Colección de discursos agrupados temáticamente

Tayana Sutta

2.8. Tayana

En Savatthi. Entonces, cuando la noche estaba avanzada, Tayana, un deva joven, previamente el fundador de un credo religioso, de imponente belleza, iluminando toda la arboleda de Jeta, se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se quedó a un lado. Y estando a un lado, recitó estos versos en presencia del Bienaventurado:

“Habiéndose ejercitado a sí mismo, corta a través la corriente.

Sin haber abandonado los deseos sensuales,
El sabio no logra la unidad.

“Si uno quiere hacer lo que debe ser hecho,
Debe ejercitarse fuertemente a sí mismo.
La vida de un vagabundo holgazán,
Sólo dispersa más polvo.

“Mejor dejar de hacer las fechorías,
Que más adelante solo traen el arrepentimiento.
Mejor es hacer una obra buena
De la cual, una vez hecha, no lleva al arrepentimiento.
Solamente corta la mano,
Así la vida ascética mal llevada,
Le arrastra a uno al infierno.

“Cualquier acción flojamente hecha,
Un voto corrupto,
Una vida santa que engendra suspicacia,
No trae grandes frutos”.

Esto es lo que dijo el joven deva Tayana y, habiendo dicho esto, rindió homenaje al Bienaventurado, y cuidando que el Bienaventurado quedase siempre a su mano derecha, desapareció de allí.

Entonces, cuando pasó la noche, el Bienaventurado se dirigió a los monjes así: “Monjes, cuando la noche estaba avanzada, Tayana, un deva joven, previamente el fundador de un credo religioso, de imponente belleza, iluminando toda la arboleda de Jeta, se acercó a mí, me rindió homenaje y se quedó a un lado. Y estando a un lado, recitó estos versos en mi presencia:

'Habiéndose ejercitado a sí mismo […Buda repite los versos de Tayana…] No trae grandes frutos’.

“Esto es lo que dijo el joven deva Tayana y, habiendo dicho esto, me rindió homenaje, y cuidando que me quedase siempre a su mano derecha, desapareció de allí.

“Aprended, monjes, los versos de Tayana. Los versos del maestro Tayana. Recordad los versos de Tayana, monjes. Los versos de Tayana, monjes, son beneficiosos y pertenecen al fundamento de la vida santa”.