Colección de discursos agrupados temáticamente

Dasabala Sutta

12.21. Los diez poderes

En Savatthi. “Monjes, poseyendo los diez poderes y las cuatro bases de la autoconfianza, el Tathagata reclama el lugar del tauro principal del rebaño, rugiendo su rugido de león en medio de las asambleas y poniendo en movimiento la Rueda de Brahma de esta manera: ‘Tal es la forma, tal es su origen, tal es su desaparición; tal es la sensación, tal es su origen, tal es su desaparición; tal es la percepción, tal es su origen, tal es su desaparición; tales son las formaciones mentales, tal es su origen, tal es su desaparición; tal es la conciencia, tal es su origen, tal es su desaparición. Cuando eso existe, aquello llega a ser; con el surgimiento de eso, surge aquello. Cuando eso no existe, aquello no llega a ser; con el cese de eso, cesa aquello. Con la ignorancia como condición, las formaciones mentales [llegan a ser]; con las formaciones mentales como condición, surge la conciencia; con la conciencia como condición, surge el nombre-y-forma; con el nombre-y-forma como condición, surge la séxtuple base de los sentidos; con la séxtuple base de los sentidos, surge el contacto; con el contacto como condición, surge la sensación; con la sensación como condición, surge la avidez; con la avidez como condición, surge el apego; con el apego como condición, surge la existencia; con la existencia como condición, surge el nacimiento; con el nacimiento como condición, surge la-vejez-y-la-muerte, el dolor, el lamento, la pena, el displacer y la desesperanza. Tal es el origen de todo ese montón de insatisfacción.

“Pero con la total desaparición y el cese de la ignorancia, llega el cese de las formaciones mentales; con el cese de las formaciones volitivas, llega el cese de la conciencia; con el cese de la conciencia, llega el cese del nombre-y-forma; con el cese del nombre-y-forma, llega el cese de la séxtuple base de los sentidos; con el cese de la séxtuple base de los sentidos, llega el cese del contacto; con el cese del contacto, llega el cese de la sensación; con el cese de la sensación, llega el cese de la avidez; con el cese de la avidez, llega el cese del apego; con el cese del apego, llega el cese de la existencia; con el cese de la existencia, llega el cese del nacimiento; con el cese del nacimiento, llega el cese de la-vejez-y-la-muerte, el dolor, el lamento, la pena, el displacer y la desesperanza. Tal es el cese de todo ese montón de la insatisfacción”.