el sufrimiento.

9.3. La historia de la diosa Laja

Si alguien hiciera algún hecho meritorio,
que lo repita una y otra vez,
que lo desee nuevamente
porque el mérito madura en la felicidad.

9.4. La historia de Anathapindika

Mientras la mala acción no produce su fruto,
el malhechor ve todo como si fuera bueno,
pero cuando la maldad madura,
entonces ve la verdadera naturaleza de sus malas acciones.

Mientras la buena acción no produce su fruto,
hasta el bienhechor puede experimentar algún mal,
pero cuando la bondad madura,
entonces ve la verdadera naturaleza de sus buenas acciones.

9.5. La historia del monje negligente

No penséis sobre el mal con ligereza diciendo:
“el mal no me va a alcanzar”,
Al igual que una olla llega a llenarse
con las gotas que caen lentamente,
el tonto se llena a sí mismo de la maldad,
absorbiéndola poco a poco.

9.6. La historia de Bilalapadaka

No penséis sobre el bien con ligereza diciendo:
“el bien no me va a alcanzar”,
Al igual que una olla llega a llenarse
con las gotas que caen lentamente,
el sabio se llena a sí mismo de la bondad,
absorbiéndola poco a poco.

9.7. La historia de Mahadhana

Como un comerciante con muchas riquezas pero poca custodia,
evitaría el camino peligroso,
o el amante de la vida evitaría el veneno;
de la misma manera, uno debería evitar el mal.

9.8. La historia de Kukkutamitta

Si la mano no tiene heridas,
el veneno no puede dañarla.
Al igual que el veneno no afecta a quien no tiene heridas,
así también no sufre daño el que se abstiene de obrar mal.

9.9. La historia del cazador Koka

Quien ofende a un inocente,
al hombre puro y sin reproches,
sobre semejante tonto caerá su maldad,
como el fino polvo lanzado contra el viento.

9.10. La historia del Venerable Tissa

Algunos encuentran el nacimiento dentro del útero,
los malhechores resucitan en el infierno,
los bienhechores van al cielo,
pero los que son libres de contaminaciones, alcanzan el Nibbana.

9.11. La historia de tres grupos de personas

Ni en el cielo ni en medio del océano,
ni viviendo en las cuevas de los montes,
en ningún lugar de la tierra uno puede estar libre
de las consecuencias de su mal karma.

9.12. La historia del rey Suppabuddha

Ni en el cielo ni en medio del océano,
ni viviendo en las cuevas de los montes,
en ningún lugar de la tierra
uno puede estar libre de la muerte.

10. Castigo (129–145)

10.1. La historia del grupo de los seis monjes

Todos tiemblan ante la fuerza
y todos temen la muerte.
Considerando a otros como a uno mismo,
no mataremos ni provocaremos la muerte.

10.2. La historia del grupo de los seis

Todos tiemblan ante la fuerza
y todos estiman la vida.
Considerando a otros como a uno mismo,
no mataremos ni provocaremos la muerte.

10.3. La historia de muchos jóvenes

Si alguien que busca la felicidad
daña con fuerza a aquellos
que al igual que él la desean,
no tendrá gozo en la próxima vida.

Si alguien que busca la felicidad
no daña con fuerza a aquellos
que al igual que él la desean,
hallará gozo en el mundo venidero.

10.4. La historia del Venerable Kondadhana

No habléis ásperamente con los demás,
si habláis así, pueden retornaros las palabras agresivas.
El sufrimiento sigue a las riñas,
y uno recibe golpe por golpe.

Si permanecéis en silencio,
como una campana rota,
las riñas no serán parte de vosotros
y alcanzaréis el Nibbana.

10.5. La historia de algunas damas que observaban los preceptos morales

Así como el vaquero con el aguijón,
conduce el ganado a las praderas,
de igual manera el decaimiento y la muerte,
conducen a los seres vivos a su fin.

10.6. La historia de la boa arrepentida, un espíritu hambriento

Cuando el ignorante actúa de mala manera,
desconociendo el fin de sus actos,
semejante kamma quema a este tonto,
como el fuego quema a alguien que se encuentra entre las llamas.

10.7. La historia del Venerable Maha Moggallana

Aquel que daña al hombre inocuo,
u ofende al inofensivo,
con certeza y rápidamente,
alcanzará a uno de estos diez estados:

Agudas penas o privaciones,
heridas en el cuerpo
o serias dolencias,
trastornos mentales.

Problemas con el monarca,
falsas acusaciones,
pérdida de los familiares
o de las riquezas.

El incendio de la casa
en una furiosa conflagración.
Y tras la disolución del cuerpo,
el tonto nacerá en el infierno.

10.8. La historia del Venerable Bahubhandika

No por andar desnudo, tener cabellos enmarañados ni por estar mugriento;
no por ayunar ni dormir en el suelo;
no por penitencias, el sudor ni las cenizas,
se purifica un ser mortal si aún le superan las dudas.

10.9. La historia del ministro Santati

Aún si usa los vestidos adornados, pero si vive en paz,
calmo, amansado, establecido en la vida santa,
apartado de la violencia hacia todos los seres,
es un verdadero brahmán, un asceta, un monje.

10.10. La historia del Venerable Pilotikatissa

Raramente se ve en este mundo
a alguien refrenado por la modestia,
que evita todo reproche,
como un espléndido caballo evita el látigo.

Estad profundamente motivados y fervorosos,
como un caballo espléndido cuando siente el látigo,
esforzaos también mediante la devoción y la virtud,
la compostura mental y la investigación de los fenómenos,
el conocimiento, la amabilidad y la atención;
abandonad este sufrimiento.

10.11. La historia del novicio Sukha

Los que riegan, controlan las aguas,
los fabricantes de flechas, moldean las astas,
los carpinteros dan forma a la madera
y los virtuosos se amansan a sí mismos.

11. Deterioro (146–156)

11.1. La historia de los compañeros de Visakha

¿Por qué esta risa, por qué regocijo,
cuando todo está en llamas?
envuelto completamente en penumbras,
¿no quieres buscar la luz?

11.2. La historia de Sirima

Contemplad este hermoso cuerpo,
una dolorida masa de grumos,
bien considerada, pero afligida y miserable
donde nada dura, nada persiste.

11.3. La historia de la monja Uttara

Totalmente decrépito es este cuerpo,
nido de enfermedades y perecedero;
esta putrefacta masa se quiebra fácilmente.
La muerte pone fin a la vida.

11.4. La historia de los monjes de Adhimanika

Estos huesos grises como palomas,
esparcidos en el otoño,
como grandes calabazas blancas:
¿qué placer hay en mirarlos?

11.5. La historia de la novicia Rupananda

Esta ciudad hecha de los huesos,
cubiertos con carne y sangre,
donde se almacenan el deterioro y la muerte,
el orgullo y la ingratitud.

11.6. La historia de la princesa Mallika

Incluso los lujosos carruajes reales se descomponen,
al igual que este cuerpo que decae.
Sólo el Dhamma de los Nobles no envejece,
de quienes declaran el bien.

11.7. La historia del Venerable Kaludayi

Como un viejo buey que engorda,
así es el hombre de pocos conocimientos:
su carne se incrementa,
pero no crece en sabiduría.

11.8. Los versos [del Venerable Ananda]

A través de repetidos nacimientos
me apresuraba a buscar, sin encontrar nunca
al constructor de la casa:
penoso es este nacimiento repetido una y otra vez.

¡Oh!, constructor de la casa:
has sido descubierto,
no construirás la casa de nuevo,
todas tus vigas han sido destruidas
y el caballete demolido.
La mente dejó de ser condicionada
y el fin del apego ha sido alcanzado.

