Colección de discursos agrupados temáticamente

Rahulovada Sutta

35.121. Discurso con la exhortación a Rahula

{121} En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en Savatthi, en la Arboleda de Jeta del Parque de Anathapindika .

Entonces, mientras que el Bienaventurado estaba morando sólo en la reclusión, surgió en su mente esto: “aquellos estados que maduran en liberación han llegado a su madurez en Rahula. ¿Qué tal si lo conduzco más allá, hacia la destrucción de las contaminaciones?”

Entonces, por la mañana temprano, el Bienaventurado se vistió y, tomando su cuenco y el hábito exterior, caminó por Savatthi en búsqueda de limosnas. Cuando retornó de su habitual ronda de la búsqueda de limosnas, después de haberse alimentado, se dirigió al Venerable Rahula con estas palabras:

“Toma tu tela para sentarse, Rahula, y vamos a la Arboleda del Hombre Ciego para establecer ahí nuestra morada por el resto del día”.

“Sí, venerable señor”, respondió el Venerable Rahula y, tomado su tela para sentarse, siguió de cerca los pasos del Bienaventurado.

En esta ocasión, varios miles de devas estaban siguiendo al Bienaventurado, pensando: “Hoy el Bienaventurado va a conducir al Venerable Rahula más allá, hacia la destrucción de las impurezas”. Entonces, el Bienaventurado se hundió en la Arboleda del Hombre Ciego y se sentó a pie de cierto árbol en el asiento que estaba preparado para él. Y el Venerable Rahula rindió homenaje al Bienaventurado y se sentó a un lado. Entonces, el Bienaventurado se dirigió a él con estas palabras:

“¿Qué opinas, Rahula, es el ojo permanente o transitorio?"—"Transitorio, venerable señor."—"Lo que es transitorio, ¿es insatisfacción o felicidad?"—"Insatisfacción, venerable señor."—"Lo que es transitorio, insatisfactorio y sujeto a cambios, ¿podría ser considerado de esta manera: ‘eso es mío, eso soy yo o eso es mi ser?'"—"No, venerable señor”.

“¿Y qué opinas, Rahula, es la forma… la conciencia del ojo… el contacto del ojo… cualquier cosa incluida en la sensación, percepción, formaciones mentales y estados de consciencia que surgen con el contacto del ojo como condición, permanente o transitoria?"—"Transitoria, venerable señor."—"Lo que es transitorio, ¿es insatisfacción o felicidad?"—"Insatisfacción, venerable señor."—"Lo es transitorio, insatisfactorio y sujeto a cambios, ¿podría ser considerado de esta manera: ‘eso es mío, eso soy yo o eso es mi ser?'"—"No, venerable señor”.

“¿Qué opinas, Rahula, es el oído… la nariz… la lengua… el cuerpo… la mente… los fenómenos mentales… la conciencia de la mente… el contacto de la mente… cualquier cosa incluida en la sensación, percepción, formaciones mentales y estados de consciencia que surgen con el contacto de la mente como condición, permanente o transitoria?"—"Transitoria, venerable señor."—"Lo que es transitorio, ¿es insatisfacción o felicidad?"—"Insatisfacción, venerable señor."—"Lo es transitorio, insatisfactorio y sujeto a cambios, ¿podría ser considerado de esta manera: ‘eso es mío, ese soy yo o eso es mi ser?'"—"No, venerable señor”.

“Por eso, Rahuka, percibiendo esto, el instruido noble discípulo experimenta repugnancia hacia el ojo, repugnancia hacia la forma, repugnancia hacia la conciencia del ojo, repugnancia hacia el contacto del ojo, repugnancia hacia cualquier cosa incluida en la sensación, percepción, formaciones mentales y estados de consciencia que surgen con el contacto del ojo como condición.

“Además, experimenta repugnancia hacia el oído… la nariz… la lengua… el cuerpo… la mente, repugnancia hacia los fenómenos mentales… la conciencia de la mente… el contacto de la mente… cualquier cosa incluida en la sensación, percepción, formaciones mentales y estados de consciencia que surgen con el contacto de la mente como condición.

“Y habiendo experimentado repugnancia, llega a ser desapasionado. Mediante el desapasionamiento, se libera, y una vez liberado, llega a este conocimiento: ‘esta es la liberación’. Y él entiende así: ‘destruido está el nacimiento, la vida santa ha sido vivida, lo que había que hacer se se ha realizado y he aquí no hay nada más futuros estados de existencia.’”

Esto es lo que el Bienaventurado dijo y el Venerable Rahula se elevó y se deleitó en las palabras del Bienaventurado. Y mientras este discurso estaba siendo pronunciado, la mente del Venerable Rahula ha sido liberada de las contaminaciones a través del no-apego y a aquellos varios miles de devas presentes ahí se les quitó el polvo de los ojos y la inmaculada visión del Dhamma surgió en ellos: “Todo lo que es sujeto al surgimiento, es sujeto de cese”.