Colección de discursos agrupados temáticamente

Adantaagutta Sutta

35.94. Indomado y desguarnecido

{94} En Savatthi. “Monjes, estas seis bases para el contacto -si son indomadas, desguarnecidas, desprotegidas y no restringidas- son portadoras de extrema insatisfacción. Y, ¿cuáles son estas seis?

“El ojo, monjes, como base para el contacto -si es indomado, desguarnecido, desprotegido y no restringido- es portador de extrema insatisfacción. El oído… La lengua… La nariz… El cuerpo… La mente, monjes, como base para el contacto -si es indomada, desguarnecida, desprotegida y no restringida- es portadora de extrema insatisfacción. Éstas son, monjes, las seis bases para el contacto -que si son indomadas, desguarnecidas, desprotegidas y no restringidas- son portadoras de extrema insatisfacción.

“Monjes, estas seis bases para el contacto -si son bien domadas, guarnecidas, protegidas y restringidas- son portadoras de extrema felicidad. Y, ¿cuáles son estas seis?

“El ojo, monjes, como base para el contacto -si es bien domado, guarnecido, protegido y restringido- es portador de extrema felicidad. El oído… La lengua… La nariz… El cuerpo… La mente, monjes, como base para el contacto -si es bien domada, guarnecida, protegida y restringida- es portadora de extrema felicidad. Éstas son, monjes, las seis bases para el contacto -que si son bien domadas, guarnecidas, protegidas y restringidas- son portadoras de extrema felicidad.

Esto es lo que dijo el Bienaventurado. Habiendo dicho esto, el Bendito, el Maestro, agregó esto:

Donde un irrestricto se encuentra con la insatisfacción.
Aquellos que saben cómo restringirlas,
Moran incorruptibles, con la fe en sus compañeros.
Habiendo visto cómo las formas deleitan la mente,
Y habiendo visto aquellas que no deleitan,
Disipan el camino de la codicia hacia lo deleitoso,
Y no ensucian la mente con el pensamiento,
‘[Lo otro] es desplaciente para mí’.
Habiendo oído los sonidos tanto placenteros como estridentes,
No son cautivados por los sonidos placenteros.
Disipan el curso del odio hacia lo estridente,
Y no ensucian la mente con el pensamiento,
‘[Este] es desplaciente para mí’.
Habiendo olido las fragancias, perfumes deleitosos,
Y habiendo olido lo putrefacto y hediondo,
Disipan la aversión hacia lo hediondo,
Y no se entregan a desear lo agradable.
Habiendo degustado dulces y deliciosos sabores,
Y habiendo sentido a veces algunas cosas amargas,
No se apegan a disfrutar de los sabores dulces,
Ni sienten aversión hacia lo amargo.

Cuando les toca algo del contacto agradable, no se dejan cautivar por eso,
Sino que mira de manera igual lo placentero y lo doloroso,
No atraen ni repelen nada.
Cuando la gente común de percepciones que proliferan,
Percibe y prolifera, se ocupa en ello.
Pero habiendo disipado todo estado mental ligado a la vida hogareña,
Se conduce por el camino del renunciamiento.
Cuando la mente se desarrolla bien en los seis.
Tocada, no se conmuta nunca.
Haciendo desvanecer tanto la codicia como el odio, oh monjes,
Va a la orilla lejana más allá de la vida y muerte.