Colección de discursos agrupados temáticamente

Jatidhamma Vagga

35.33–42. Capítulo con lo sujeto al nacimiento

En Savatthi. “Monjes, todo está sujeto al nacimiento. Y, ¿qué es, monjes, el todo que está sujeto al nacimiento? El ojo está sujeto al nacimiento. Las formas están sujetas al nacimiento. La conciencia del ojo está sujeta al nacimiento. El contacto del ojo está sujeto al nacimiento. Cualquier sensación que surge con el contacto del ojo como condición -sea placentera, dolorosa o ni placentera ni dolorosa- también está sujeta al nacimiento.

“El oído… la nariz… la lengua… el cuerpo… la mente está sujeta al nacimiento. Los objetos mentales están sujetos al nacimiento. La conciencia de la mente está sujeta al nacimiento. El contacto de la mente está sujeto al nacimiento. Cualquier sensación que surge con el contacto de la mente como condición -sea placentera, dolorosa o ni placentera ni dolorosa- también está sujeta al nacimiento.

“Viendo esto, el instruido noble discípulo experimenta repugnancia por el ojo, por las formas, por la conciencia del ojo, por el contacto del ojo, repugnancia por cualquier cosa incluida en la sensación que surge con el contacto del ojo como condición -sea placentera, dolorosa o ni placentera ni dolorosa. Habiendo experimentado repugnancia, llega a ser desapasionado. Mediante el desapasionamiento, se libera y una vez liberado, llega a este conocimiento: ‘esta es la liberación’. Y entiende así: ‘destruido está el nacimiento, la vida santa ha sido vivida, lo que estaba por hacer se ha realizado y he aquí no hay nada más futuras existencias’.

“Monjes, todo está sujeto a la enfermedad…

“Monjes, todo está sujeto a muerte…

“Monjes, todo está sujeto al dolor…

“Monjes, todo está sujeto a las impurezas…

“Monjes, todo está sujeto a la destrucción…

“Monjes, todo está sujeto a la desaparición…

“Monjes, todo está sujeto al surgimiento…

“Monjes, todo está sujeto al cese…”.

(En cada caso se completa igual que en el verso 33).