Colección de discursos agrupados temáticamente

Parihanadhamma Sutta

35.96. Discurso sobre la declinación

{96} “Monjes, voy a enseñaros acerca de uno que está sujeto a la declinación, acerca de uno que no está sujeto a la declinación y acerca de seis bases dominadas. Escuchad y prestad atención que voy a hablar”.—"Sí, venerable señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado continuó:

“Y, ¿cómo es, monjes, uno que está sujeto a la declinación? He aquí, monjes, cuando el monje había visto la forma con el ojo, entonces surgen en él malos e insalubres estados, recuerdos e intenciones conectados con las cadenas. Si el monje los tolera y no los abandona, no los dispersa, no pone fin a ellos, no los elimina, debería comprender esto: ‘estoy declinando los saludables estados’. Por eso ha sido llamado ‘declinación' por el Bienaventurado.

“Además, monjes, cuando el monje había oído el sonido con el oído… había olido el olor con la nariz… había saboreado el sabor con la lengua… había sentido el objeto táctil con el cuerpo… había conocido los fenómenos mentales con la mente, entonces surgen en él malos e insalubres estados, recuerdos e intenciones conectados con las cadenas. Si el monje los tolera y nos los abandona, no los dispersa, no pone fin a ellos, no los elimina, debería comprender esto: ‘estoy declinando los saludables estados’. Por eso ha sido llamado ‘declinación' por el Bienaventurado.

“Es de esta manera, monjes, que uno es sujeto a la declinación.

“Y, ¿cómo es, monjes, uno que no está sujeto a la declinación? He aquí, monjes, cuando el monje había visto la forma con el ojo, entonces surgen en él malos e insalubres estados, recuerdos e intenciones conectados con las cadenas. Si el monje no los tolera y los abandona, los dispersa, pone fin a ellos, los elimina, debería comprender esto: ‘no estoy declinando los saludables estados’. Por eso ha sido llamado ‘no-declinación' por el Bienaventurado.

“Además, monjes, cuando el monje había oído el sonido con el oído… había olido el olor con la nariz… había saboreado el sabor con la lengua… había sentido el objeto táctil con el cuerpo… había conocido el fenómenos mentales con la mente, entonces surgen en él malos e insalubres estados, recuerdos e intenciones conectados con las cadenas. Si el monje no los tolera y los abandona, los dispersa, pone fin a ellos, los elimina, debería comprender esto: ‘no estoy declinando los saludables estados’. Por eso ha sido llamado ‘no-declinación' por el Bienaventurado.

“Es de esta manera, monjes, que uno no está sujeto a la declinación.

“Y, ¿qué son, monjes, las seis bases dominadas? He aquí, monjes, cuando el monje había visto la forma con el ojo, entonces no surgen en él malos e insalubres estados, tampoco los recuerdos algunos e intenciones conectadas con las cadenas. El monje debería comprender esto: ‘esta base ha sido dominada’. Por eso ha sido llamada la base dominada por el Bienaventurado.

“Además, monjes, cuando el monje había oído el sonido con el oído… había olido el olor con la nariz… había saboreado el sabor con la lengua… había sentido el objeto táctil con el cuerpo… había conocido los fenómenos mentales con la mente, entonces no surgen en él malos e insalubres estados, tampoco los recuerdos algunos e intenciones conectadas con las cadenas. El monje debería comprender esto: ‘esta base ha sido dominada’. Por eso ha sido llamada la base dominada por el Bienaventurado.

“Estas son, monjes, las llamadas bases dominadas.”