11.9. La historia de Mahadhana, el hijo del domador

Quien no se conduce de acuerdo a la vida santa,
o no alcanza las riquezas en su juventud,
apenas sobrevive como una vieja garza
alrededor de un estanque sin peces.

Quien no se conduce hacia la vida santa,
o no alcanza las riquezas en su juventud,
languidece como un arco curvado e inútil,
anhelando el pasado.

12. El yo (157–166)

12.1. La historia de Bodhirajakumara

Si uno se aprecia a sí mismo,
aunque bien protegido, debería resguardarse.
El sabio debería estar atento
en cada una de las tres vigilias de la noche.

12.2. La historia del Venerable Upananda Sakyaputta

Uno primero debería establecerse
a sí mismo en lo que es apropiado;
entonces, podría enseñar a otros;
así el sabio nunca será avergonzado.

12.3. La historia del Venerable Padhanikatissa

Uno debería conducirse
de acuerdo a cómo enseña a otros.
Amansado uno mismo, puede amansar a otros.
Controlarse a sí mismo es realmente difícil.

12.4. La historia de la madre de Kumarakassapa

Uno mismo es su propio refugio,
¿quién otro podría serlo?
Entrenándose bien uno mismo,
uno gana el refugio que es dificil de alcanzar.

12.5. La historia de Mahakala Upasaka

El mal es hecho por uno mismo,
surge en uno y uno mismo lo produce.
Le muele al tonto
como el diamante a la gema más dura.

12.6. La historia de Devadatta

Alguien que se conduce muy mal,
es como el árbol sala abrumado por la hiedra,
se convierte en aquello
que desea para sus enemigos.

12.7. La historia del cisma del Sangha

Fácil es hacer el mal,
lo que a uno le lastima.
Pero lo que es bueno y beneficioso
es muy dificil de hacer.

12.8. La historia del Venerable Kala

El tonto de incorrecto punto de vista,
censura la Enseñanza de los Arahants,
de los Nobles que viven el Dhamma,
éste -como el bambú que florece-
produce frutos de su propia destrucción.

12.9. La historia de Culakala Upasaka

Uno mismo hace el mal,
uno mismo se contamina,
uno mismo deja de hacer el mal,
uno mismo se purifica.
Pureza e impureza dependen de uno mismo,
nadie puede purificar al otro.

12.10. La historia del Venerable Attadattha

Que nadie descuide su propio bien
por buscar el bien de otros.
Conocer su propia meta
y esta meta alcanzar.

13. El mundo (167–178)

13.1. La historia del joven monje

No persigáis a lo depravado,
no viváis negligentemente,
no sigáis falsos puntos de vista,
no cultivéis lo mundano.

13.2. La historia del rey Suddhodana

Despierta, sé diligente,
vive el Dhamma correctamente,
los que practican el Dhamma son felices,
en este mundo y en el venidero.

Vive el Dhamma correctamente,
no vivas de mala manera,
los que practican el Dhamma son felices,
en este mundo y en el venidero.

13.3. La historia de varios monjes

Simplemente como una burbuja de espuma,
como un espejismo,
debe ser visto el mundo,
el Rey de la Muerte no percibe al que mira de esta manera.

13.4. La historia del príncipe Abhaya

Venid, contemplad este mundo,
que es como un ostentoso carro real,
en el cual se pasean los tontos a gusto,
pero al cual los atentos no se apegan.

13.5. La historia del Venerable Sammunjani

El que antes fue desatento
pero luego vive con atención,
ilumina este mundo entero,
como la luna cuando se libera de las nubes.

13.6. La historia del Venerable Angulimala

El que cubre sus malas acciones
con el karma saludable,
ilumina este mundo entero
como la luna cuando se libera de las nubes.

13.7. La historia de una tejedora

Este mundo está ciego.
Pocos son los que pueden ver,
al igual que pocos se elevan al cielo,
como pájaros liberados de las redes.

13.8. La historia de treinta monjes

Los cisnes vuelan por la ruta del sol,
los poderosos atraviesan los aires,
los sabios se apartan del mundo,
conquistando al Mara con sus huestes.

13.9. La historia de Cincamanavika

No hay mal que no pueda cometer
el que habla falsamente,
hace caso omiso al Dhamma
y niega a las otras vidas.

13.10. La historia de la limosna sin rivalidad

Ciertamente, los miserables no alcanzan al mundo de los dioses,
ni los tontos nunca serán magnánimos;
pero el sabio que se regocija en las dádivas,
será feliz también en el mundo venidero.

13.11. La historia de Kala, el hijo de Anathapindika

Por sobre la soberanía de toda la tierra,
por sobre la elevación a los cielos,
por sobre el dominio de los vastos mundos,
está el hecho de ganar el fruto de la entrada-en-la-corriente.

14. El Buda (179–196)

14.1. Historia de las tres hijas del Mara

Este Buda que ha conquistado lo imposible,
cuya victoria no puede deshacerse,
que es insondable y no deja huellas,
¿qué pista queréis que siga?

La avidez que a otros entreda y atrapa,
no puede conducir a ninguna parte
a este Buda que ha conquistado lo imposible,
¿qué pista queréis que siga?

14.2. Historia del retorno del mundo de los devas

Aquellos nobles entregados a la meditación,
gozosos y apacibles en el renunciamiento,
conscientemente atentos, sabios y despiertos,
hasta de los dioses reciben alabanzas.

14.3. Historia de Erakapatta, el rey de los nagas

Es dificil nacer como ser humano,
dificil es la vida de los mortales;
es poco común escuchar el verdadero Dhamma,
y excepcional, el surgimiento de un Buda.

14.4. Historia de la pregunta planteada por el Venerable Ananda

Ningún mal hacer a nadie,
generar el bien y cultivarlo,
y mantener la mente disciplinada y pura:
ésta es la enseñanza de los Budas.

La paciencia y la resistencia constituyen la asceza más elevada,
los Budas proclaman que el Nibbana es el bien supremo.
Alguien que irrita o agrede a otros,
no es ni monje ni renunciante.

No maldecir ni hacer daño,
moderarse acorde a los preceptos,
comer poco, vivir recluido
y esforzar la mente en lo sublime:
ésta es la enseñanza de los Budas.

14.5. Historia de un monje joven descontento

Ni la lluvia de monedas de oro,
puede saciar el deseo de la sensualidad,
los placeres son pequeñas alegrías y mucho sufrimiento,
así lo considera el sabio.

El perfecto discípulo del Buda,
incluso en deleites celestiales
no encuentra placer alguno:
el deleite termina en la codicia.

14.6. Historia de Aggidatta

La gente atormentada por el miedo,
busca refugios en las colinas,
en los bosques, debajo de los árboles sagrados,
acude a monasterios y santuarios.

Semejante refugio no es seguro,
no es un refugio supremo.
Uno no se libera de todo el sufrimiento,
yendo por semejante refugio.

Pero yendo por refugio al Buda,
al Dhamma y al Sangha,
uno ve con la perfecta visión
las Cuatro Nobles Verdades:

El sufrimiento con su surgimiento causal,
la superación del mismo,
y el Óctuple Noble Sendero
que conduce al fin del sufrimiento…

…semejante refugio, sí, es seguro,
éste es un refugio supremo.
Uno se libera de todo el sufrimiento,
yendo por semejante refugio.

14.7. Historia de la pregunta surgida en el Venerable Ananda

Es dificil hallar a un hombre puro y noble,
tal hombre no nace en cualquier parte.
Cuando nace semejante sabio,
que la familia se sienta dichosa.

