Majjhima Nikaya 120

Sankharupapatti Sutta

Reaparición de acuerdo a la aspiración

Esto he escuchado: En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en la Arboleda Jeta del Parque de Anathapindika cerca de Savatthi. Estando allí, se dirigió a los monjes de esta manera: “Monjes”.—"Sí, venerable señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado continuó:

“Monjes, voy a enseñaros acerca de la reaparición de acuerdo a la aspiración de uno. Escuchad y prestad atención a lo que voy a decir”.—"Sí, venerable señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado continuó:

“He aquí, monjes, el monje que posee la fe, la virtud, el aprendizaje, la generosidad y la sabiduría, piensa de esta manera: ‘al disolverse el cuerpo, después de la muerte podría reaparecer en compañía de los bien situados nobles’. Entonces, fija su mente en eso, toma resolución firme sobre ello y lo desarrolla. Estas aspiraciones y esta morada conducen a su reaparición allí. Este es el sendero, monjes, que conduce a la reaparición allí.

“Además, monjes, el monje que posee la fe, la virtud, el aprendizaje, la generosidad y la sabiduría, piensa de esta manera: ‘al disolverse el cuerpo, después de la muerte podría reaparecer en compañía de los bien situados brahmanes… bien situados hombres hogareños’. Entonces, fija su mente en eso, toma resolución firme sobre ello y lo desarrolla. Estas aspiraciones y esta morada conducen a su reaparición allí. Este es el sendero, monjes, que conduce a la reaparición allí.

“Además, monjes, el monje que posee la fe, la virtud, el aprendizaje, la generosidad y la sabiduría, escucha que los dioses del cielo de los Cuatro Grandes Reyes son longevos, bellos y disfrutan de gran felicidad. Entonces, piensa de esta manera: ‘al disolverse el cuerpo, después de la muerte podría reaparecer en compañía de los dioses del cielo de los Cuatro Grandes Reyes’. Entonces, fija su mente en eso, toma resolución firme sobre ello y lo desarrolla. Estas aspiraciones y esta morada conducen a su reaparición allí. Este es el sendero, monjes, que conduce a la reaparición allí.

“Además, monjes, el monje que posee la fe, la virtud, el aprendizaje, la generosidad y la sabiduría, escucha que los dioses del cielo de los Treinta y tres… dioses Yama… los dioses del cielo Tusita… los dioses que se deleitan en la creación… los dioses que ejercen el poder sobre otras creaciones son longevos, bellos y disfrutan de gran felicidad. Entonces, piensa de esta manera: ‘al disolverse el cuerpo, después de la muerte podría reaparecer en compañía de los dioses que ejercen el poder sobre otras creaciones’. Entonces, fija su mente en eso, toma resolución firme sobre ello y lo desarrolla. Estas aspiraciones y esta morada conducen a su reaparición allí. Este es el sendero, monjes, que conduce a la reaparición allí.

“Además, monjes, el monje que posee la fe, la virtud, el aprendizaje, la generosidad y la sabiduría, escucha que el Brahma de Mil es longevo, bello y disfruta de gran felicidad. Y el Brahma de Mil mora resuelto a impregnar el sistema mundial de mil mundos, y mora resuelto a impregnar a los seres que han reaparecido allí. Al igual que un hombre de buena vista puede tomar la agalla en su mano y revisarla, de la misma manera el Brahma de Mil mora resuelto a impregnar el sistema mundial de mil mundos, y mora resuelto a impregnar a los seres que han reaparecido allí. Entonces, el monje piensa de esta manera: ‘al disolverse el cuerpo, después de la muerte podría reaparecer en compañía del Brahma de Mil’. Entonces, fija su mente en eso, toma resolución firme sobre ello y lo desarrolla. Estas aspiraciones y esta morada conducen a su reaparición allí. Este es el sendero, monjes, que conduce a la reaparición allí.

“Además, monjes, el monje que posee la fe, la virtud, el aprendizaje, la generosidad y la sabiduría, escucha que el Brahma de Dos Mil… el Brahma de Tres Mil… el Brahma de Cuatro Mil… el Brahma de Cinco Mil es longevo, bello y disfruta de gran felicidad. Y el Brahma de Cinco Mil mora resuelto a impregnar el sistema mundial de cinco mil mundos, y mora resuelto a impregnar a los seres que han reaparecido allí. Al igual que un hombre de buena vista puede tomar la agalla en su mano y revisarla, de la misma manera el Brahma de Cinco Mil mora resuelto a impregnar el sistema mundial de cinco mil mundos, y mora resuelto a impregnar a los seres que han reaparecido allí. Entonces, el monje piensa de esta manera: ‘al disolverse el cuerpo, después de la muerte podría reaparecer en compañía del Brahma de Cinco Mil’. Entonces, fija su mente en eso, toma resolución firme sobre ello y lo desarrolla. Estas aspiraciones y esta morada conducen a su reaparición allí. Este es el sendero, monjes, que conduce a la reaparición allí.

