Colección de discursos agrupados temáticamente

Vivekaja Sutta

28.1. Nacido de la reclusión

En una ocasión, el Venerable Sariputta estaba morando en la arboleda Jeta del parque de Anathapindika cerca de Savatthi.

Entonces, una mañana temprano, el Venerable Sariputta se vistió y, tomando su cuenco y el hábito exterior, entró en Savatthi en busca de las limosnas. Y después de haber recorrido el Savatthi en busca de la comida, volvió de esa su habitual ronda, se alimentó y se fue a la arboleda del Hombre Ciego donde se sentó debajo de un árbol para pasar allí su morada diurna.

Entonces, cuando se hizo de tarde, el Venerable Sariputta emergió de su reclusión y se fue a la arboleda Jeta del parque de Anathapindika. Y el Venerable Ananda lo visualizó viniendo desde cierta distancia y le dijo: “Amigo Sariputta, tus rasgos faciales aparecen serenos, la complexión de tu rostro es pura y brillante. ¿En qué morada el Venerable Sariputta pasó hoy el día?”

“He aquí, amigo, recluido de los placeres sensuales, recluido de los perniciosos estados mentales, entré y moré en el primer jhana, el cual es acompañado por el pensamiento aplicado y sostenido, con entusiasmo y placer nacidos de la reclusión. Pero aún así, amigo, no se me había ocurrido esto: ‘estoy logrando el primer jhana’, ‘he alcanzado el primer jahna’ ni ‘emergí del primer jhana’”.

“Eso tiene que ser porque el ‘haciéndolo yo’, ‘haciéndolo mío’ y las tendencias subyacentes de la presunción han sido completamente desarraigados en el Venerable Sariputta y desde hace mucho tiempo semejantes pensamientos no surgen en él”.