14.8. Historia de varios monjes

Dichoso es el surgir de los Budas,
dichosa la proclamación del verdadero Dhamma,
dichosa es la armonía dentro del Sangha,
y dichosas sus prácticas ascéticas.

14.9. Historia de varios monjes

Quien superó las percepciones ordinarias,
que ha cruzado la pena y el lamento,
quien reverencia a los que son dignos de alabanza,
a los Budas y sus seguidores,

…el mérito del que reverencia a tales hombres,
calmado y libre de los temores,
es tan grande,
que nadie es capaz de calcularlo.

15. La felicidad (197–208)

15.1. Historia de la pacificación de los parientes del Buda

Nosotros, de la vida sin odio,
felices, entre los que odian,
en medio del odio humano,
moramos libres del odio.

Nosotros, de la vida saludable,
felices, entre los enfermos,
en medio de la enfermedad humana,
moramos libres de la insaluridad.

Nosotros, de la vida refrenada,
felices, entre los desenfrenados,
en medio del desenfreno humano,
moramos libres de los ansiosos esfuerzos.

15.2. Historia del Mara

Para nosotros que nada poseemos,
la vida es realmente muy feliz,
la plenitud de gozo es nuestro sustento,
como el de los resplandencientes devas.

15.3. Historia de la derrota del rey Kosala

La victoria genera el odio
y los vencidos yacen en la pena,
pero los pacíficos viven felices,
trascendiendo tanto la victoria como la derrota.

15.4. Historia de una novia joven

No hay mayor fuego que la codicia,
ni crimen más grande que el odio;
no hay mayor sufrimiento que la existencia corporal,
y la alegría más sublime que paz mental.

15.5. Historia de un discípulo laico

El hambre es el mayor de todos los males,
la pena más grande radica en las formaciones mentales;
comprendiendo esto tal como realmente es,
el Nibbana deviene como la dicha suprema.

15.6. Historia del rey Pasenadi de Kosala

La salud es la mayor ganancia,
el contentamiento, la más grande riqueza;
el digno de confianza, el mejor que los parientes,
y el Nibbana, la dicha suprema.

15.7. Historia del Venerable Tissa

Habiendo gustado de la soledad,
y saboreado la paz sublime,
libre de pena y desafectado,
degusta la dicha del Dhamma.

15.8. Historia de Sakka

Hermoso es ver a los nobles,
dichosa es su compañía.
No asociándose con los tontos,
uno puede permanecer siempre feliz.

Quien intima con los tontos,
ciertamente, estará afligido por mucho tiempo,
la compañía de los tontos es tan penosa como la de los enemigos,
pero la cálida compañía de un sabio,
es como encontrarse con su propia gente.

Por lo tanto hay que ir firmemente,
con el sabio bien versado, virtuoso y noble,
hay que asociarse con esta clase de virtuoso,
como se asocia la luna con las estrellas.

16. Afección (209–220)

16.1. Historia de los tres ascetas

Aquel que hace el esfuerzo por lo indebido
y no hace nada por lo que debería esforzarse,
asido a lo querido, abandonando la Búsqueda,
envidiará a aquellos que se ejercitan a sí mismo.

No estés afectado por lo que quieres
todo el tiempo, ni tampoco por lo que odias,
no mires ni uno ni otro
porque en ambos hay sufrimiento.

No tomes aquello que te es querido,
porque dura es la separación de lo querible.
Para aquellos que no diferencian lo querido de lo no querido,
no existen más ataduras.

16.2. Historia de un rico hombre hogareño

Del cariño nace el dolor,
del cariño nace el miedo.
Para alguien que no se encariña,
no hay dolor, mucho menos miedo.

16.3. Historia de Visākhā

De la afección nace el dolor,
de la afección nace el miedo.
Para alguien que está libre de la afección,
no hay dolor, mucho menos miedo.

16.4. Historia del príncipe Licchavī

De la codicia nace el dolor,
de la codicia nace el miedo.
Para alguien que es libre de la codicia,
no hay dolor, mucho menos miedo.

16.5. Historia de Anitthigandha Kumāra

De la pasión nace el dolor,
de la pasión nace el miedo.
Para alguien que es desapacionado,
no hay dolor, mucho menos miedo.

16.6. Historia de cierto brahmán

De la avidez nace el dolor,
de la avidez nace el miedo.
Para alguien que es libre de la avidez,
no hay dolor, mucho menos miedo.

16.7. Historia de quinientos muchachos

Perfecto en la virtud, de conocimiento pleno,
firme en el Dhamma, conocedor de la Verdad:
semejante persona es querida por la gente,
alguien que sólo hace lo que es debido.

16.8. Historia de un Venerable Anāgāmi

Alguien que anhela lo indefinible,
cuya mente es imprengada con esto,
no atada a los placeres sensuales,
es llamado "el que va por las corrientes ascendientes".

16.9. Historia de Nandiya

Alguien que por largo tiempo se ausentó de la casa
y retorna de lejos a salvo,
se llena de alegría,
por la bienvenida de sus amigos, parientes y los que le desean bien.

De la misma manera, él que acumula méritos,
cuando pasa de un mundo a otro,
sus méritos lo reciben ahí,
como los parientes más cercanos.

17. Ira (221–234)

17.1. Historia de la princesa Rohini

La ira y el orgullo deben ser abandonados,
y las cadenas desechadas;
la insatisfacción está ausente donde no hay deseos,
donde no existen ataduras del cuerpo ni de la mente.

17.2. Historia del monje

Quien controla la ira cuando surge,
como a un carro de distancia,
a este le llamo auriga,
los demás, meramente agarran las riendas.

17.3. Historia de la discípula laica Uttarā

Conquista la ira con amistad,
el mal conquista con el bien,
con la generosidad, conquista la miseria
y con la veracidad, el hablar mentiras.

17.4. Historia de la pregunta surgida en el Venerable Mahā Moggallāna

Habla con la verdad, no seas airoso
y al que pide, dale aunque tengas poco.
Mediante estas tres cualidades
irás a la presencia de los dioses.

17.5. Historia del brahmán que ha sido "padre del Buda”

Aquellos sabios inofensivos,
con las facultades corporales restringidas,
se dirigen al Estado Inmortal,
donde no habrá más aflicción alguna.

17.6. Historia de la muchacha esclava Puṇṇa

Aquellos que están permanentemente vigilantes,
que se entrenan de día y de noche,
empeñados en alcanzar el Nibbana,
eliminan todas las impurezas.

17.7. Historia del discípulo laico Atula

Es un antiguo dicho, Atula,
no sólo algo que se dice hoy:
‘Culpan al que se sienta en silencio,
culpan al que habla mucho
y culpan al que habla moderadamente’,
no hay nadie en el mundo a quien no culpen.

No hubo nunca, no habrá jamás
ni ahora hay nadie,
quien fuera perpetuamente culpado
o perpetuamente alabado.

Pero aquellos que son inteligentes,
sabios, de conducta impecable,
bien afirmados en virtud y sabiduría,
éstos se examinan a sí mismos día tras día.

¿Quién podrá culpar a alguien tan fino
como el jaez de oro del río Jambu?
Hasta los devas alaban a semejante hombre
y hasta el Brahma lo elogia.

17.8. Historia del grupo de los seis monjes

Uno debería guardarse de actuar airadamente,
restringir bien el cuerpo,
habiendo abandonado la mala conducta corporal,
entrenarse a sí mismo en el bien.

