Colección de discursos agrupados temáticamente

Jalabuhadidanupakarasuttattimsaka

30.17–46. Treinta discursos sobre las dádivas [en caso] de los nacidos del vientre

[17–46] Sentado a un lado, aquel monje dijo al Bienaventurado: “Venerable señor, ¿cuál es la causa y cuál la razón, por la cual alguien aquí, al quebrarse el cuerpo, después de la muerte renace en la compañía de los supannas nacidos del vientre… nacidos de la humedad… nacidos espontáneamente?”

“He aquí, monje, alguien actúa de manera ambivalente en el cuerpo, el habla y la mente. Y él ha escuchado: ‘los supannas nacidos del vientre… nacidos de la humedad… nacidos espontáneamente son longevos, bellos y abundan en felicidad’. Y piensa: ‘ojalá que, con la ruptura del cuerpo, después de la muerte, pueda renacer en la compañía de los supannas nacidos del vientre… nacidos de la humedad… nacidos espontáneamente’. Por eso él ofrece la comida… ofrece la bebida… ofrece la vestimenta… ofrece el vehículo… ofrece la guirnalda… ofrece la fragancia… ofrece el ungüento… ofrece la cama… ofrece la habitación… ofrece la lámpara. Entonces, con la ruptura del cuerpo, después de la muerte, renace en la compañía de los supannas nacidos del vientre… nacidos de la humedad… nacidos espontáneamente.

“Ésta es la causa, monje, y la razón, por la cual alguien aquí, al quebrarse el cuerpo, después de la muerte renace en la compañía de los supannas nacidos del vientre… nacidos de la humedad… nacidos espontáneamente”.