Colección de discursos agrupados temáticamente

Kalara Sutta

12.32. Discurso con Kalara

En Savatthi.

(i)

En esa ocasión el monje Kalara, el khattiya, se acercó al Venerable Sariputta e intercambió con él cordiales saludos. Cuando esas cordiales y corteses palabras de bienvenida hubieron concluído, se sentó a un lado y dijo al Venerable Sariputta:

“Amigo Sariputta, el monje Moliyaphagguna abandonó el entrenamiento y retornó al estilo de vida más bajo”.

“Entonces, el monje Moliyaphagguna no encontró consuelo en este Dhamma-y-Disciplina”.

“Y, el Venerable Sariputta, ¿encontró consuelo en ese Dhamma-y-Disciplina?”.

“No tengo dudas, amigo”.

“Pero y, ¿en cuanto al futuro, amigo?”

“No tengo dudas, amigo”.

Entonces, el monje Kalara, el khattiya, se levantó de su asiento y se acercó al Bienaventurado. Habiéndose acercado, rindió homenaje al Bienaventurado, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable señor, el Venerable Sariputta, declaró [haber obtenido] el conocimiento final de esta manera: ‘Yo entiendo: destruido está el nacimiento, la vida santa ha sido vivida, lo que estaba por hacerse ha sido realizado y he aquí no hay más futuros estados de existencia’”.

Entonces, el Bienaventurado se dirigió a cierto monje de esa manera: “Ven, monje, dile a Sariputta en mi nombre que el Maestro lo llama”.

“Sí, venerable señor”, respondió aquel monje y fue juntó al Venerable Sariputta y le dijo: “El Maestro te llama, amigo Sariputta”.

“Sí, amigo”, respondió el Venerable Sariputta y se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Y el Bienaventurado le dijo:

“¿Es eso cierto, Sariputta, que declaraste [haber obtenido] el conocimiento final de esta manera: ‘Yo entiendo: destruido está el nacimiento, la vida santa ha sido vivida, lo que estaba por hacerse ha sido realizado y he aquí no hay más futuros estados de existencia’?”.

“Venerable señor, yo no declaré ese asunto en estos términos ni en estas frases”.

“De cualquier manera, Sariputta, cuando el hombre del clan declara [haber obtenido] el conocimiento final, ¿qué cosa de lo declarado debería ser comprendido como tal?”.

“Venerable señor, ¿no he dicho yo así: ‘Venerable señor, yo no declaré ese asunto en estos términos ni en estas frases’?”.

“Sariputta, si ellos te preguntasen: ‘Amigo Sariputta, ¿cómo has sabido, cómo has visto que hayas declarado el conocimiento final así: «Yo entiendo: destruido está el nacimiento, la vida santa ha sido vivida, lo que estaba por hacerse ha sido realizado y he aquí no hay más futuros estados de existencia»?’. -Siendo preguntado así, ¿cuál sería tu respuesta?”.

“Si ellos me preguntasen eso, venerable señor, yo les respondería: ‘Con la destrucción de la fuente, de la cual se origina el nacimiento, yo entendí eso: «Cuando [la causa] está destruida, [el efecto] está destruido.» Habiendo comprendido eso, yo entiendo: destruido está el nacimiento, la vida santa ha sido vivida, lo que estaba por hacerse ha sido realizado y he aquí no hay más futuros estados de existencia’. Siendo preguntado así, respondería de esa manera”.

“Pero Sariputta, si ellos te preguntasen: ‘Pero, amigo Sariputta, ¿qué es la fuente del nacimiento, qué es su origen, de qué es que nace y se produce?’ -Siendo preguntado así, ¿cuál sería tu respuesta?”.

“Si ellos me preguntasen eso, venerable señor, yo les respondería: ‘Amigos, el nacimiento tiene la existencia como su fuente, la existencia como su origen, nace y se produce a partir de la existencia’. Siendo preguntado así, respondería de esa manera”.

“Pero Sariputta, si ellos te preguntasen: ‘Pero, amigo Sariputta, ¿qué es la fuente de existencia, qué es su origen, de qué es que nace y se produce?’. -Siendo preguntado así, ¿cuál sería tu respuesta?”.

“Si ellos me preguntasen eso, venerable señor, yo les respondería: ‘Amigos, la existencia tiene el apego como su fuente, el apego como su origen, nace y se produce a partir del apego’. Siendo preguntado así, respondería de esa manera”.

“Pero Sariputta, si ellos te preguntasen: ‘Pero, amigo Sariputta, ¿qué es la fuente del apego, qué es su origen, de qué es que nace y se produce?’. -Siendo preguntado así, ¿cuál sería tu respuesta?”

“Si ellos me preguntasen eso, venerable señor, yo les respondería: ‘Amigos, el apego tiene la avidez como su fuente, la avidez como su origen, nace y se produce a partir de la avidez’. Siendo preguntado así, respondería de esa manera”.