Uno debería guardarse de hablar airadamente,
restringir bien el habla,
habiendo abandonado la mala conducta verbal,
entrenarse a sí mismo en el bien.

Uno debería guardarse de pensar airadamente,
restringir bien el pensamiento,
habiendo abandonado la mala conducta mental,
entrenarse a sí mismo en el bien.

Los sabios se restringen en el cuerpo,
al igual que se restringen en el habla,
también restringen a su mente:
viven perfectamente restringidos.

18. Impurezas (235–255)

18.1. Historia del hijo del carnicero

Eres ahora como una hoja marchita,
y los mensajeros de la Muerte están cerca;
estás frente a la puerta de la despedida,
pero careces de provisiones para el camino.

Haz una isla de ti mismo,
esfuérzate rápidamente y hazte un sabio,
libre de manchas y penas,
ve hacia los lugares celestiales.

Tu espacio vital puede acabarse ahora mismo,
estás en la presencia de la muerte,
en el camino no hay lugar para el descanso,
y careces de provisiones para el camino.

Haz una isla de ti mismo,
esfuérzate rápidamente y hazte un sabio,
libre de manchas y penas,
no vas a retornar al ciclo de nacimientos y muertes.

18.2. Historia de un brahmán

Poco a poco, gradual
y sucesivamente, el sabio
elimina todas las contaminaciones
como el fundidor que purifica la plata.

18.3. Historia del Venerable Tissa

Al igual que el óxido devora aquel hierro
a partir del cual el mismo ha surgido,
así, las propias transgresiones
conducen, a los que las cometen, a los estados lamentables.

18.4. Historia de Kaludayi

La falta de recitación, es el óxido de los encantamientos,
la falta de reparación, óxido de la casa,
el descuido, es el óxido de la belleza
y la pereza, óxido del vigilante.

18.5. Historia del hombre, cuya mujer cometió adulterio

La mala conducta es la mancha de la mujer,
para el dador, la mancha es la avaricia,
las malas acciones, manchan
tanto en este mundo como en el venidero.

Pero la peor de todas estas manchas
es la ignorancia, la mancha más grande,
por eso, monjes, abandonad las manchas,
y morad libres de impurezas.

18.6. Historia de Cula Sari

Fácil es la vida del hombre desvergonzado,
que avanza descaradamente como un cuervo,
que calumnia y fanfarronea,
con una vida completamente corrompida.

Pero difícil es la vida de un hombre modesto,
que siempre busca la pureza,
que es jovial y humilde,
con una vida pura y reflexiva.

18.7. Historia de los quinientos discípulos laicos

Si alguien destruye la vida,
si de cuyas palabras emana mentira,
si toma lo que no le es libremente dado
o visita las mujeres del otros;

O si es adicto a las bebidas embriagantes,
indulgente con todo esto,
se corta sus propias raíces [de felicidad],
ya aquí, en este mismo mundo.

Por eso, recuerda, amigo,
es difícil restringir las malas acciones,
no dejes que la codicia y la maldad
te arrastren por el camino de la insatisfacción.

18.8. Historia de Tissa

La gente da de acuerdo a su fe,
de acuerdo a su propia voluntad.
Por eso, si alguien se turba por lo recibido,
o por la comida y bebida que los demás reciben,
no pacificará su mente,
de día ni de noche.

Pero el que ha cortado la mente envidiosa,
la ha desarraigado y destruido por completo,
realmente, tanto de día como de noche,
disfrutará de una mente apacible.

18.9. Historia de cinco discípulos laicos

No hay fuego mayor que la codicia,
no hay atadura más grande que el odio,
la red de la falsa ilusión no tiene iguales
y no hay peor inundación que la avidez.

18.10. Historia del hombre rico Mendaka

Las fallas de otros, son fáciles de ser detectadas,
pero es difícil ver las de uno mismo,
siendo así, uno avienta como la paja,
las fallas ajenas,
mientras esconde las suyas propias,
como el hábil cazador de aves, se esconde a sí mismo.

18.11. Historia del Venerable Ujjhanasaññi

Quien siempre mira las faltas de otros,
constantemente los censura y se ofende,
y sin embargo, camufla sus propias fallas,
está muy lejos de destruir sus manchas.

18.12. Historia del asceta mendicante Subhadda

Así como no hay camino detrás del cielo,
no hay persona detrás de un santo,
la gente se deleita en las atracciones mundanas,
pero los Tathagatas están libres de preocupaciones.

Así como no hay camino detrás del cielo,
no hay persona detrás de un santo,
lo condicionado nunca dura,
ni el Buda nunca es sacudido.

19. El justo (256–272)

19.1. Historia de un juez

Muchos juzgan a la ligera
no apoyándose en el Dhamma,
pero el sabio debería investigar
tanto lo justo como lo injusto.

Quien guía a otros con imparcialidad,
cuidadosamente, de acuerdo al Dhamma,
es el protector del Dhamma
y llamado su poseedor.

19.2. Historia del grupo de los seis monjes

Tan sólo por articular voces
uno no se convierte en sabio.
El que, disfrutando de la seguridad, es libre del odio y el miedo,
a éste se le llama "sabio".

19.3. Historia del grupo del Arahant Ekudana

Tan sólo por articular voces
uno no se vuelve versado en el Dhamma,
pero él que, habiéndola escuchado aunque sea poco,
la practica diligentemente,
éste realmente es "versado en el Dhamma".

19.4. Historia del Venerable Lakuntaka Bhaddiya

El hombre no es un venerable anciano,
únicamente porque tiene el cabello canoso;
podría ser alguien que sólo ha envejecido,
de quien se dice que ha envejecido en vano.

El que es justo y veraz,
no violento, restringido y disciplinado,
el que ha arraigado las contaminaciones,
éste es un venerable anciano.

19.5. Historia de algunos monjes

No es por mera elocuencia,
o por hermosa apariencia,
que uno se convierte en bella persona,
cuando es celoso, jactancioso y mezquino.

El que realmente es "hermoso”,
es aquel que desarraigó esas contaminaciones,
las destruyó por completo,
un hombre sabio que eliminó el odio.

19.6. Historia del Venerable Hatthaka

Por afeitarse la cabeza, uno no se convierte en asceta,
si sigue siendo mentiroso e indisciplinado.
El que codicia y está lleno de deseos,
¿cómo podría ser un asceta?

Él que subyugó toda la maldad,
erradicó todas las malas acciones,
pequeñas y grandes,
éste es un verdadero asceta.

19.7. Historia de un brahmán

Aunque uno pida limosnas,
no por eso se convierte en monje,
sino que practicando el Dhamma,
merece este nombre.

Quien ha trascendido lo bueno y lo malo,
ha vivido la vida santa
y ha discernido lo mundano,
éste es realmente un monje.

19.8. Historia de los seguidores de una doctrina no budista

El mero silencio no le hace a uno sabio,
cuando se es ignorante y extraviado;
pero poner todo en la balanza y decidir sólo por lo que es noble,
trae como bendición, la sabiduría.

El que, comprendiendo a ambas clases del mundo [: interno y externo],
poseyendo esta sabiduría,
se deshace del mal por completo,
es un verdadero sabio.

19.9. Historia de un pescador de nombre Ariya

El que daña a los seres vivos
no puede ser un hombre noble,
sólo el respeto por la vida
le hace a uno digno de este nombre.

19.10. Historia de unos monjes

No es a través los votos y los rituales,
no por leer mucho
ni por alcanzar la calma meditativa,
tampoco por vivir recluido…

…que el monje puede decir:
“He experimentado la dicha del renunciamiento,
que es negada a la gente común”,
si todavía no extinguió todas las contaminaciones.