“Además, monjes, el monje que posee la fe, la virtud, el aprendizaje, la generosidad y la sabiduría, escucha que el Brahma de Diez Mil es longevo, bello y disfruta de gran felicidad. Y el Brahma de Diez Mil mora resuelto a impregnar el sistema mundial de diez mil mundos, y mora resuelto a impregnar a los seres que han reaparecido allí. Al igual que la piedra de un fino berilo de las aguas prístinas, de ocho quilates, bien cortada, puesta sobe un brocado rojo, brilla, irradia y reluce, de la misma manera, el Brahma de Diez Mil mora resuelto a impregnar el sistema mundial de diez mil mundos, y mora resuelto a impregnar a los seres que han reaparecido allí. Entonces, el monje piensa de esta manera: ‘al disolverse el cuerpo, después de la muerte podría reaparecer en compañía del Brahma de Dziez Mil’. Entonces, fija su mente en eso, toma resolución firme sobre ello y lo desarrolla. Estas aspiraciones y esta morada conducen a su reaparición allí. Este es el sendero, monjes, que conduce a la reaparición allí.

“Además, monjes, el monje que posee la fe, la virtud, el aprendizaje, la generosidad y la sabiduría, escucha que el Brahma de Cien Mil es longevo, bello y disfruta de gran felicidad. Y el Brahma de Diez Mil mora resuelto a impregnar el sistema mundial de cien mil mundos, y mora resuelto a impregnar a los seres que han reaparecido allí. Al igual que in ornamento hecho del oro fino, muy hábilmente forjado en el horno por un hábil orfebre, puesto sobe un brocado rojo, brilla, irradia y reluce, de la misma manera, el Brahma de Cien Mil mora resuelto a impregnar el sistema mundial de cien mil mundos, y mora resuelto a impregnar a los seres que han reaparecido allí. Entonces, el monje piensa de esta manera: ‘al disolverse el cuerpo, después de la muerte podría reaparecer en compañía del Brahma de Cien Mil’. Entonces, fija su mente en eso, toma resolución firme sobre ello y lo desarrolla. Estas aspiraciones y esta morada conducen a su reaparición allí. Este es el sendero, monjes, que conduce a la reaparición allí.

{169-171} “Además, monjes, el monje que posee la fe, la virtud, el aprendizaje, la generosidad y la sabiduría, escucha que los dioses de la Radiación… dioses de Limitada Radiación… dioses de Inconmensurable Radiación… dioses de la Radiación Transmitida… dioses de la Gloria… dioses de Gloria Limitada… dioses de Gloria Inconmensurable… dioses de la Gloria Refulgente… dioses del Gran Fruto… dioses de Aviha… dioses de Atappa… dioses de Sudassa… dioses de Sudassi… dioses de Akanittha son longevos, bellos y disfrutan de gran felicidad. Entonces, él piensa de esta manera: ‘al disolverse el cuerpo, después de la muerte podría reaparecer en compañía de los dioses de Akanittha’. Entonces, fija su mente en eso, toma resolución firme sobre ello y lo desarrolla. Estas aspiraciones y esta morada conducen a su reaparición allí. Este es el sendero, monjes, que conduce a la reaparición allí.

{172-174} “Además, monjes, el monje que posee la fe, la virtud, el aprendizaje, la generosidad y la sabiduría, escucha que los dioses de la base del espacio infinito… los dioses de la base de la conciencia infinita… los dioses de la base de la nada… los dioses de la base de ni-percepción-ni-no-percepción son longevos, bellos y disfrutan de gran felicidad. Entonces, él piensa de esta manera: ‘al disolverse el cuerpo, después de la muerte podría reaparecer en compañía de los dioses de la base de ni-percepción-ni-no-percepción’. Entonces, fija su mente en eso, toma resolución firme sobre ello y lo desarrolla. Estas aspiraciones y esta morada conducen a su reaparición allí. Este es el sendero, monjes, que conduce a la reaparición allí.

“Además, monjes, el monje que posee la fe, la virtud, el aprendizaje, la generosidad y la sabiduría piensa de esta manera: ‘oh, a través del descubrimiento por mí mismo, con el conocimiento directo podría, aquí y ahora, entrar y permanecer en la liberación de la mente y liberación a través de sabiduría que es inmaculada y destruye las contaminaciones.’ Entonces, a través del descubrimiento por él mismo, con el conocimiento directo, aquí y ahora, él entra y permanece en la liberación de la mente y liberación a través de sabiduría que es inmaculada y destruye las contaminaciones. Este monje, monjes, no reaparece nunca más.”

Eso es lo que dijo el Bienaventurado y los monjes fueron satisfechos y se deleitaron en las palabras del Bienaventurado.