“Pero Sariputta, si ellos te preguntasen: ‘Pero, amigo Sariputta, ¿qué es la fuente de la avidez, qué es su origen, de qué es que nace y se produce?’, -Siendo preguntado así, ¿cuál sería tu respuesta?”.

“Si ellos me preguntasen eso, venerable señor, yo les respondería: ‘Amigos, la avidez tiene la sensación como su fuente, la sensación como su origen, nace y se produce a partir de la sensación’. Siendo preguntado así, respondería de esa manera”.

“Pero Sariputta, si ellos te preguntasen: ‘amigo Sariputta, ¿cómo has sabido, cómo has visto que el deleite en las sensaciones no está más presente en ti?’, -siendo preguntado así, ¿cuál sería tu respuesta?”.

“Si ellos me preguntasen eso, venerable señor, yo les respondería: ‘amigos, he aquí esas tres clases de sensaciones. Y, ¿cuáles son esas tres? Sensación placentera, sensación dolorosa y sensación ni placentera ni dolorosa. Estas tres sensaciones, amigos, son transitorias; todo lo que es transitorio es insatisfacción. Cuando esto haya sido comprendido, el deleite en las sensaciones no permaneció más en mí.’ -Siendo preguntado así, respondería de esa manera”.

“¡Bien Sariputta! ¡Muy bien Sariputta! Este es otro método de explicación en breve aquel mismo punto: ‘todo lo que es sentido está incluido en la insatisfacción’. Pero Sariputta, si ellos te preguntasen: ‘Amigo Sariputta, ¿mediante qué clase de liberación has declarado [haber obtenido] el conocimiento final así: «Yo entiendo: destruido está el nacimiento, la vida santa ha sido vivida, lo que estaba por hacer ha sido realizado y he aquí no hay más futuros estados de existencia»?’. Siendo preguntado así, ¿cuál sería tu respuesta?”.

“Si ellos me preguntasen eso, venerable señor, yo les respondería: ‘Amigos, mediante la liberación interior, mediante la destrucción de todo el apego yo moro atentamente consciente de tal manera que las contaminaciones no fluyen más dentro de mí y yo no me desprecio a mi mismo’. Siendo preguntado así, respondería de esa manera”.

“¡Bien Sariputta! ¡Muy bien Sariputta! Este es otro método de explicación en breve aquel mismo punto: ‘Yo no tengo dudas en consideración a las contaminaciones, de las cuales habló el Asceta; no tengo dudas de que ellas hayan sido abandonadas por mí’”.

Esto es lo que dijo el Bienaventurado. Y habiendo dicho eso, el Sublime se levantó de su asiento y entró en su morada.

(ii)

Entonces, no mucho después de que el Bienaventurado se hubo retirado de allí, el Venerable Sariputta se dirigió a los monjes de esa manera:

“Amigos, yo nunca antes había considerado la primera pregunta que me hizo el Bienaventurado: por eso estaba dudando acerca de ella. Pero cuando el Bienaventurado aprobó mi respuesta, se me ocurrió lo siguiente: ‘Si el Bienaventurado me preguntase acerca de esta materia con distintos términos y a través de diferentes métodos durante un día entero, durante todo el día, yo sería capaz de responderle con distintos términos y a través de diferentes métodos. Y si el Bienaventurado me preguntase acerca de esta materia con distintos términos y a través de diferentes métodos durante una noche entera, un día y una noche, durante dos día y dos noches, durante tres, cuatro, seis o siete días y noches, toda la noche, todo el día y la noche, dos días y dos noches, tres, cuatro, seis o siete días y noches, yo sería capaz de responderle con distintos términos y a través de diferentes métodos’”.

Entonces, el monje Kalara, el khattiya, se levantó de su asiento y acercó al Bienaventurado. Habiéndose acercado, rindió homenaje al Bienaventurado, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable señor, el Venerable Sariputta, rugió su rugido de león de esta manera: ‘Amigos, yo nunca antes había considerado la primera pregunta que me hizo el Bienaventurado: por eso estaba dudando acerca de ella. Pero cuando el Bienaventurado aprobó mi respuesta, se me ocurrió lo siguiente: «si el Bienaventurado me preguntase acerca de esta materia con distintos términos y a través de diferentes métodos durante siete días y noches, los siete días y noches, yo sería capaz de responderle con distintos términos y a través de diferentes métodos»’”.

“Monje, el Venerable Sariputta ha penetrado a fondo el elemento del Dhamma a través de una penetración profunda, y si yo le preguntase acerca de esta materia con distintos términos y a través de diferentes métodos durante siete días y noches, los siete días y noches, él sería capaz de responderme con distintos términos y a través de diferentes métodos”.