20. El sendero (273–289)

20.1. Historia de los quinientos monjes

De los senderos, el óctuple es el mejor,
de las verdades, las cuatro nobles,
el desapasionamiento, la mejor enseñanza,
y mejor de los hombres, el Visionario.

Éste es el Sendero, no hay otro por ahí,
para purificar la visión;
entrando a este Sendero,
uno de desconcierta al Mara por completo.

Entrad, entonces, en este Sendero,
poned fin a la insatisfacción.
Libre de agujones por medio del conocimiento,
yo mismo proclamo este Sendero.

Los Budas tan sólo indican el camino,
pero sois vosotros que tenéis que esforzaros;
los meditadores que siguen este Sendero,
se liberan plenamente de las garras del Mara.

20.2. Historia de los quinientos monjes

Cuando uno discierne con sabiduría
que todas las cosas condicionadas son transitorias,
uno se desprende del cansancio de la insatisfacción
pisando el sendero de la pureza.

20.3. Historia de los quinientos monjes

Cuando uno discierne con sabiduría
que todas las cosas condicionadas son dolorosas,
uno se desprende del cansancio de la insatisfacción
pisando el sendero de la pureza.

20.4. Historia de los quinientos monjes

Cuando uno discierne con sabiduría
que todas las cosas condicionadas no son esenciales,
uno se desprende del cansancio de la insatisfacción
pisando el sendero de la pureza.

20.5. Historia del Venerable Tissa, el ocioso

El que no se esfuerza cuando llega el momento de hacerlo,
que es indolente siendo aún joven y fuerte,
con la mente débil e irresuelta,
no encontrará el sendero de la sabiduría.

20.6. Historia del espíritu del puerco

Siempre vigilante de lo que dice, restringido en la mente,
evitando acciones corporales insalubres:
así uno debería guardar estas tres puertas del karma,
para ganar aquel Sendero, sólo conocido a los sabios.

20.7. Historia del Venerable Pothila

Ciertamente, de la meditación brota la sabiduría,
mientras que la misma se desvanece, cuando no se medita;
habiendo conocido esta doble vía,
la del progreso y el declive,
uno debería esforzarse
para incrementar la sabiduría.

20.8. Historia de los cinco monjes ancianos

Cortad el bosque, no solo un árbol,
porque es el bosque que origina el miedo.
Habiendo cortado el bosque con sus malezas de las pasiones,
seréis verdaderos monjes que alcanzan el Nibbana.

Mientras no será cortado
el más mínimo deseo del hombre hacia la mujer,
su mente permanecerá atada
como la lechera está atada a su madre vaca.

20.9. Historia de un Venerable que ha sido orfebre

Arranca el cariño hacia ti mismo,
como se arranca la lila del otoño.
Cultiva el sendero de la paz
y el Nibbana enseñando por el Bien Encaminado.

20.10. Historia del comerciante Mahadhana

“Aquí pasaré el Retiro de las Lluvias,
allí el invierno y allá verano".
Así planifica el tonto,
inconsciente de todo peligro.

20.11. Historia de Kisagotami

El que vive con la mente apegada,
buscando deleite en los hijos y los rebaños,
será asido por la muerte y echado fuera,
como un pueblo dormido, es arrastrado por una gran inundación.

20.12. Historia de Patacara

No hay hijos que puedan ofrecer refugio alguno,
tampoco los padres ni parientes,
para alguien asido por la muerte,
no hay refugio en el parentesco.

Habiendo comprendido esto,
el sabio se refrena por la virtud,
rápidamente esclarece el sendero
que conduce al Nibbana.

21. Miscelánea (290–305)

21.1. Historia de las acciones previas del Buda

Si se vislumbra una gran felicidad,
al desistir de otra pequeña,
el hombre sabio renuncia a esta,
para alcanzar aquella grande.

21.2. Historia de una mujer que comió los huevos de gallina

El que desea felicidad para sí mismo,
causando penas a otros,
enredado con la ira,
nunca será liberado del odio.

21.3. Historia del Venerable Bhaddiya

Lo que debería hacerse, no se hace,
mientras se hace lo indebido,
se incrementan las contaminaciones
de los soberbios y los negligentes.

Pero los que practican persistentemente,
conscientemente atentos del cuerpo,
quienes nunca hacen lo indebido
sino que siempre se empeñan en lo que debe hacerse,
aquellos atentos y conscientes,
echan fuera las contaminaciones.

21.4. Historia del Venerable Bhaddiya

Habiendo dado muerte a su madre [avidez] y padre [egolatría],
habiendo asesinado a los dos reyes guerreros [eternalismo y nihilismo],
habiendo destruido sus reinos con los súbditos,
uno camina inmune, como un santo.

Habiendo dado muerte a su madre [avidez] y padre [egolatría],
habiendo asesinado a los dos reyes guerreros [eternalismo y nihilismo],
habiendo destruido el camino con fieras salvajes,
uno camina inmune, como un santo.

21.5. Historia del hijo de leñador

Los discípulos de Gotama son aquellos,
que constantemente, de día y de noche,
permanecen meditando
sobre las virtudes del Buda.

Los discípulos de Gotama son aquellos,
que constantemente, de día y de noche,
permanecen meditando
sobre las virtudes del Dhamma.

Los discípulos de Gotama son aquellos,
que constantemente, de día y de noche,
permanecen meditando
sobre las virtudes del Sangha.

Los discípulos de Gotama son aquellos,
que constantemente, de día y de noche,
permanecen meditando
sobre la naturaleza del cuerpo.

Los discípulos de Gotama son aquellos,
que constantemente, de día y de noche,
permanecen meditando
en el deleite de lo inocuo.

Los discípulos de Gotama son aquellos,
que constantemente, de día y de noche,
encuentran deleite
en la meditación.

21.6. Historia de un monje del país de los vajjis

Difícil es la renuncia y difícil es deleitarse en ella,
difícil es la vida en el hogar que también produce penas,
penoso es asociarse con los incompatibles,
penoso es recorrer el samsara.
Por eso no seáis viajeros del samsara,
dejad de perseguir lo insatisfactorio.

21.7. Historia de Citta, un hombre hogareño

Aquel que está lleno de confianza y virtud,
dotado de gloria y riquezas,
es honrado por doquier,
dondequiera que vaya.

21.8. Historia de Culasubhadda

Los hombres pacificadores relucen desde lejos,
como la nevada cúspide de Himalaya,
mientras que los hombres falsos ya no son vistos más,
son como las flechas disparadas en la noche.

21.9. Historia del monje que se quedó sólo

En soledad uno se sienta, en soledad se acuesta,
en soledad camina invariablemente;
en soledad uno se amansa a sí mismo
y encontrará deleite en el bosque.

22. El infierno (306–319)

22.1. Historia de Sundari, la asceta errante

El que niega la verdad, va al infierno,
al igual que aquel que hizo algo y niega haberlo hecho.
Ambos, por igual, pagarán por sus acciones
en la otra vida.

22.2. Historia de aquellos que sufrieron a causa de sus malas acciones

Muchos de los que visten el hábito amarillo,
no se restringen en malas acciones,
estos malvados, por sus mal kamma,
resurgirán en el infierno.

22.3. Historia de los monjes que vivieron a la orilla del río Vaggumuda

Sería mejor tragar una bola de acero,
ardiente como una llama de fuego,
que comer la comida de las limosnas,
por alguien que es inmoral e irrestricto.

