Colección de discursos agrupados temáticamente

Nadi Sutta

22.93. El río

En Savatthi. “Monjes, imaginad un río montañoso, cuya rápida corriente fluye y barre hacia abajo. Si en una de las orillas del río creciera la hierba kusa, la misma podría sobresalir de él; si los juncos, las cañas o los árboles crecieran allí, también podrían sobresalir de él. Pero si un hombre llevado por la corriente se agarrase de la hierba kusa, la misma se quebraría y él se encontraría con la calamidad y el desastre. Si él se agarrase de los juncos, de las cañas o de los árboles, los mismos se quebrarían y él se encontraría con la calamidad y el desastre.

“De la misma manera, monjes, el no instruido mundano que no sigue a los nobles y tampoco es hábil ni disciplinado en su Dhamma, que no sigue a las personas íntegras y tampoco es hábil ni disciplinado en su Dhamma, asume que la forma es uno mismo, o que uno mismo es poseedor de la forma, o que la forma está en uno mismo, o que uno mismo está en la forma. Y con la desintegración de aquella forma, él se encuentra con la calamidad y el desastre. Además él asume que la sensación es uno mismo… que la percepción es uno mismo… que las formaciones mentales son uno mismo… que la conciencia es uno mismo, o que uno mismo es poseedor de la conciencia, o que la conciencia está en uno mismo, o que uno mismo está en la conciencia. Y con la desintegración de aquella conciencia, él se encuentra con la calamidad y el desastre.

“¿Qué opináis, monjes, es la forma permanente o transitoria?”—“Transitoria, venerable señor”.—“¿Es la sensación… la percepción… las formaciones mentales… la conciencia permanente o transitoria?”—“Transitoria, venerable señor”.

“Y lo que es transitorio, ¿es insatisfacción o felicidad?”—“Insatisfacción, venerable señor”.—“Y lo que es transitorio, insatisfactorio y sujeto a cambio, ¿está en condición de ser considerado así: ‘eso es mío, eso soy yo, eso es mi ser’?”—“No, venerable señor”.

“Viendo de esa manera, Assaji, el instruido noble discípulo experimenta repugnancia hacia la forma, repugnancia hacia la sensación, repugnancia hacia las formaciones mentales, repugnancia hacia la conciencia. Experimentando repugnancia, llega a ser desapasionado. A través del desapasionamiento [su mente] llega a liberarse. Cuando es liberado, llega este conocimiento: ‘esa es la liberación’. Y él comprende esto: ‘el nacimiento está destruido, la vida santa ha sido vivida, lo que había que hacer ha sido realizado y he aquí no hay más futuros estados de existencia’”.