Colección de discursos agrupados temáticamente

Puppha Sutta

22.94. Flores

En Savatthi. “Monjes, yo no disputo con el mundo; más bien, es el mundo que disputa conmigo. El proponente de este Dhamma no disputa con nadie en el mundo. De aquello, de lo cual los sabios en el mundo están de acuerdo que no existe, yo también digo que eso no existe. Y de aquello, de lo cual los sabios en el mundo están de acuerdo que existe, yo también digo que eso existe.

“Y, ¿qué es aquello, monjes, de lo cual los sabios en el mundo están de acuerdo que no existe y de lo cual yo también digo que no existe? La forma que es permanente, estable, eterna y no sujeta a cambio: esto es aquello de lo cual los sabios en el mundo están de acuerdo que no existe y de lo cual yo también digo que no existe. La sensación… La percepción… Las formaciones mentales… La conciencia que es permanente, estable, eterna y no sujeta a cambio: esto es aquello de lo cual los sabios en el mundo están de acuerdo que no existe y de lo cual yo también digo que no existe.

“Esto es monjes, aquello de lo cual los sabios en el mundo están de acuerdo que no existe y de lo cual yo también digo que no existe.

“Y, ¿qué es aquello, monjes, de lo cual los sabios en el mundo están de acuerdo que existe y de lo cual yo también digo que existe? La forma que es transitoria, insatisfactoria y sujeta a cambio: esto es aquello de lo cual los sabios en el mundo están de acuerdo que existe y de lo cual yo también digo que existe. La sensación… La percepción… Las formaciones mentales… La conciencia que es transitoria, insatisfactoria y sujeta a cambio: esto es aquello de lo cual los sabios en el mundo están de acuerdo que existe y de lo cual yo también digo que existe.

“Esto es monjes, aquello de lo cual los sabios en el mundo están de acuerdo que existe y de lo cual yo también digo que existe.

“He aquí, monjes, hay fenómenos mundanos en el mundo, a los cuales el Tathagata ha sido despierto y los ha penetrado. Habiendo hecho eso, los explica, los enseña, los proclama, los establece, los desglosa, los analiza y los dilucida.

“Y, ¿cuáles son, monjes, aquellos fenómenos mundanos en el mundo, a los cuales el Tathagata ha sido despierto y los ha penetrado? La forma, monjes, es un fenómeno mundano en el mundo, al cual el Tathagata ha sido despierto y lo ha penetrado. Habiendo hecho eso, lo explica, lo enseña, lo proclama, lo establece, lo desglosa, lo analiza y lo dilucida. Cuando el mismo ha sido así explicado, enseñado, proclamado, establecido, desglosado, analizado y dilucidado por el Tathagata, y [aún así] hay alguien que no conoce y no ve, ¿qué más puedo hacer yo con aquel tonto mundano, ciego y carente de visión que no conoce y no ve?

“La sensación… La percepción… Las formaciones mentales… La conciencia, monjes, es un fenómeno mundano en el mundo, al cual el Tathagata ha sido despierto y lo ha penetrado. Habiendo hecho eso, lo explica, lo enseña, lo proclama, lo establece, lo desglosa, lo analiza y lo dilucida. Cuando el mismo ha sido así explicado, enseñado, proclamado, establecido, desglosado, analizado y dilucidado por el Tathagata, y [aún así] hay alguien que no conoce y no ve, ¿qué más puedo hacer yo con aquel tonto mundano, ciego y carente de visión que no conoce y no ve?

“Monjes, al igual que un loto azul, rojo o blanco nace del agua y crece en el agua, pero una vez surgido en la superficie permanece sin ser manchado por el agua, así también el Tathagata ha nacido en el mundo y ha crecido en el mundo, pero habiendo superado el mundo, permanece sin ser manchado por el mundo”.