22.4. Historia de Khema, el líder de la cofradía

Cuatro cosas se precipitan hacia el hombre negligente,
que se acuesta con las esposas de otros:
demérito, insomnio,
sentimiento de culpa, infierno.

El demérito y un mal destino,
por una dicha corta del asustado con la asustada.
Además, está el rey quien les impone un duro castigo:
por eso nadie debería acostarse con las esposas de otros.

22.5. Historia de un monje obstinado

Al igual que una brizna de hierba,
corta la mano cuando está mal direccionada,
así también la vida monástica mal enfocada,
conduce al infierno.

Un mérito hecho casualmente,
una práctica corrompida,
la vida santa dudosa:
nada de eso produce frutos duraderos.

Si hay algo meritorio que debe ser hecho,
hay que realizarlo diligentemente,
pero una vida monástica floja,
ciertamente agrega más polvo del que hubo antes.

22.6. Historia de una mujer con la predisposición a los celos

Es mejor evitar una mala acción,
para que lo malhecho no se convierta en tormento.
Es mejor hacer lo bueno:
no hay tormentos tras hacer el bien.

22.7. Historia de muchos monjes

Al igual que las fronteras de la ciudad
están custodiadas por dentro y por fuera,
así debería protegerse uno mismo.
No dejes pasar este momento,
porque si lo descuidas habrá aflicción
y nacimiento en el infierno.

22.8. Historia de un grupo de malos ascetas

Hay los que se avergüenzan cuando no hay de qué,
pero no lo hacen, cuando se trata de hechos vergonzosos,
ellos, por haber abrazado los incorrectos puntos de vista,
van directo al mal nacimiento.

Hay los que se atemorizan cuando no hay de qué,
pero no lo hacen, cuando se trata de hechos temibles,
ellos, por haber abrazado los incorrectos puntos de vista,
van directo al mal nacimiento.

22.9. Historia de los discípulos de maestros no budistas

Hay los que ven la falta dónde no la hay,
pero cuando realmente fallan, no lo ven así,
ellos, por haber abrazado los incorrectos puntos de vista,
van directo al mal nacimiento.

Hay los que conocen la falta como tal,
al igual que reconocen cuando no la hay,
ellos, por haber abrazado los correctos puntos de vista,
van a un nacimiento feliz.

23. El elefante (320–333)

23.1. Sobre dominarse a sí mismo

La mayoría de la gente no es virtuosa,
pero yo, voy a soportar el abuso,
como lo hace un elefante en medio de la batalla
cuando le disparan las flechas.

El elefante domado conduce la manada,
sobre él monta el rey;
los más nobles entre los hombres son aquellos que están amansados
y saben resistir los abusos.

Excelentes son las mulas domadas,
al igual que los caballos de pura raza de Sind
y los nobles elefantes del Estado;
pero mejor de todos es el que se ha amansado a sí mismo.

23.2. Historia del monje que ha sido entrenador de elefantes

Por cierto, montando esta clase de vehículos
uno no puede recorrer las regiones poco frecuentadas;
sólo amansándose a sí mismo,
uno adquiere el vehículo correcto.

23.3. Historia de un anciano brahmán

Cuando el elefante Dhanapalaka está encadenado,
no come ni un sólo bocado y es incontrolable:
se comporta como si estuviera en celo,
recordando con nostalgia su vida en el bosque.

23.4. Historia del rey Pasenadi de Kosala

Un estúpido haragán, empapado en glotonería,
absorto en el sueño, revolcándose siempre
como un cerdo relleno que engorda con bazofia,
aquel, renacerá una y otra vez.

23.5. Historia del novicio Sanu

Anteriormente, esta errática mente vagaba
por donde se le antojaba y donde le placía;
pero ahora la voy a controlar sabiamente,
como un entrenador controla al elefante en celo.

23.6. Historia del elefante llamado Paveyyaka

Deleitaos en la atención
y guardad bien vuestras mentes.
Salid del camino pantanoso,
como lo haría un elefante hundido en el fango.

23.7. Admonición de los quinientos monjes

Si para practicar uno encuentra a un amigo
prudente, sabio y de buena conducta,
atento y feliz, superará todos los problemas,
viviendo con él.

Si para practicar uno no encuentra a un amigo
prudente, sabio y de buena conducta,
que sea como un rey que abandona el país conquistado,
o como un elefante que se pasea solitario en el bosque.

Es mejor vivir solo.
No hay amistad con un tonto.
Evitando el mal y libre de preocupaciones,
es mejor, como un elefante, pasearse solo en el bosque.

23.8. Historia del Mara

Bendito el que tiene amigos cuando los necesita,
bendito el que sabe contentarse con cualquier cosa,
bendito es el mérito a la hora de la muerte,
bienaventurado el que abandonó toda la insatisfacción.

Respeto a la madre, trae felicidad,
al igual que el respeto al padre.
Trae felicidad el respeto a los ascetas,
al igual que el respeto a los virtuosos santos.

Bendito el virtuoso hasta el fin de sus días,
bendito el que tiene fe firmemente asentada,
bendito el que alcanzó la sabiduría,
bendito el que se abstiene de hacer el mal.

24. Avidez (334–359)

24.1. Historia del pasado: el monje insolente. Los bandidos–Historia del presente: el pescador y el pez con el aliento apestoso

Como la hiedra rastrera, crece la avidez
en alguien que vive desatento.
Esta persona brinca de una vida a otra,
como el mono en el bosque buscando la fruta.

Cualquier infeliz en este mundo
que se encuentra apegado a las raíces de la avidez,
ve crecer sus penas
como la hierba mojada crece después de la lluvia.

Pero cualquiera en este mundo
que conquista la avidez tan difícil de ser desarraigada,
ve caer sus penas
como las gotas del agua que se deslizan de las hojas del loto.

Declaro prosperidad para vosotros
en medio de las asambleas.
Extirpad la avidez
como se hace con las fragrantes raíces de la hierba.
No dejaos quebrar de nuevo, una y otra vez
como si fuerais unos juncos arrastrados por el Mara.

24.2. La joven marrana

Al igual que un árbol cortado crece de nuevo
cuando sus raíces son firmes, sanos y salvos,
de la misma manera la insatisfacción vuelve a crecer,
mientras la avidez latente, aún no está extirpada.

En alguien que está arrastrado fuertemente
por las treinta y seis corrientes hacia lo que aparenta ser dulce,
las corrientes de los pensamientos que brotan de la codicia,
lo arrastran por mantener estas malas actitudes.

Por todas partes se arremolinan aquellas corrientes,
sus enredaderas rebosan, firmemente arraigadas.
Cuando veis las enredaderas de la avidez aquí,
cortadlas de raíz con sabiduría.

A los seres les inundan
las pegajosas corrientes del deseo;
empapados en el confort, buscan la felicidad:
semejantes personas nacerán y envejecerán.

Los que están acorralados por la avidez,
tiemblan aterrados como la liebre en la trampa,
atrapados por las ligaduras y las cadenas,
vuelven a estar insatisfechos por mucho tiempo.

Los que están acorralados por la avidez,
tiemblan aterrados como la liebre en la trampa,
por ello, que reprima la avidez,
aquel asceta que aspira el desapasionamiento.

24.3. Historia del monje que dejó los hábitos

Ha abandonado el bosque [de los deseos],
encontró el disfrute en el bosque, pero ha retornado al primero,
miradlo:
era libre y ha vuelto a ser esclavo.

24.4. La prisión

No son las más fuertes las ataduras
de hierro, de madera o de cuerdas, proclama el sabio,
sino las apasionadas ansias por los hijos, las mujeres,
las piedras preciosas y los ornamentos.

