Colección de discursos agrupados temáticamente

Saddha Sutta

1.36. La fe

En esta ocasión, el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta, en el parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Entonces, cuando la noche estaba avanzada, un número de devatas pertenecientes a las huestes de Satullapa, de imponente belleza, iluminando toda la arboleda de Jeta, se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje y se quedaron a un lado.

Entonces un devata, estando a un lado, recitó este verso en la presencia del Bienaventurado:

“La fe es la pareja de una persona;
Si la falta de fe no persiste,
La fama y el renombre le llegan a uno de este modo,
Y uno camina al cielo al salir de cuerpo.”

Entonces otro devata recitó estos versos en la presencia del Bienaventurado:

“Uno debe descartar la ira, desechar la presunción,
Trascender todos los grilletes.
No sufre tormentos quien nada tiene,
Quien no se adhiere al nombre-y-forma.”

[Otro devata:]

Devota a la negligencia.
Pero el hombre sabio guarda la diligencia
Como su más preciado tesoro.

“No te quedes en la negligencia,
No intimes con el deleite sensual.
Los diligentes, los que meditan,
Alcanzan la suprema felicidad”.