Colección de discursos agrupados temáticamente

Rathopama Sutta

35.239. Discurso con el símil del carruaje

{239} “Monjes, al poseer tres cualidades, el monje vive lleno de dicha y felicidad aquí y ahora, y se establece en el fundamento de la destrucción de las impurezas. ¿Cuáles son estas tres? Él es uno, monjes, que vigila las puertas de las facultades sensoriales, se modera en la comida y es devoto al desvelo.

“Y, ¿cómo, monjes, el monje es uno que vigila las puertas de las facultades sensoriales? He aquí, monjes, habiendo visto la forma con el ojo, el monje no se aferra ni a su signo ni a sus rasgos. Ya que, si él dejara la facultad del ojo desguarnecida, los malos e insalubres estados de codicia y desagrado, podrían invadirlo, practica la manera de restringirla, vigila la facultad del ojo y se compromete restringir la facultad del ojo. Además, habiendo escuchado el sonido con el oído… habiendo olfateado el olor con la nariz… habiendo degustado el sabor con la lengua… habiendo sentido el objeto táctil con el cuerpo… habiendo conocido el objeto mental con la mente, el monje no se aferra ni a su signo ni a sus rasgos. Ya que, si él dejara la facultad de a mente desguarnecida, los malos e insalubres estados de codicia y desagrado, podrían invadirlo, practica la manera de restringirla, vigila la facultad de a mente y se compromete restringir la facultad de la mente.

“Imaginad, monjes, un carruaje enjaezado con caballos de pura raza preparado en una planicie en el cruce de los caminos, con la aguijada a mano. Entonces, un hábil entrenador, un auriga de caballos domados, podría montarlo, tomar las riendas con su mano izquierda y la aguijada con la derecha y conducirlo hacia adelante y retornar atrás, a través de cualquier camino que desease y cuando lo quisiese. De la misma manera, monjes, el monje se entrena en proteger estas seis facultades sensoriales, se entrena en controlarlas y se entrena en pacificarlas. De esta manera, monjes, el monje vigila las puertas de las facultades sensoriales.

“Y, cómo, monjes, el monje se modera en la comida? He aquí, monjes, considerando esto cuidadosamente, el monje no toma la comida con el fin de esparcimiento, tampoco para embriagarse ni para hacerse físicamente más bello o atractivo, sino solamente para sostener y mantener su cuerpo, para poner fin a la disconformidad y asistir la vida santa, pensando esto: ‘así, pondré fin a la vieja sensación [de hambre] y no dejaré surgir una nueva, y voy a ser saludable e intachable, y viviré confortablemente’. Al igual que una persona que unge la herida, lo hace únicamente con el propósito de permitirle sanar, o alguien que engrasa los ejes, lo hace solamente con el fin de transportar la carga, así también, considerando esto cuidadosamente, el monje no toma la comida con el fin de esparcimiento, tampoco para embriagarse ni para hacerse físicamente más bello o atractivo, sino solamente para sostener y mantener su cuerpo, para poner fin a la disconformidad y asistir la vida santa, pensando esto: ‘así, pondré fin a la vieja sensación [de hambre] y no dejaré surgir una nueva, y voy a ser saludable e intachable, y viviré confortablemente’. De esta manera, monjes, el monje se modera en la comida.

“Y, ¿cómo, monjes, el monje es devoto al desvelo? He aquí, monjes, mientras camina hacia adelante y vuelve atrás, o está sentado, el monje purifica su mente de los estados capaces de obstruir. Durante la primera vigilia de la noche, mientras camina hacia adelante y vuelve atrás, o está sentado, purifica su mente de los estados capaces de obstruir. Durante la vigilia del medio de la noche, se recuesta sobre su lado derecho, en la posición del león, con una pierna apoyada en la otra, con la atención consciente y clara comprensión, al haber notado en su mente la idea de levantar. Después de haberse levantado, durante la última vigilia de la noche, mientras camina hacia adelante y vuelve atrás, o está sentado, purifica su mente de los estados capaces de obstruir. De esta manera, monjes, el monje es devoto al desvelo.

“Monjes, al poseer estas tres cualidades, el monje vive lleno de dicha y felicidad aquí y ahora, y se establece en el fundamento de la destrucción de las impurezas.”