Esta atadura es fuerte, proclama el sabio,
que arrastra hacia lo bajo, floja, pero difícil de esquivar.
Sin embargo, los renunciantes cortan esa pasión
y abandonan los placeres sensuales.

24.5. Historia de la Venerable Anciana Khema

Atrapados en las pasiones vuelven a caer,
y giran como la araña dentro de su propia red.
Pero los renunciantes cortan esa pasión
y abandonan toda la insatisfacción.

24.6. Historia de Uggasena

Dejad ir el pasado, dejad ir el futuro,
dejad ir el presente: id más allá del devenir.
Con la mente liberada por completo,
no habrá más nacimiento ni vejez para vosotros.

24.7. El joven y sabio arquero

El que agita su mente con dudas y suspicacias,
que se apasiona por los placeres sensuales,
acrecienta cada vez más la avidez
y sus cadenas se vuelven más fuertes que nunca.

Pero el que se deleita en calmar los pensamientos,
quien cultiva la atención consciente en la asquerosidad,
éste erradica la avidez
y se libera de las cadenas del Mara.

24.8. El Mara procura en vano a espantarle a Rahula

El que alcanzó la meta sin miedos,
permanece libre de avidez y culpa,
eliminó las espinas de la vida
y esta es su última existencia.

El que permanece libre de la avidez y el apego,
versado en la etimología y el significado,
hábil en las secuencias de palabras y sus combinaciones,
ese gran sabio es llamado una ‘Gran Persona’
y esta es su última existencia.

24.9. Historia de Upaka

Más allá de todos los seres, conocedor de todos los dhammas de los tres tiempos,
sin apego y libre de toda avidez,
habiendo comprendido todo por mí mismo:
¿a quién llamaría ‘maestro’?

24.10. Historia de la pregunta surgida en Sakka

La dádiva del Dhamma supera a todos los presentes,
el sabor del Dhamma es mejor que cualquier otro gusto,
el deleite en el Dhamma es más excelso que cualquier otro placer,
y la destrucción de la avidez conquista a todo mal.

24.11. Historia de un hombre rico sin descendientes

Las riquezas destruyen al tonto,
a aquel que no busca la otra orilla,
ávido por las riquezas, este ignorante
está arruinado y arruina a otros.

24.12. La dádiva grande y pequeña

La cizaña es la ruina de los campos,
como la pasión es la ruina de los hombres,
sólo la dádiva ofrecida desapasionadamente,
produce abundantes frutos.

La cizaña es la ruina de los campos,
como la pasión es la ruina de los hombres,
sólo la dádiva ofrecida sin odio,
produce abundantes frutos.

La cizaña es la ruina de los campos,
como la pasión es la ruina de los hombres,
sólo la dádiva ofrecida sin engaño,
produce abundantes frutos.

La cizaña es la ruina de los campos,
como la pasión es la ruina de los hombres,
sólo la dádiva ofrecida sin codicia,
produce abundantes frutos.

25. El monje (360–382)

25.1. Historia de los cinco monjes de Savatthi

Restringir la vista es bueno,
bueno es restringir el oído,
restringir el olfato es bueno
y bueno es restringir la degustación.

Restringir el contacto es bueno,
bueno es restringir el habla,
restringir la mente es bueno
y bueno es restringir todo.
El monje que vive completamente restringido,
se libera de toda la insatisfacción.

25.2. Historia del monje que mató a un cisne

Controlando las manos, los pies y
el habla, dotado del más alto control,
deleitándose interiormente en el recogimiento,
contento en la soledad: a ese le llamo monje.

25.3. Historia del monje Kokalika

Cuando el habla del monje está controlado,
cuando habla sabiamente y sin petulancia,
cuando explica bien tanto la teoría como la práctica,
semejantes palabras parecen dulces como la miel.

25.4. Historia del Venerable Dhammarama

El monje que mora en el Dhamma,
en el Dhamma se deleita y medita en el,
el que siempre se recuerda del Dhamma,
no va a extraviarse nunca de la Noble Enseñanza.

25.5. Historia de un monje traidor

Uno no debe desdeñar lo que ha recibido
ni envidiar lo que recibieron otros;
el monje que es envidioso,
no alcanzará la calma mental.

Aunque reciba poco,
el monje no lo desdeña,
puro y esforzado,
recibe alabanzas hasta de los dioses.

25.6. Historia del brahmán que ofreció la comida de las limosnas al Buda

Para quien no existe "mío" alguno
entre los nombres y las formas,
quien no se apena por nada que no es,
realmente, puede ser llamado "monje".

25.7. Historia de los ladrones y de una mujer piadosa

El monje que permanece en el amor benevolente,
que se deleita la Enseñanza del Buda,
alcanza el Lugar de la Paz:
la dicha del cese de todo lo condicionado.

Vacía, oh monje, este bote:
descargado, será más veloz.
Habiendo cortado la codicia y el odio,
viajarás hacia el Nibbana.

Corta las cinco cosas y abandona otras cinco,
más cinco cosas cultiva;
el monje que es liberado de las cinco cadenas
es llamado "El que cruza la corriente" .

Medita monje, no seas desatento;
no dejes el arremolino de los placeres en tu mente.
No permitas que por desatento seas tragado como una bola de acero,
no sea que grites consumido: “¡qué sufrimiento!”

No hay jhanas sin sabiduría
ni hay sabiduría sin jhanas:
pero alguien que desarrolla a ambas cualidades,
se acerca al Nibbana.

El monje que busca un lugar solitario,
cuyo corazón permanece en paz
y ve el Dhamma rectamente,
conoce la incomparable dicha.

Cuando uno reflexiona
sobre surgir y desaparecer de los cúmulos (khandhas),
alcanza arrobamiento y gozo:
lo Inmortal es para aquel que conoce.

Esto es lo principal para un monje sabio:
el control de los sentidos, el contentamiento,
la restricción de acuerdo a Patimokkha
y la compañía de los nobles amigos,
aquellos de vida pura y esforzada.

Siendo cordial
y de conducta amable,
uno alcanza un gozo grandioso
y pone fin a la insatisfacción.

25.8. Historia de la meditación sobre la flor del jazmín

Al igual que las flores del jazmín,
se marchitan y caen,
así también, oh monje,
deja caer la codicia y la aversión.

25.9. Historia del Venerable Santakaya

El monje calmo en el cuerpo y habla,
calmo en la mente serena,
que ha renunciado a los goces mundanos,
“totalmente tranquilo" se llama.

25.10. Historia del Venerable Nangala Kula o Apego a las viejas vestimentas

Exhórtate a ti mismo,
restríngete a ti mismo;
cuídate a ti mismo y sé atento:
así, oh monje, vivirás feliz.

Uno mismo es su propio refugio
y uno mismo es su propia guía,
por eso uno debería controlarse a sí mismo
como los mercaderes lo hacen con sus más espléndidos caballos.

25.11. Historia del monje Vakkali

Lleno de gozo y fe,
deleitándose en la Enseñanza del Buda,
el monje llegará al Lugar de la Paz,
al cese de todo lo condicionado.

25.12. Historia del novicio Sumana, que hizo un milagro

Ciertamente, aquel monje joven,
cuando se esfuerza en la Enseñanza del Buda,
ilumina el mundo entero
como la luna en una noche sin nubes.

26. El monje (383–423)

1. Historia del brahmán que tuve gran fe

Esfuérzate para cruzar la corriente
de los deseos sensoriales, oh brahmán,
comprendiendo el cese de lo condicionado,
sé el conocedor de lo no creado.

2. Historia de los treinta monjes

Mediante dos cualidades
el brahmán alcanza el más allá.
Todas las ataduras del que conoce
desaparecen por completo.

3. Historia del Mara

Para quien no existe la orilla lejana ni cercana,
que no se encuentra ni lejos ni cerca,
libre de miedo y manchas:
a este le llamo un verdadero brahmán.

4. Historia de cierto brahmán

Sentado en contemplación, concentrado,
quien realizó la tarea y se liberó de las contaminaciones,
habiendo alcanzado la meta más alta:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

5. Historia del Venerable Ananda

El sol brilla de día,
la luna alumbra de noche;
brilla la armadura del guerrero
y el brahmán brilla en la contemplación.
Sin embargo, por encima de todo, de día y de noche,
resplandece el brillo del Buda.

6. Historia de un brahmán recluso

Porque eliminó la maldad, se llama "brahmán”,
porque vive sereno, se llama "monje”,
habiendo desterrado las impurezas,
se le conoce como "renunciante".

7. Historia del Venerable Sariputta

Uno no debería atacar a un brahmán
ni éste debería ser vengativo;
es un oprobio atacar a un brahmán,
pero mayor aún, el brahmán que quiera vengarse.

No es pequeña la recompensa del brahmán
que aparta su mente de lo que más quiere.
Mientras más se aleja de hacer el daño,
más amaina su insatisfacción.

8. Historia de la Venerable Mahapajapati Gotami

En quien no se encuentra un mal comportamiento
con el cuerpo, la palabra o la mente,
el que se restringe en estos tres aspectos:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

9. Historia del Venerable Sariputta

A aquel que comprende el Dhamma
enseñado por un perfecto Buda,
a éste hay que honrar con devoción
como el brahmán lo hace con el fuego sagrado.

10. Historia del brahmán Jatila

Uno no llega a ser un brahmán mediante el nacimiento,
ni por el linaje o haciendo austeridades;
pero el que está despierto a la verdad y al Dhamma,
el puro: este es el brahmán.

11. Historia de un brahmán tramposo

¡Tonto! ¿Para qué tienes el pelo enmarañado?
¿Para qué el manto de piel de leopardo?
Adentro estás lleno de defectos,
pero te decoras por fuera.

12. Historia de Kisa Gotami vestida con harapos

El que se viste con andrajos, está flaco,
con venas propagadas en todo su cuerpo,
meditando en soledad en el bosque:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

13. ¿Quién es un brahmán?

No le llamo "brahmán”
sólo porque nació del vientre de tal linaje,
si es un simple arrogante,
y que siempre hay algo que considera suyo.
Pero él que nada tiene y a nada está apegado,
a éste le llamo un verdadero brahmán.

14. Historia del acróbata Uggasena

El que ha cortado todas las cadenas,
y nunca se atemoriza,
que ha ido más allá de las ataduras, el desuncido:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

15. Historia del remolcador de guerra

El que cortó la correa y las riendas,
También la cuerda y el freno,
destruyó los impedimentos y está Despierto:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

16. Historia del paciente que sometió al insolente

Quien, libre de odio, se hace inmune a los abusos,
golpes y castigos,
armado con el poder de la paciencia:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

17. Historia de Sariputta cuando fue vilipendiado por su madre

Quien es libre de odio y responsable,
lleno de virtud y libre de la codicia,
que, siendo amansado, alcanzó su último nacimiento:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

18. Historia de la monja Uppalavanna

Como el agua se desliza de las hojas del loto
o el grano de mostaza de la punta de una aguja,
así es el que no se aferra a los placeres sensuales:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

19. Historia de un esclavo que dejó sus cargas

Quien, en este mundo, llegó a comprender
el cese de toda la insatisfacción,
que echó las cargas y se liberó de las ataduras:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

20. Khema, la sabia

Cuyo conocimiento es profundo, quien es sabio,
quien hábilmente distingue el camino recto del equivocado,
habiendo alcanzado la meta suprema:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

21. Historia de un monje y una divinidad

Lejos de los hombres hogareños,
lejos de los renunciantes,
camina sin hogar y sin deseos:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

22. Historia de un monje y una mujer

Quien renunció a herir los seres,
tanto a los temblorosos como a los valientes,
quien no causa la muerte ni mata:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

23. Historia de cuatro novicios

Entre los hostiles, amigable,
entre los violentos, comedido,
desprendido entre los apegados:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

24. Historia del Venerable Maha Panthaka

De quien han caído
la codicia y el odio, la presunción y el desprecio
como cae el grano de mostaza de la punta de una aguja:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

25. Historia del Venerable Pilindavaccha

Quien profiere palabras instructivas,
verdaderas y amables,
que no ofende a nadie:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

26. Historia del monje que ha sido acusado de robar

El que, en este mundo, nunca toma
lo que no le ha sido dado, valioso o insignificante,
grande o pequeño, agradable o no:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

27. Historia de Sariputta cuando ha sido mal comprendido

En quien no se encuentran más anhelos,
de este mundo ni del venidero,
libre de anhelos y las ataduras:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

28. Historia del Venerable Maha Moggallana

En quien no se encuentran más apegos,
quien se liberó de las dudas con el conocimiento final,
quien ha penetrado lo Inmortal profundamente:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

29. Renunciar a ambos: al bien y el mal

Quien ha trascendido a ambas ataduras:
el bien al igual que el mal,
vive satisfecho, inmaculado y puro
y a éste le llamo un verdadero brahmán.

30. Historia del Venerable "Luz de Luna”

El que, como la luna: inmaculada y pura,
es limpio y sereno, y en quien
se ha consumado el deleite por la existencia:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

31. Siete años en el útero

Quien ha superado el sendero difícil
y las cadenas de la falsa ilusión,
quien recorriendo cruzó más allá, el contemplativo,
sin la codicia, sin preguntas dudosas,
sin combustible, se calma en la frescura:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

32. La cortesana que tienta al monje o Sundara Samudda

Quien aquí ha abandonado los deseos sensuales,
como aquel que es sin hogar y que ha renunciado a todo,
con el deseo y la existencia consumados:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

33–34. Ajatasattu ataca al palacio de Jotika

Quien aquí ha abandonado la codicia,
como aquel que es sin hogar y que ha renunciado a todo,
con el deseo y la existencia consumados:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

35. Historia del monje que una vez fue mimo

Abandonando todas las ataduras humanas
y yendo más allá de las ataduras de las divinidades,
desencadenado y completamente libre de todas las ataduras:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

36. Historia del monje que una vez fue mimo

Abandonando tanto el fastidio como el deleite,
refrescado y libre de manchas,
el heroico Conquistador de los Mundos:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

37. Historia del cráneo golpeador

El que conoce el destino de los que mueren,
su reaparición en cualquier modo,
desapegado, sublime, Despierto:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

Cuyo destino es desconocido,
tanto para los seres humanos, como para los espíritus y los dioses,
que eliminó las impurezas, el Arahant:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

38. Historia de un marido y su mujer

El que se ha liberado de todo,
del pasado, el presente y el futuro,
que nada posee y vive desapegado:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

39. Historia de Angulimala, el Temible

El noble, el excelso, el conquistador,
gran sabio, el que ha conquistado todo,
el impecable, limpio y Despierto:
a éste le llamo un verdadero brahmán.

40. Es el dador quien hace la dádiva

Quien conoce sus existencias previas,
que puede ver los estados de dicha y aflicción,
quien alcanza el fin de los nacimientos,
el supremo sabio con la sabiduría penetrante,
completo en todas las realizaciones:
a éste le llamo un verdadero brahmán.